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El periodismo deportivo argentino está de luto. A los 87 años murió el periodista deportivo Julio Ricardo, una de las voces más influyentes y respetadas en la historia de la radio y la televisión dedicadas al fútbol. El reconocido comentarista falleció en Buenos Aires, donde permanecía internado en la Clínica Zabala, y deja como legado más de seis décadas de trayectoria marcadas por el rigor, la pasión y la capacidad de análisis.
A lo largo de su extensa carrera, Ricardo fue protagonista de transmisiones que marcaron época. Su participación en Fútbol para Todos lo consolidó ante nuevas generaciones, especialmente por su recordada dupla con Marcelo Araujo. Pero su recorrido también incluyó asociaciones memorables con referentes históricos como José María Muñoz y Víctor Hugo Morales, con quienes construyó un estilo propio que dejó huella en el relato deportivo nacional.
Su partida se inscribe en un contexto particularmente sensible para el ambiente. En apenas 28 días también murieron Marcelo Araujo y Ernesto Cherquis Bialo, en una seguidilla que sacude al periodismo deportivo y expone el cierre de una generación clave.
Entre el 16 de marzo y el 13 de abril, el ámbito perdió a tres de sus nombres más representativos: Araujo falleció a los 78 años en Vicente López; Cherquis Bialo, a los 85, en la Ciudad de Buenos Aires; y ahora Julio Ricardo, a los 87, tras complicaciones de salud. Los tres, además, compartieron pantalla entre 2005 y 2006 en el programa 3 en el fondo, emitido por Canal 7 y nominado al Martín Fierro como mejor programa deportivo en 2007, un dato que refuerza la dimensión simbólica de estas pérdidas y el impacto que generan en el presente del periodismo argentino.
Una carrera de más de 60 años
Nacido el 18 de agosto de 1939 en Buenos Aires, Julio Ricardo inició su carrera en 1957 en el medio gráfico Noticias Gráficas. Desde entonces, desarrolló un recorrido sólido como comentarista, cronista y analista en radio y televisión.
Trabajó en canales históricos como el 9, 11 y 13, además de emisoras como Radio Colonia y Radio Nacional. Su presencia constante fue clave para la profesionalización del periodismo deportivo en el país.
Durante la década del 90, incluso asumió un rol institucional al frente de ATC (hoy TV Pública) durante el gobierno de Carlos Menem, aunque renunció a los seis meses por motivos políticos.
La vocación de Ricardo estuvo marcada por su entorno familiar. Su padre, José López Pájaro, fue fundador del Círculo de Periodistas Deportivos y director de la revista La Cancha. Esa herencia cultural influyó profundamente en su mirada analítica del deporte.
El propio Ricardo destacaba que creció en un ambiente de debate y diversidad intelectual, lo que moldeó su estilo reflexivo y equilibrado.
Desde sus comienzos en Radio Porteña junto a Héctor de Thomas, su carrera fue en ascenso. Cubrió la gira de la Selección Argentina rumbo al Mundial de Chile 1962 junto a Luis Elías Sojit.
Uno de los episodios más duros de su vida profesional fue el accidente fatal de Juan Gálvez en 1963, durante la Vuelta de Olavarría, donde fue testigo directo del hecho.
Entre 1967 y 1972, fue elegido por José María Muñoz como comentarista en Radio Rivadavia, consolidando su lugar entre las grandes voces del país, junto a referentes como Enzo Ardigó y Enrique Macaya Márquez.
En televisión, brilló en el programa “Tribuna Caliente”, conducido junto a Antonio Carrizo, con figuras como Guillermo Nimo y bajo la producción de Gerardo Sofovich.
Un estilo propio y equilibrado
Durante décadas marcadas por debates intensos en el fútbol argentino, como la histórica división entre “menottistas” y “bilardistas”, Ricardo supo mantener una postura analítica sin alinearse a extremos. Su enfoque buscaba rescatar lo mejor de cada corriente, destacándose por su mirada crítica pero respetuosa.
En noviembre de 2024, la Legislatura porteña lo distinguió como personalidad destacada del periodismo deportivo, en una iniciativa impulsada por el diputado Claudio Ferreño.
En ese acto, Ricardo recordó la consagración de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022 y destacó el valor del deporte como espacio de unión social.
La muerte de Julio Ricardo deja un vacío difícil de llenar en el periodismo deportivo argentino. Su voz, su estilo y su compromiso con la profesión lo convierten en una referencia ineludible para generaciones de periodistas y amantes del fútbol.
Su legado permanecerá vivo en cada transmisión, en cada análisis y en la memoria colectiva de un país apasionado por el deporte.
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