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A horas del mediodía de este viernes 4 de septiembre se conoció la resolución del juicio contra Cipriano “Chipi” Hernández (57) por el crimen de Nicolás Antonio “Toño” Tula (37) a principios del mes de mayo del año 2023 en Las Heras. El proceso legal comenzó el miércoles 26 de agosto en la Cámara Criminal de la localidad de Caleta Olivia y el tribunal estuvo compuesto por los jueces Juan Pablo Olivera, Mario Albarrán y Griselda Bard.

“Toño” Tula, el peón asesinado en Las Heras.

La Fiscalía compuesta por los doctores Carlos Rearte y Ariel Candia (fiscal de Las Heras que elevó la causa a juicio) solicitó prisión perpetua para el acusado; mientras que la defensa del peón acusado, Deocaret Sedán, solicitó que Hernández sea absuelto o, en caso de ser considerado autor material del homicidio, sea condenado a una pena mínima.

De acuerdo a lo que conoció La Opinión Austral, el tribunal condenó al acusado a la pena de 8 años de prisión de cumplimiento efectivo con sus accesorias legales y costas del proceso, como autor penalmente responsable del delito de homicidio simple. El caso había sido elevado a juicio como homicidio agravado por alevosía y ensañamiento por la Fiscalía de Las Heras.

El fiscal de Cámara Carlos Rearte y el fiscal de Instrucción Ariel Candia. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

Acceso exclusivo a la sentencia

La Opinión Austral tuvo acceso exclusivo a la sentencia del juicio por el crimen de Tula. El tribunal presidido por el juez Olivera de la Excelentísima Cámara en lo Criminal de la Segunda Circunscripción Judicial, determinó por mayoría condenar a Hernández, nacido el 24 de febrero de 1969, a la pena de 8 años de prisión, de cumplimiento efectivo, con sus accesorias legales y costas del proceso arts. 5, 29 inc. 3°, 40 y 41 CP.

Los jueces lo consideraron autor penalmente responsable del delito de homicidio simple cometido contra “Toño” Tula en la estancia Los Álamos, cercana a la ciudad de Las Heras, entre los días 6 al 9 de mayo de 2023.

Ninguna de las familias estuvieron presentes en la primera jornada. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

Asimismo, determinaron mantener la prisión preventiva hasta tanto la presente sentencia quede firme. Hernández se encuentra detenido en las instalaciones de la Comisaría Segunda de la ciudad lasherense, dónde iban a notificarlo de la pena impuesta por el tribunal.

El brutal crimen de Toño Tula

“Toño” era recién llegado a la zona norte de la provincia de Santa Cruz. Había viajado desde La Rioja junto a su madre para unirse a su familia que ya residía en Caleta Olivia y “para cambiar de aire“, según había comentado su prima Brenda Tula La Opinión Austral. En pocos meses consiguió un trabajo adaptado a sus gustos: peón de la estancia Magallanes.

Lo que no esperaba “Toño” ni su familia era el destino que le deparaba en su nuevo lugar de trabajo. La denuncia por la desaparición del peón se realizó el sábado 6 de mayo y el martes 9 encontraron su cadáver tras una intensa búsqueda en la que participaron la Policía de Santa Cruz y peones rurales.

Cipriano “Chipi” Hernández Alarcón en la sala junto al abogado del Estado Deocaret Sedán. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

El cuerpo de “Toño” Tula fue encontrado en un zanjón rural de Las Heras, oculto bajo ramas y una chapa, tras haber sido arrastrado tres kilómetros desde la estancia Los Álamos, donde trabajaba como peón el acusado. Las condiciones del hallazgo causaron enojo y dolor, ya que presentaba 34 puñaladas en distintas partes del cuerpo y signos de haber sufrido torturas previas.

“Toño” Tula, asesinado en mayo del 2023.

El hallazgo del cuerpo lo realizó el personal de Protección Civil, luego de una extensa búsqueda en la que participaron dos perros rastreadores que, finalmente, ayudaron a dar con el lugar exacto en el zanjón. Cabe destacar que en las tareas previas al hallazgo colaboraron peones de la zona y el patrón de la estancia en la que trabajaba la víctima.

Cabe recordar que Brenda Tula, prima de “Toño”, había hablado con La Opinión Austral y había dicho que los asesinos “pensaron que lo iban a matar y la familia no iba a hacer nada”. Contó que su familiar presentaba heridas profundas en las manos y los brazos, lesiones que darían cuenta de que intentó defenderse antes de morir desangrado.

El inicio del juicio por el homicidio

El juicio inició el miércoles 27 en la sala de la Cámara Criminal de Caleta Olivia. En la primera jornada, Hernández pasó al banco frente al tribunal y los jueces le explicaron que se encontraba ante un juicio en el que se analizará su responsabilidad penal por el hecho. Sin embargo, el acusado respondió algunas preguntas de manera desordenada o se refirió a temas que no tenían relación con lo que se le estaba consultando.

