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La Sala Van Gogh, ubicada en Batalla Puerto Argentino N° 435, celebró este martes sus 20 años de trayectoria con una jornada que convocó a artistas, familiares, referentes de la cultura y vecinos de Río Gallegos. El aniversario tuvo como protagonista una exposición colectiva que reúne distintas generaciones y disciplinas, en línea con el propósito que impulsó su creación: ofrecer un lugar para mostrar, crear, compartir y acercar el arte a la comunidad.
De la propuesta participan Amelia Gatica, dueña e impulsora del espacio; Ana Copto, Damián Cardozo, Fernanda Bonil, Graciela Rodríguez, Jorge Ojeda, Luisa Godoy, María Fernanda Molina, Mariano Molina, Miguel Mellado, Norberto Sueldo, Patricia Gotta, Patricia Viel y Yessica Gallegos.
La historia comenzó en agosto de 2006, cuando Gatica y su marido decidieron abrir las puertas de este espacio cultural. Desde entonces, por allí pasaron múltiples generaciones de creadores y se desarrollaron exposiciones, talleres, concursos y diversas propuestas vinculadas al arte, consolidándolo como un punto de encuentro de la cultura local.
Amelia Gatica: 20 años de una sala dedicada al arte local
Durante el acto, Amelia Gatica tomó la palabra y se mostró visiblemente emocionada por el aniversario y por la convocatoria alcanzada.
En primer lugar, agradeció especialmente la presencia de Ana Perincioli, hija de la reconocida artista y profesora santacruceña Norma Segovia, cuya obra también forma parte de la muestra.
Gatica incluso compartió un poema dedicado a Segovia: “Cuando despierto por las mañanas, sueño lo vivido, y entre sueño y sueño vivo. Las alegrías y las tristezas en cofre las llevo. Una perla nace en mi alma blanca y pura a las luces de la luna. Siempre, siempre así he existido, y vuelvo a soñar la vida sin temor, vida mía”.
Al repasar estos 20 años, Gatica destacó el esfuerzo que implica sostener un espacio cultural durante tanto tiempo, pero también la alegría que le dejó el camino recorrido: “El sacrificio que lleva es mucho, pero me ha dado la satisfacción de estar presente con ustedes”, expresó emocionada.
Recordó que por la sala pasaron numerosos artistas, tanto en exposiciones individuales como colectivas, además de concursos, talleres y distintas propuestas vinculadas al arte.
Entre las actividades mencionó los concursos de poema ilustrado, una iniciativa en la que un artista escribe un poema y otro lo interpreta a través de una obra visual. También la presentación de un libro de poesía de Blanca Dolfina Magallanes, su madre, y los talleres destinados a niños, adolescentes y adultos, vinculados con disciplinas como el arte y el grabado.
“20 años de trayectoria no son pocos”, expresó Gatica al referirse al recorrido realizado y a la satisfacción de poder celebrar el aniversario junto a artistas locales y con una exposición que reúne numerosas obras.
“Bordes”: una mirada a los barrios periféricos de Río Gallegos
Entre las obras que forman parte de la exposición se encuentra “Bordes”, del realizador audiovisual riogalleguense Mariano Molina.
La propuesta pone el foco en la realidad de barrios periféricos de Río Gallegos, entre ellos Madres a la Lucha y Ayres Argentinos, sectores que, según explicó el artista, muchas veces quedan fuera de las miradas habituales sobre la ciudad.
En diálogo con La Opinión Austral, Molina contó que es la primera vez que participa de una exposición en la Sala Van Gogh y se mostró sorprendido por la convocatoria del aniversario.
“Bordes” surgió a partir de una visita al vaciadero municipal. “Vi ese barrio y me llamó la atención todo lo que sucedía ahí, cómo la gente podría vivir ahí, las condiciones en las que estaba”. Aquella experiencia llevó al realizador a acercarse al barrio Madres a la Lucha y a conocer de manera directa la realidad de sus habitantes.
Para construir la obra, Molina buscó interactuar con quienes viven y trabajan en la zona. Conversó con vecinos, con personas vinculadas a un merendero, con un afilador de cuchillos y con habitantes del sector del vaciadero.
