En el marco del 126° Aniversario de la catedral de Río Gallegos, este miércoles tuvo lugar una cantata a cargo de Lucas Malla y Federico Andrada, dos jóvenes artistas de la capital provincial.
“Recibimos la invitación para participar de este evento y estamos muy agradecidos, fue hermoso poder estar. Desde hace algunos años, estudio canto lirico. Empecé a los 16 años, tuve de maestra a Lilian Ciminari, y actualmente estoy con otra maestra que nació en Río Gallegos, pero ahora reside en Brasil, Lorena Espina“, contó Lucas Malla (33) a La Opinión Austral.
Sobre el desafío de aprender canto lírico, indicó que “la técnica es lo más complicado. Es todo un arte cantar música clásica porque influyen muchas cosas y son muchas las que hay que tener en cuenta. El ritmo, el idioma, lo que uno está diciendo porque está cantando en otro idioma y el desafío más importante es que la persona que te escucha pueda tratar de sentir lo que uno está cantando, por lo general está en italiano, hay obras que están en español, francés o alemán”.
“El desafío creo que está en poder interpretar y poder conectar con el público y que el público pueda entender lo que estamos queriendo transmitir tanto desde la parte cantada como también de quien interpreta tocando el piano y acompaña, es todo un conjunto”, manifestó.
Por su parte, Federico Andrada (19) contó que se inició en la música a los 15-16 años. “No es mucho trayecto, pero pude tener la experiencia de vivir muchas cosas con la música”, afirmó.

“De chiquito sabía dos cosas, quería ser pianista y quería ser piloto de avión. Siempre quise tener un acercamiento con la música, nunca se me dio hasta que fui más grande y pude hacerlo por mi cuenta. Me anoté en el conservatorio, conocí a Malvina Massaro que me enseñó todo lo que sé en la técnica, ahí empecé a desempeñarme como pianista. Conocí a muchas personas, entre ellos Lucas, y me empecé a desenvolver con la gente de la orquesta”, repasó.
Luego de su presentación, los jóvenes se llevaron todos los aplausos del público.
“Es una satisfacción y es un regalo porque puede pasar que no le guste o no lo sienta entonces recibir ese cariño y ese agradecimiento, es algo muy lindo. El agradecido es uno porque si no hubiesen personas que quieran escuchar, uno no puede cantar. Siempre muy agradecido con las personas que se toman eltiempo, escuchan, que hacen silencio, que apagan el celular, que cuando hay un concierto, deciden gastar de su dinero para poder asistir, es muy lindo”, valoró Lucas.

Federico coincidió “el público te retribuye, te agradece por lo que acabas de hacer y es un sentimiento pocas veces igualable. Es una satisfacción muy grande, más sabiendo que toda presentación lleva su esfuerzo, no es algo que es fácil, es disciplina, son años de estudio, tiempo de ensayo, tiempo que invertimos de nuestra vida. Es un sentimiento muy lindo, vivimos gracias a eso, a que al público le guste. Es muy hermoso y más aún que lo puedan valorar, no diría gastar, diría invertir su propio dinero en esa experiencia. Ese sentimiento me parece inigualable y es totalmente bello”.
Para cerrar, Lucas anheló: “Ojalá que cada vez más en esta ciudad, que ya lo hace, se sigan valorando a todos los artistas, hay mucho talento y es muy lindo poder escucharlos y valorarlos”.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia
Dejanos tu comentario