La historia de Gabriel Trujillo volvió a conmover a la comunidad santacruceña. A pocas semanas de la muerte del subcomisario que protagonizó un grave accidente sobre la Ruta Provincial N.º 12, una vecina decidió rendirle homenaje de una manera diferente: a través de una canción cargada de emoción, crítica social y un fuerte pedido de justicia.
Tal como lo informó La Opinión Austral en su momento, el subcomisario Trujillo había resultado gravemente herido a fines de mayo cuando circulaba en motocicleta desde Caleta Olivia rumbo a Cañadón Seco. Según las actuaciones preliminares, fue impactado desde atrás por un automóvil Volkswagen Polo que transitaba en el mismo sentido. Tras el siniestro fue trasladado al Hospital Zonal de Caleta Olivia, donde permaneció internado varios días hasta que finalmente falleció el 2 de junio.
Su muerte provocó una profunda conmoción en la fuerza policial, entre familiares, amigos y vecinos que siguieron con preocupación la evolución de su estado de salud. En las últimas horas, el recuerdo del subcomisario volvió a instalarse en las redes sociales a partir de una publicación realizada por Mabel Cordero.
Una letra que habla de sacrificio
La mujer difundió un video a través de la red social Facebook acompañado por imágenes alusivas al efectivo policial, incluso con capturas de laopinionaustral.com.ar y por una composición titulada “Con un miñón y un paté”, una referencia que rápidamente despertó la atención de quienes conocían la historia.
Al presentar la obra, Cordero escribió: “Escribí esta canción en homenaje y pedido de justicia al subcomisario Trujillo, la titulé con un mignon y un paté, mis respetos a su familia y que en paz descanses, Truji como le decían sus camaradas mis hijas. Vale emocionarse”.
La canción reconstruye poéticamente los últimos momentos del uniformado y plantea una mirada sobre las dificultades económicas que atraviesan muchos trabajadores de las fuerzas de seguridad.
En uno de los fragmentos más significativos expresa: “No alcanzan los pesos, no rinde el salario, el techo es un logro, el ahorro una utopía, la canasta básica mira de lejos la humilde trinchera de su policía”.
La letra también describe al efectivo trasladándose por las rutas patagónicas en busca de ingresos adicionales y menciona el almuerzo sencillo que llevaba consigo: “En la mochila cargaba el almuerzo, el triste banquete de la dignidad: una latita de frío paté y un solo miñón contra la necesidad”.
El significado detrás del título
Tras la difusión del video, la autora explicó el motivo de la elección del nombre de la canción. Según indicó, el concepto busca representar una realidad que considera habitual entre numerosos efectivos policiales.
“El mignon y el paté representa el almuerzo improvisado y lo que está al alcance de un policía, simbolizando la rutina del precarizado sueldo que tienen sobre todos los escalafones más bajos y muchas veces deben mutar de localidad haciendo adicionales porque el sueldo básico no les alcanza para vivir dignamente”, sostuvo.
Más allá del homenaje personal, la composición también se transformó en una forma de reclamo social. En sus estrofas aparecen referencias al accidente, a la pérdida sufrida por la familia del uniformado y a la necesidad de que la causa judicial avance para determinar responsabilidades
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