Convocan una nueva marcha para pedir justicia por el caso del policía embestido Gabriel Trujillo
Allegados a la víctima están pidiendo ayuda de la comunidad de Caleta Olivia para exigir avances en la investigación y la detención del acusado. El encuentro se realizará a partir de las 10.
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El subcomisario Gabriel Trujillo fue subjefe de la Unidad de Prevención Barrial. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL
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“Invitamos a toda la comunidad de Caleta Olivia a acompañarnos en la marcha para exigir justicia y respuestas por el subcomisario Gabriel Trujillo“, dice la convocatoria para exigir avance en la investigación por la muerte del efectivo de la Policía de Santa Cruz, quien fue embestido el 30 de mayo pasado y perdió la vida tras agonizar en el Hospital Zonal “Padre Pedro Tardivo”.
El encuentro se realizará el lunes 31 de agosto a partir de las 10 horas en el monumento al obrero petrolero El Gorosito de la localidad de Caleta Olivia. “No fue solo un policía, fue un servidor, un compañero, un padre, un amigo. Su vida y servicio merecen respuestas, no ser olvidado. Unámonos en un reclamo pacífico por la memoria y la verdad“.
La convocatoria de la marcha.
El caso que causó conmoción
El accidente que terminó con la vida del jefe policial ocurrió durante las últimas horas del 30 de mayo en un sector conocido como “La Chivería“, sobre la ruta provincial N.º 12. Según las actuaciones preliminares, Trujillo circulaba en motocicleta con dirección a Cañadón Seco cuando fue violentamente impactado desde atrás por un automóvil de color blanco que transitaba en el mismo sentido.
La violencia del choque fue tal que el conductor del vehículo perdió el control tras la colisión y terminó volcando a un costado de la banquina. Los equipos de emergencia llegaron rápidamente al lugar y trasladaron de urgencia a ambos involucrados al centro de salud caletense.
El estado en el que quedó la moto. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ
Desde el primer momento, el estado de salud del subcomisario fue considerado extremadamente grave. Las lesiones sufridas durante el impacto comprometieron severamente su integridad física y neurológica. Tuvo un cuadro crítico caracterizado por un importante hematoma cerebral, asistencia respiratoria mecánica debido a complicaciones pulmonares y múltiples fracturas en la zona de la cadera y la cintura pélvica.
Con el correr de las horas, el panorama se volvió cada vez más complejo. Los profesionales que lo atendían confirmaron a su entorno más cercano la existencia de un daño cerebral irreversible y la ausencia de actividad neurológica, una situación que dejaba escasas posibilidades de recuperación. Finalmente falleció el martes 2 de junio.
Visiblemente afectada por el dolor, Romina Guzmán, esposa del subcomisario, caminó detrás del féretro acompañada y sostenida por sus familiares.
El dolor de la familia
En una entrevista brindada a La Opinión Austral, la familia de Trujillo expresó el dolor que sienten. Cecilia, la madre; Julio, el padre; Lorena, la hermana; y Julio, el tío, recibieron al móvil de exteriores en su vivienda del barrio Chaltén para sostener su reclamo de justicia e insistir en la prisión del responsable.
En ese sentido, Jorge fue contundente al referirse al pedido central que mantienen hacia la justicia: “Lo que pedimos es que el chico este de Ezequiel Alonsovaya preso como tiene que ser y luego espere los 180 días como dice el juez Marcos Pérez Soruco, que el juez se ponga en la mano del corazón”.
La familia de comisario Gabriel Trujillo de Caleta Olivia. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL.
Asimismo, al ser consultado sobre la situación procesal del caso, Julio explicó que hasta el momento la causa se caratula como homicidioculposo, aunque insisten en que se revise la figura legal: “Ahora estaba como un homicidio culposo pero bueno, tiene que verlo el juez, creo que ahora ya tienen que esperar una indagatoria y esperar una resolución, pasa que estamos peleando contra gente que tiene mucho poder e influencia“.
“Por eso es que estamos peleando, luchando para que el juez con todo el respeto que se merece que revea eso y se pueda hacer justicia como tiene que ser. Que esa persona pague como tiene que pagar y que no sea un caso más en Caleta como ha pasado estos años, que algunos directamente no cumplen ningún tipo de condenas y dejan familias destruidas. Como el caso de mi hijo que dejó una criatura sin su papá y padres sin su hijo”, agregó.
Julio, el padre, recordó el cariño que sembró Gabriel en otros. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL.
En el tramo final, los familiares reconstruyeron la figura de Gabriel, un hombre que marcó a todos los que lo conocieron. Su madre Cecilia contó: “Era muy aplicado de chico, muy exigente con el mismo, amoroso, cariñoso como todos, pero siempre fue recto en sus cosas. Cuando terminó su secundario ya se fue directamente para Gallegos y después vino acá, hizo su vida y fue padre”.
Finalmente, su padre, con la voz quebrada por el orgullo, agregó: “Muchos chicos se despidieron de él, nos hablaron cosas lindas de él, son cosas que te llenan de orgullo porque era humilde e hizo muchas cosas que ni yo lo sabía, nunca dijo nada. Él era muy reservado en eso y hay cosas que me sorprendieron porque como te digo estos chicos pidieron permiso para despedirse de Gaby”.