El artista, que habitualmente realiza videos sobre los paisaje y “las cosas más lindas” de Río Gallegos, buscó con esta propuesta hacer algo diferente: “Hacemos mucho foco en la zona céntrica y nos olvidamos un poco de nuestros bordes. Por eso la idea era mostrar una realidad social de manera más cruda, sin romantizar las condiciones de vida de quienes habitan esos sectores” .
La obra también puede verse en las redes sociales del realizador. Instagram: @marianomolina18.
El homenaje a Norma Segovia
Uno de los condimentos especiales de la jornada estuvo relacionado con la exposición de una obra de Norma Segovia, artista y profesora de amplia trayectoria en Santa Cruz.
Hija de Elisa Pantín y Alberto Raúl Segovia -fundador de Radio LU12 AM680 y La Opinión Austral, Norma fue presidenta de la recordada Fundación El Rincón del Arte.
En el aniversario de la Sala Van Gogh se presentó su obra “Entre Muros”, realizada durante la década de 1990.
Sus hijos, Ana y Nicolás Perincioli, acompañaron la celebración y compartieron la emoción de que una obra de su madre vuelva a ocupar un espacio dentro de una muestra artística.
“Esto es un mimo al corazón, el reconocimiento con el correr de los años. Mamá es un orgullo total para toda la familia”, expresó Ana.
Nicolás, por su parte, destacó el trabajo de Amelia Gatica y de la Sala Van Gogh para sostener durante dos décadas un espacio dedicado a la cultura local. “Hace falta, está buenísimo que ya lleve 20 años y ojalá siga”, señaló.
Sobre “Entre Muros”, explicó que se trata de una obra que su madre había realizado alrededor de 1995 o 1996 y que fue elegida entre distintas piezas que conserva la familia.
Los hermanos también recordaron la dedicación de Norma Segovia al arte y a la generación de espacios para otros artistas, especialmente durante los años de la Fundación El Rincón del Arte. Nicolás evocó aquella etapa desde su infancia y destacó el compromiso de su madre con la cultura santacruceña.
“Nosotros éramos chiquititos, yo tenía siete, ocho años. Recuerdo que ella le dedicaba mucho, mucho, mucho tiempo, mucha dedicación y con amor. Era muy dedicada a los artistas, siempre generando un espacio para que todos puedan, sobre todo, para la cultura local y de Santa Cruz”, recordó.
Graciela Rodríguez: “Hay que poner el foco en estos espacios”
Otra de las artistas convocadas para esta muestra fue Graciela Rodríguez, quien destacó el carácter autogestivo de la Sala Van Gogh.
Para la artista, formar parte de la celebración de los 20 años representa un honor y, al mismo tiempo, una oportunidad para poner en valor el trabajo que implica sostener espacios culturales independientes. “Realmente hay que poner el foco y ayudarlos, apoyarlos”, sostuvo.
Rodríguez también vinculó la celebración con la historia de la actividad artística en Río Gallegos. Llegó a la ciudad en 1987 para comenzar su carrera docente en el Polivalente de Arte, donde poco después coincidió con Amelia Gatica y Norma Segovia. “El grupo de artistas se convocaba allí, porque era la única escuela de arte que existía en la ciudad”, recordó.
En aquellos años compartió trabajo también con la artista Renza Silveri y otros referentes de la escena local. “Realmente fue muy importante, porque fueron años de mucho crecimiento para los docentes y para los alumnos”, destacó.
Para esta muestra aniversario, Rodríguez presentó “El cuerpo, territorio sagrado”, una obra realizada sobre tela a partir de la impresión de su propio cuerpo e intervenida con bordado.
“Es una manera de plasmar la impronta y significa el territorio sagrado que tenemos las personas, las mujeres, con el cual nosotros transitamos. Para mí, mi cuerpo es sagrado, entonces hay que cuidarlo y lo honro todos los días”, explicó.
Dos décadas de una historia cultural
A lo largo de 20 años, la Sala Van Gogh se consolidó como un espacio de encuentro para artistas de Río Gallegos y de Santa Cruz.
La celebración no solo permitió recorrer parte de esa historia, sino también mostrar que aquella premisa que Amelia Gatica planteó en 2006 continúa vigente: dar lugar al arte local y generar espacios de encuentro entre los artistas y la comunidad.
Entre homenajes, obras contemporáneas y recuerdos de quienes fueron parte de estas dos décadas, la Sala Van Gogh celebró sus primeros 20 años mirando hacia atrás, pero también hacia el futuro de la cultura en Río Gallegos.
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