Your browser doesn’t support HTML5 audio

Miles de personas se movilizaron este martes hacia Plaza de Mayo para conmemorar el 50° aniversario del inicio del período más sangriento de la historia argentina, marcado por el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. La convocatoria reunió a diversas organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos, en una jornada cargada de memoria, consignas políticas y fuerte presencia militante.

Desde temprano, columnas de manifestantes comenzaron a colmar la plaza y sus alrededores. A dos horas del acto central, ya casi no quedaba espacio disponible, mientras que por Avenida de Mayo y las diagonales Norte y Sur seguían llegando miles de personas que decían “presente” en una nueva jornada de memoria, verdad y justicia.

Uno de los focos principales de la movilización fue la columna de La Cámpora, que inició su recorrido desde la ex ESMA en una caravana de 16 kilómetros. Tras aproximadamente cinco horas de caminata, los militantes llegaron al barrio de Constitución, donde realizaron una parada frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner.

La esquina de San José y Humberto 1° se vio colmada de simpatizantes que recibieron a la columna con aplausos, cánticos y banderas. Allí se desplegaron gigantografías de la organización y se entonaron consignas como “Néstor, mi buen amigo” y “Vamos todos con Cristina para liberar el país”.

Cristina Kirchner saludó desde el balcón

La expresidenta se asomó en al menos tres ocasiones al balcón de su domicilio para saludar a los manifestantes. En ese contexto, colgó un pañuelo blanco con la inscripción “Memoria, Verdad y Justicia”, símbolo histórico de la lucha por los derechos humanos en Argentina.

En otro momento significativo, entregó ese pañuelo a la militancia para que lo trasladaran hasta el acto central en Plaza de Mayo. Posteriormente, colocó una bandera argentina en el balcón, en medio de una fuerte ovación.

Durante la jornada, Máximo Kirchner defendió a la exmandataria y cuestionó al actual gobierno nacional, al que acusó de promover políticas económicas regresivas y de sostener una persecución judicial contra dirigentes opositores.

En la misma línea, otros referentes políticos participaron de la marcha. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof se movilizó junto a organismos de derechos humanos y sostuvo que “Cristina es inocente” y denunció la existencia de persecución política en el país.

Por su parte, Sergio Massa también estuvo presente, aunque marchó en un sector diferenciado junto a dirigentes de su espacio.

Así, la convocatoria no solo tuvo como eje el recuerdo del golpe de 1976, sino también la situación política actual. Desde la organización remarcaron que la visita a San José 1111 formó parte de una señal de apoyo a Cristina Kirchner, a quien consideran “injustamente proscripta”.

Además, vincularon su situación judicial con disputas económicas y políticas, señalando que su condena responde a intereses que buscan sostener un modelo económico determinado.

La marcha se da en un contexto complejo para la expresidenta, quien recientemente volvió a declarar ante la Justicia en el marco de la causa conocida como “Cuadernos”. En ese ámbito, denunció que se trata de una persecución política y calificó el proceso como “prácticas mafiosas”.

La jornada dejó en evidencia una fuerte capacidad de movilización de los sectores vinculados al kirchnerismo y volvió a colocar en el centro del debate la relación entre justicia, política y memoria histórica en Argentina.

Leé más notas de La Opinión Austral

Ver comentarios