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El dolor sigue intacto. A casi un mes de la muerte del subcomisario Gabriel Trujillo, la familia continúa atravesando días marcados por la ausencia y por un reclamo de justicia que, aseguran, aún no encuentra respuestas. Este lunes, Cecilia Herrera, madre del efectivo policial fallecido en un trágico siniestro vial sobre la Ruta Provincial Nº 12, habló con LU12 AM680 y abrió su corazón para recordar a su hijo, reconstruir las circunstancias del hecho y cuestionar el avance de la investigación judicial.
El caso conmocionó a Santa Cruz el pasado 2 de junio, cuando Trujillo perdió la vida tras ser embestido por un automóvil mientras circulaba en motocicleta entre Caleta Olivia y Cañadón Seco, en el sector conocido como “La Chivería“. La investigación quedó en manos del Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil Nº 1 de Caleta Olivia y el conductor involucrado continúa sometido al proceso judicial.
Durante la entrevista, Cecilia Herrera no pudo contener la emoción cuando fue consultada sobre quién era Gabriel más allá del uniforme policial.
“Gabriel siempre fue un chico amoroso. Muy estudioso, siempre trataba de sacarse buenas notas, terminó su primario y su secundario acá en Piedra Buena y decidió irse a la Escuela de Policía en Río Gallegos. Hizo sus tres años ahí y su destino fue Caleta, donde hizo toda su vida, sus amigos, su carrera de policía… y tuvo a su hijo Eliseo, de 15 años”, relató con la voz quebrada.
Ese recuerdo dio paso a una reconstrucción de la vocación que llevó a Gabriel a vestir el uniforme policial, una decisión que, como madre, le generó temores desde el primer momento. “Yo creo que fue más eso, una salida laboral… esas cosas las hablaba más con el papá que conmigo. Pero fue ‘terminé el secundario y me voy para Gallegos’. Y obvio que yo no quería, porque se iba lejos y además el tema de ser policía, el miedo de uno con las armas, ¿no?”, recordó.
A pesar de ello, aseguró que su hijo nunca dejó de perfeccionarse y que asumía su profesión con absoluta responsabilidad.”Él siempre se siguió capacitando, eso sí lo sé, porque tiene un montón de diplomas. Quería hacer bien su trabajo”, expresó.
Sobre el hecho
La conversación avanzó luego hacia la madrugada en que ocurrió el siniestro fatal. Herrera sostuvo que las circunstancias del impacto son claras y cuestionó la conducta del conductor investigado. “La persona que mató a mi hijo ese día, ese sábado, la persona iba alcoholizada con 1,5 de alcohol”, afirmó durante la entrevista.
Seguidamente describió la escena que, según le fue informada durante la investigación, terminó con la vida de Gabriel. “Es una línea recta… No hay frenada, no hay frenada. Así que lo embistió. Él cayó contra la parrilla, se quebró su cerebro con el casco puesto, después se fue para el asfalto. Bueno, otras cosas terribles que ahora no quiero decir porque me voy a poner a llorar”, manifestó con profunda angustia.
Uno de los aspectos que más indignación genera en la familia es la situación procesal del imputado. Cecilia Herrera aseguró que les resulta incomprensible verlo desarrollando una vida cotidiana mientras ellos enfrentan una pérdida irreparable. “Iba alcoholizado, por lo que supimos es gente de plata, allá hay una calle con su nombre. Me mataron a mi hijo, yo no lo voy a ver más a él, pero él anda en la calle, él anda conduciendo“, sostuvo.
Cómo sigue la causa
Respecto del estado actual de la investigación, explicó que los familiares que permanecen en Caleta Olivia siguen de cerca cada novedad junto al abogado que representa sus intereses.
“Con respecto a eso está el papá de Gabriel, mi cuñado, está en Caleta con la hermana, con el abogado están llevando todo ese tema, que por ahí nos informan a nosotros que estamos en Piedra Buena paso a paso. Hoy a la tarde vamos a tener más información sobre ese caso. A ver qué pasó por el tema de que el chico este anda manejando. A ver si lo van a detener o no, qué va a hacer la Justicia, porque ya el sábado se hizo otra vez la denuncia que lo vieron manejando”, indicó.
El reclamo de la familia no se limita únicamente al avance del expediente. También exige medidas concretas para evitar, según sostienen, que el conductor continúe circulando mientras se desarrolla la investigación.
“Y que actúe pronto y pague los años que tenga que estar ahí encerrado, porque a Gabriel no lo tenemos con nosotros ya y él anda como si nada. Los padres le dan el auto para que siga manejando, porque el auto ese Toyota blanco es de la madre del chico Alonso“, expresó.
En otro tramo de la entrevista, Cecilia Herrera manifestó su preocupación por lo que considera una demora en las decisiones judiciales y planteó sus sospechas sobre posibles influencias.
“Que la Justicia, el juez que tenga a cargo, resuelva más rápido el tema este porque se ve que la familia esta tiene influencia con algunos jueces de allá de Caleta. Por ese motivo el muchacho anda como si nada. Es más, hay una calle, la avenida principal, al nombre de ellos”, afirmó.
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