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En 1961, promovido por el Instituto Internacional del Teatro (ITI) e impulsado por la UNESCO, se instauró el 27 de marzo como el Día Mundial del Teatro.

La elección de la fecha se debió a que, desde 1954, todos los 27 de marzo se daba inicio a la temporada en el Teatro de las Naciones de París, evento con en el que se pretendía lograr una comunión entre países tras haber finalizado la Segunda Guerra Mundial.

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Mario Canales hace algunos años.

“Me gustaba bailar danzas folclóricas, comencé a bailar danzas folclóricas a los ocho años. Cuando llegué a 4to año del secundario, había repetido, tenía compañeros nuevos, estaba tratando de hacerme amigo de ellos y un compañero propuso hacer una obra de teatro para participar de un festival que aún se hace acá en Santa Cruz, un festival de Pico Truncado que era para colegios secundarios”, recordó Mario Canales, actor, director y profesor de teatro, a Radio LU12 AM680.

Canales se anotó y participó de los primeros ensayos, pero la obra era “muy anticuada y muy fea también para actuar por adolescentes”.

“Estando en el escenario, sentí algo que no había sentido nunca mientras bailaba danza, sentirme vivo”.
MARIO CANALES, ACTOR, DIRECTOR Y PROFESOR DE TEATRO

Otro estudiante, propuso dirigir otro espectáculo.  “Nos trajo otro texto, un texto más cómico, más adolescente para esos tiempos, empezó a elegir a los personajes y me eligió como el protagonista. Me había generado mucha vergüenza al principio porque no conocía tanto a los chicos y me sentía como sapo de otro pozo, pero de a poco fui ganando confianza”, completó.

Su incursión en el escenario le permitió vivenciar algo que no se esperaba.

“Nos presentamos en este festival y estando en el escenario, sentí algo que no había sentido nunca mientras bailaba danza, sentirme vivo, podía contar mis historias, la gente se reía de lo que yo hacía. Después bajando del escenario, mucha gente que participa en este festival me decía: ‘Tenés que seguir estudiando teatro, tenés que estudiar teatro’. Y ahí me empezó a picar el bichito del teatro”, relató.

En aquéllos años en Puerto Deseado no había talleres de teatro, fue que invitados por el director de Cultura, Paola Baillinou y Andrés Fernández de Río Gallegos brindaron un taller de verano.

Domingo Baio, Sandro Lincoman y Mario Canales , el grupo Dionisio, en la 26° Fiesta Nacional del Teatro en Chaco.

“Ya estaba cursando mi 5to año del secundario y me acuerdo que Paola me dijo: ‘Bueno, tenés que estudiar teatro, tenés condiciones’. Ahí no lo pensé más, le dije a mi familia que me iba a estudiar teatro y mi camino siguió profesionalizándome en Tandil, estudié en la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires. En 2001, volví a Puerto Deseado a trabajar y de ahí estoy dándole para adelante”.

Sobre el lugar que el teatro ocupa en su vida, Canales es claro: “El teatro ha sido mi refugio, un lugar donde uno puede defenderse y contar historias”.

“Veo que llegan cientos de chicos atravesados por miles de dificultades y siempre expresan lo mismo. En teatro uno es realmente lo que es, saca esa careta. Uno debería ponerse máscaras para jugar, pero justamente es donde más se saca, muchas veces, la máscara para realmente dejarse ver cómo es. Prestar tu cuerpo para poder contar historias me parece algo fascinante. Tenemos un mundo que podemos explorar así que es como un refugio donde uno puede ser libre”.

Teatro en Santa Cruz

En cuanto a la actividad en la provincia, consideró que el panorama “es mucho mejor que hace un tiempo atrás. Santa Cruz tiene gente profesional y también gente amateur que se acerca a la disciplina artística”.

“Si uno no alimenta los fueguitos de cada compañía, es difícil, por eso tenemos redes”.
MARIO CANALES, ACTOR, DIRECTOR Y PROFESOR DE TEATRO

“Siempre hubo grupos teatrales, pero un momento como este en el que hay tantos profesionales, no sé si existió. Debe haber un par de localidades que no tienen actividad teatral, pero todas las localidades tienen por lo menos un elenco o más”, señaló.

“Los teatreros de Santa Cruz nos conocemos casi todos, celebramos cada vez que alguien nuevo llega a la provincia a formar elencos teatrales o a contar historias y vivimos un espíritu de alentarnos unos a otros sobre todo en épocas difíciles para el arte. Si uno no alimenta los fueguitos de cada compañía, es difícil, por eso tenemos redes, armamos festivales y  tratamos de girar por cuanta localidad se pueda”.

“Fragilidad” de grupo Dumas fue la ganadora del selectivo de teatro 2025.

Con relación al rol social que el teatro ocupa entre los adolescentes, Canales sostuvo que en los festivales de teatro “notas cómo cuentan sus historias, sus temáticas, sus problemas y cómo lo abordan diferentes directores o diferentes chicos desde la creación colectiva”.

Que los chicos sean los propios partícipes o artífices de la obra, que la escriban, que puedan indagar, me parece que les abre respuestas a muchas dudas que suelen tener, a veces piensan que solo le pasa a uno y en realidad es algo colectivo. A veces se sienten solos, a veces se sienten tristes, se sienten invitados a estas problemáticas el consumo, el alcoholismo, la violencia. Hoy está de moda hasta el juego, la ludopatía, la droga. Todo anda dando vueltas, los chicos son testigos de eso, te lo cuentan y es bueno que lo pongan sobre el escenario porque en definitiva después todos se sienten reflejados, el público y los actores también”, manifestó.

Presentación del grupo Dumas que dirige Mario Canales.

Además, sobre el uso del celular mencionó: “En teatro no se puede usar el celular porque hay que desconectar un rato y hay que conectar con lo interno o conectar con el otro, mirarse a los ojos arriba del escenario es fundamental”.

“No tenemos un celular que nos asista ni una inteligencia artificial que venga a actuar por nosotros, así que uno tiene que poner el cuerpo ahí y transitar lo mejor que pueda su experiencia teatral en el escenario, cuando logran eso, creo que es donde más se fortalecen y sienten que crecen. Arman vínculos reales, pueden contar sus historias, pueden ser quienes son y contar lo que les está pasando por dentro. Ahí se arman amistades, se arman estas familias, porque casi todos los grupos terminan llamándose familias o terminan diciendo que han encontrado lugar de contención”.

“Creo que lo que buscan es contención, ser escuchados y encontrar ese lugar, donde pueden ser ellos y alguien los contiene”, cerró.

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