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A cuatro meses de la desaparición de Mario García, sus hermanos José Garcia y Gisella Cruz convocaron a una nueva marcha para este viernes 17 a las 20 horas en Caleta Olivia, con el objetivo de visibilizar el reclamo de justicia y exigir respuestas concretas a la Justicia. Denuncian que la causa está paralizada por demoras, falta de pericias y decisiones judiciales que impiden avanzar en la investigación, incluso en torno a restos humanos hallados que podrían ser clave para esclarecer el caso.
La familia García volvió a alzar la voz y llamó a la comunidad a acompañar una movilización con velas que se realizará en la zona de El Gorosito. El reclamo apunta directamente al accionar judicial y a la falta de avances en el expediente.
En dialogo con La Opinión Austral, “Le vamos a hacer una nueva marcha pidiendo justicia, otra vez nuevamente, por el accionar de la Justicia”, expresó José García, quien además manifestó el profundo malestar de la familia ante lo que consideran una investigación desorganizada y sin respuestas.
En ese marco, sumaron un pedido atravesado por el dolor: “Queremos velar a nuestro hermano, queremos poder despedirlo como corresponde”. La imposibilidad de hacerlo, explicaron, está directamente ligada a la falta de certezas sobre los restos hallados.
Causa paralizada
Uno de los puntos más críticos señalados por la familia es la falta de avances concretos en la investigación. “Hace cuatro meses que queremos justicia y la causa está parada”, afirmaron.
Según detallaron, existen pericias fundamentales que aún no se realizaron, como estudios de ADN sobre restos encontrados, entre ellos una mano hallada que habría dado resultado positivo en relación a Mario García. Sin embargo, aseguraron que otras partes no fueron analizadas a tiempo, lo que hoy complica el proceso.
“El juez no da la orden para que se pueda seguir avanzando en la causa. La comisión no puede avanzar si no tienen esas autorizaciones”, indicaron.
Irregularidades en las pericias y el ADN
La familia cuestionó con dureza el manejo de las pruebas genéticas. Explicaron que, tras el hallazgo de una mano, se logró obtener un ADN positivo, pero otras partes no pudieron ser analizadas en las mismas condiciones por demoras iniciales.
“Hay una mano que da positivo con el ADN, pero la otra parte no la pudieron hacer y no sabemos por qué”, señalaron.
En ese sentido, remarcaron que las pruebas podrían haberse realizado en el momento oportuno: “Podrían haber hecho las pruebas en su momento, pero dejaron pasar el tiempo”.
Actualmente, los estudios deberán realizarse en Buenos Aires sobre restos óseos, ya que el estado de descomposición avanzó. No obstante, denunciaron nuevas trabas: “Nos dicen que no se va a poder porque hay burocracia y costos que no pueden cubrir para trasladar las muestras. Es una vergüenza”.
“Mi hermano no puede descansar en paz”
El dolor de la familia se profundiza ante la falta de respuestas. “Mi hermano no puede descansar en paz, yo no lo puedo velar”, expresó uno de sus hermanos, al remarcar la urgencia de identificar todos los restos y reconstruir lo sucedido.
También insistieron en la necesidad de continuar con rastrillajes para encontrar otras partes del cuerpo: “Necesitamos ese ADN y que se hagan más rastrillajes. Queremos encontrar las otras partes de mi hermano”.
Falta de comunicación y filtraciones
Otro de los reclamos centrales apunta a la falta de comunicación oficial por parte de la Justicia. La familia aseguró haberse enterado de avances importantes a través de los medios.
“Nos enteramos por los medios que el ADN había dado positivo. Fue doloroso, porque a nosotros nos lo confirmaron dos semanas después”, relataron.
Asimismo, denunciaron filtraciones de información sensible: “Se están filtrando cosas que se hablan en privado. Es una falta de respeto total hacia nosotros”.
Inconsistencias en la investigación
Los familiares también remarcaron inconsistencias en testimonios y en la recolección de pruebas. Indicaron que hubo demoras en el relevamiento de cámaras de seguridad y contradicciones en declaraciones clave.
“Pidieron cámaras de los días 8 y 9, cuando mi hermano desapareció el 7. No se entiende por qué no investigaron desde el primer momento correctamente”, cuestionaron.
Además, mencionaron la existencia de pruebas que aún no fueron peritadas, como celulares y elementos secuestrados en allanamientos, lo que, según afirman, impide avanzar en la identificación de responsables.
“Queremos saber la verdad”
En medio del dolor y la incertidumbre, la familia insistió en la necesidad de respuestas concretas. “Queremos saber la verdad, queremos justicia y que atrapen a los culpables”, expresaron.
También dejaron abierta la posibilidad de que la causa pase a la Justicia Federal si no hay avances: “Si no están preparados, que se declaren incompetentes”.
Finalmente, convocaron a la comunidad a acompañar la marcha y a aportar información que pueda ser relevante para la causa.
“Le pedimos a la sociedad que si sabe algo, que nos diga. Hay muchos que saben y tienen miedo. Nosotros solo queremos justicia”, concluyeron.
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