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La cuenta regresiva para la llegada del papa León XIV a la Argentina ya marcha a paso firme. Del 8 al 11 de noviembre, el Santo Padre desplegará un itinerario con fuerte carga simbólica entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y la Basílica de Luján. Tras la presentación oficial del lema “Bienvenidos todos, vayan y anuncien” en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, analizó en diálogo con La Opinión Australy otros medios de prensa la significación de gestos como la visita al Complejo Penitenciario de Devoto y la urgencia de profundizar los canales de diálogo político con la gestión del presidente Javier Milei.
El paso de León XIV por la cárcel de Villa Devoto se posiciona como una postal que sintetiza el espíritu del viaje apostólico: la presencia viva en los espacios donde la fragilidad, el dolor y la marginación se palpan a diario. Al respecto, el máximo referente eclesial de la Capital Federal argumentó el posicionamiento teológico e institucional que sostiene este compromiso en los sectores más rezagados de la comunidad.
“La Iglesia no quiere estar ajena a una realidad que nos duele a todos…. y como dice San Agustín, cerca del pecador y lejos del pecado“, enfatizó García Cuerva. El prelado dejó en claro que la labor pastoral dentro del sistema penitenciario no implica una condescendencia hacia el delito, sino una apuesta por la reconstrucción del tejido humano debilitado: “No es que aplaudimos los delitos que se cometen, sino que acompañamos a personas e invitándolas a la reconversión y reconciliación, porque creemos en un Dios que a todos nos da otra oportunidad“, explicó con contundencia.
Esa misma línea argumental conecta de manera directa con los planteos desarrollados durante la conferencia de prensa previa, donde el propio García Cuerva instó a evitar que el mensaje del Papa quede sepultado bajo las miradas partidarias o las dinámicas de la grieta. Retomando la metáfora bíblica de la reconstrucción de las murallas de Jerusalén propuesta por Nehemías, el arzobispo reforzó la idea de que la verdadera tarea comunitaria requiere ubicar a las piedras descartadas —los postergados, los privados de la libertad y los olvidados del sistema— en el centro de la edificación colectiva.
Sin embargo, el escenario que rodea la visita del Pontífice no abarca únicamente el ámbito pastoral; incluye también complejos engranajes de articulación institucional entre el Obispado, la Conferencia Episcopal y el Poder Ejecutivo. La agenda oficial contempla una audiencia privada entre León XIV y el presidente Javier Milei en la Casa Rosada durante la jornada inaugural. En ese contexto, consultado sobre la relación con la administración nacional, las coincidencias, las disidencias y la posibilidad de coordinar un encuentro de trabajo específico para abordar variables de fondo como la marcha de la economía, el avance de la pobreza, la justicia social y el estado de la educación, García Cuerva se mostró marcadamente receptivo y optimista sobre el horizonte del diálogo bilateral.
“Sí, por supuesto”, respondió sin rodeos ante la posibilidad de concretar una mesa de debate amplio con la Jefatura de Estado. El arzobispo consideró que el trabajo de cooperación técnica que se puso en marcha para coordinar el viaje papal puede funcionar como un puente sólido para superar viejos distanciamientos institucionales y abrir debate sobre los dilemas de fondo que impactan sobre la cotidianeidad de los argentinos.
“Este ejercicio que hacemos en este tiempo de conversar cuestiones organizativas del viaje papal nos puede generar también más adelante sentarnos a conversar de otras temáticas de fondo muchísima más importantes“, vislumbró. Para García Cuerva, la dinámica de trabajo de estos meses representa una oportunidad para afianzar el entendimiento entre el Estado y la Iglesia en beneficio de la paz social. Con la firmeza de quien busca construir institucionalidad, remarcó la significación del momento que se transiciona: “Es importante resaltar que tenemos un ejercicio de encuentro que hace tiempo no lo teníamos”.
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