Jesús Emanuel Tula, hermano de la víctima, declaró sobre el hallazgo del cuerpo y las pertenencias que faltaban en la estancia. FOTOS: TAMARA MORENO / LA OPINIÓN AUSTRAL

Luego, testificaron cuatro personas. La declaración de Jesús Emanuel Tula, hermano de la víctima, estuvo centrada en la búsqueda, el lugar donde finalmente fue encontrado el cuerpo y las pertenencias que tenía “Toño” Tula. También recordó a su hermano como “una persona tranquila, trabajadora”, aunque señaló que podía reaccionar ante determinados problemas y que habitualmente intentaba resolver las situaciones por sus propios medios.

El trabajador rural Miguel Ángel Romero declaró y aportó detalles sobre el caballo de Tula. FOTOS: TAMARA MORENO / LA OPINIÓN AUSTRAL
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Guillermo Nicolás González fue el tercer testigo en la primer jornada del juicio. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

El tercer testigo fue Guillermo Nicolás González, un trabajador rural criado en el campo que se sumó a la búsqueda varios días después de la desaparición de Tula. El hombre recorrió la zona junto a otras personas durante la búsqueda y relató que siguieron una huella de caballo desde el sector de Magallanes en dirección a Los Álamos.

Patricia Alejandra Avellaneda, integrante de la familia propietaria de la estancia. FOTOS: TAMARA MORENO / LA OPINIÓN AUSTRAL
La última testigo de la jornada fue Patricia Alejandra Avellaneda, integrante de la familia propietaria de la estancia donde trabajaba “Toño” Tula. La mujer recordó que compartió con el peón el primero de mayo por el Día del Trabajador, dijo que lo visitaba todos los fines de semana y mencionó que, tras la desaparición, observó las condiciones en las que había quedado la vivienda y manifestó que, desde su perspectiva, resultaba difícil pensar que el peón hubiera abandonado voluntariamente el lugar.

La segunda jornada con dos testimonios

En la continuidad del juicio por el homicidio del peón rural declaró Luis Agustín Maldonado, efectivo de la Policía de Santa Cruz y productor agropecuario. El testigo participó del operativo de búsqueda y aseguró que el cuerpo estaba oculto entre matas, aunque se alcanzaba a ver uno de sus pies. También mencionó una soga ubicada a unos diez metros y explicó que el rastro encontrado parecía corresponder al arrastre de un objeto pesado.

De acuerdo con su declaración, durante la recorrida observaron un rastro que llamó su atención. El policía lo describió como una marca de arrastre, similar a la que podría dejar una bolsa pesada desplazada sobre el terreno. Asimismo, relató que siguieron todos juntos esa marca hasta llegar al lugar donde se encontraba el cuerpo. Según indicó, el cadáver estaba cubierto con matas y oculto, aunque se podía observar uno de sus pies.

Primero declaró Luis Agustín Maldonado, efectivo de la Policía de Santa Cruz y productor agropecuario, quien declaró en la segunda audiencia por el crimen del peón rural Tula. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

La médica forense Alejandra Gil, integrante del Poder Judicial, fue la segunda en declarar en la jornada del jueves , luego del efectivo Maldonado, y explicó las conclusiones de la autopsia. En esa ocasión, una de las sobrinas de la víctima estuvo presente y se quebró al escuchar los escalofriantes detalles.

La profesional señaló que el cuerpo presentaba múltiples heridas cortantes (34) producidas antes del arrastre, mientras que las lesiones en el rostro, la pérdida de piezas dentales y las heridas en la zona genital se habrían provocado por el desplazamiento sobre una superficie dura. La causa de muerte fue un shock hipovolémico por la pérdida de sangre.

La sobrina de “Toño” escuchando con atención la declaración de la médica forense Alejandra Gil. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

Asimismo, describió el estado en el que fue encontrado el cuerpo y detalló que presentaba hundimiento de ambos globos oculares, ausencia de la nariz, pérdida de piezas dentales, pérdida de los testículos, desfiguración del rostro y roturas en la vestimenta, compatibles con el arrastre del cuerpo sobre una superficie dura e irregular.

Entre las tantas heridas que tenía el cuerpo, Gil detalló una lesión en el tórax que afectó el corazón y el pulmón izquierdo, una lesión en el cuello de aproximadamente 13 centímetros, heridas en el pulmón, el corazón, el hígado, el riñón y el estómagoademás de que presentaba restos de tierra en la tráquea y marcas de ataduras en ambas muñecas.

El fiscal Ariel Candia, dialogó con La Opinión Austral y otros medios tras los alegatos por el homicidio de Nicolás “Toño” Tula. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL.

Los alegatos de la Fiscalía y la Defensa

Los fiscales Carlos Rearte y Ariel Candia solicitaron prisión perpetua para “Chipi” Hernández por el asesinato de “Toño” Tula, el viernes pasado. Y la defensa pidió la absolución o, de manera alternativa, una condena menor. En caso de que el tribunal encuadre el episodio como homicidio simple, la escala penal sería de 8 a 25 años y la representación del imputado pretende la aplicación del mínimo, detallaron los fiscales.

En dialogó con La Opinión Austral, Candia sostuvo que la modalidad del ataque permite aplicar las agravantes de ensañamiento y alevosía. “No había necesidad de tanta saña para matar a una persona”, afirmó. Según explicó, el primer agravante refiere al sufrimiento innecesario provocado a la víctima, mientras que el segundo contempla una situación en la que el agresor actúa sin exponerse a riesgos.

 

 

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