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En Comodoro Rivadavia hay dos temas deportivos que ocupan el interés en los últimos días: el Mundial 2026 y la final de la Liga Nacional de Básquet que tiene a Gimnasia y Esgrima a punto de dar el batacazo desde el 6 de junio. Pero la expectativa en la ciudad petrolera creció durante toda la semana por lo que vaya a pasar en el estadio Socios Fundadores y tuvo una muestra concreta desde las primeras horas de este viernes. A varias horas de la apertura de las boleterías, los hinchas de Gimnasia y Esgrima comenzaron a formar fila para conseguir una entrada para el sexto juego de la final frente a Quimsa de Santiago del Estero.
El encuentro, que puede definir el campeonato a favor del conjunto patagónico, generó una importante movilización de simpatizantes que buscaron asegurarse un lugar en una noche que podría quedar registrada entre los acontecimientos deportivos más importantes de la historia reciente de la institución. Desde temprano, La Opinión Austral realiza una cobertura especial desde el Socios Fundadores con dos enviados especiales.
La demanda fue tal que las entradas terminaron agotándose por completo. De esta manera, el Socios Fundadores lucirá colmado cuando el equipo dirigido por Martín Villagrán reciba a Quimsa con la posibilidad de cerrar la serie y consagrarse campeón de la Liga Nacional.
Una espera que comenzó desde la madrugada
La escena comenzó a repetirse desde muy temprano. Reposeras, mantas, termos y mates formaron parte del paisaje en las inmediaciones del estadio, donde decenas de personas decidieron anticiparse para evitar quedarse sin localidades.
La experiencia de muchos hinchas durante el partido anterior fue determinante para tomar esa decisión. La elevada demanda de entradas, sumada a la venta online, dejó a numerosos simpatizantes sin la posibilidad de asistir al encuentro.
Uno de ellos fue Gustavo Milla, quien decidió no correr riesgos esta vez y llegó acompañado por su hijo para asegurar su lugar en el estadio. “Para el partido anterior tuve que venir a sacar las entradas y no conseguí. Pensé que se iban a vender por internet después, pero tampoco pude. Así que bueno, una vez me pasó, dos no. Nos vinimos con mi hijo a las 8:15 para asegurar la entrada”, relató en diálogo con Crónica mientras aguardaba la apertura de las boleterías.
La fila comenzó a extenderse durante la mañana, reflejando el interés que despertó una definición que mantiene en vilo a gran parte de la ciudad.
La ilusión de alcanzar el título
La derrota sufrida por Gimnasia en el quinto punto de la serie, disputado en Santiago del Estero, no modificó el optimismo de los simpatizantes comodorenses.
Con la ventaja de 3-2 en la serie y la posibilidad de definir el campeonato como local, la confianza sigue siendo una de las características predominantes entre quienes acompañan al equipo.
“Creo que Gimnasia va a lograr el objetivo. Tenemos un buen equipo y un buen técnico, así que con un poquito de suerte vamos a andar perfectamente bien”, sostuvo Gustavo Milla.
El hincha también analizó el desarrollo de la serie y el resultado del último encuentro disputado fuera de casa.
“El otro equipo también juega. Quimsa cambió las tácticas y ajustó la defensa. Todos somos técnicos, pero creo que nuestro entrenador va a saber leer los cambios que tiene que hacer. Los jugadores son totalmente capaces y vamos a lograr el objetivo tan deseado por todo Comodoro”, expresó.
Un estadio con localidades agotadas
La confirmación de que ya no quedan entradas disponibles terminó de consolidar el clima de expectativa que rodea al encuentro. Desde la institución informaron que todas las localidades fueron vendidas, por lo que el estadio presentará su capacidad completa durante el sexto juego de la final.
El estadio Socios Fundadores cuenta con una capacidad oficial para 2.276 espectadores y es considerado uno de los recintos cubiertos más importantes de la Patagonia. La distribución habitual está conformada por la platea con 1.076 ubicaciones y la popular con 1.200 lugares.
Con todos esos espacios ocupados, el escenario estará completamente lleno para acompañar al equipo en una jornada que puede definir al campeón de la Liga Nacional.
La relación entre Gimnasia y la ciudad
Más allá de la competencia deportiva, la final también puso de manifiesto el vínculo que existe entre Gimnasia y Esgrima y la comunidad de Comodoro Rivadavia.
La participación de familias enteras en la vida institucional del club es una de las características que destacan quienes forman parte de la entidad.
En el caso de Gustavo Milla, la relación con el club atraviesa varias generaciones.
“Gimnasia es el club de la familia”, afirmó.
Su hijo integra las divisiones formativas de la institución y esa experiencia fortaleció aún más el sentido de pertenencia.
“Mi hijo está acá en Comodoro desde los 5 años y juega en las formativas. El club es importante más que nada para el grupo familiar, para mis hijos que forman parte de la institución”, señaló.
El hincha también hizo referencia al acompañamiento que recibe el equipo durante esta instancia decisiva.
“Gimnasia habla de todo Comodoro; creo que estamos todos atrás del club, seamos o no hinchas genuinos”, agregó.
Una noche que puede definir la Liga Nacional
El sexto partido de la serie aparece como una oportunidad determinante para el conjunto comodorense.
Tras imponerse en tres de los primeros cinco encuentros, Gimnasia llega con ventaja y tendrá el respaldo de un estadio repleto para intentar conseguir la victoria que le permita cerrar la final.
Enfrente estará Quimsa, que logró descontar en Santiago del Estero y buscará extender la definición a un séptimo juego.
La expectativa crece con el paso de las horas y quedó reflejada en la extensa fila que se formó para adquirir una entrada. La imagen de los hinchas esperando desde la madrugada, equipados para soportar varias horas de espera, sintetiza el interés que despertó una definición que tendrá a Comodoro Rivadavia como escenario.
Mientras el Socios Fundadores se prepara para recibir a 2.276 espectadores, la ciudad aguarda el inicio de una nueva final de la Liga Nacional de Básquet, con la posibilidad de que el equipo local pueda definir el campeonato frente a su gente.
Antes de volver a acomodarse en la reposera desde donde aguardaba la apertura de las boleterías, Gustavo Milla resumió el sentimiento que predominaba en la fila: “No hay cábalas. Hay que estar y tener fe en los jugadores, que tienen la capacidad suficiente para llevar adelante estos partidos claves”.
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