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La Ruta Nacional N° 3 volvió a ser escenario de una tragedia que sacude al deporte argentino y a la comunidad santacruceña. Tras el violento vuelco de la camioneta en la que viajaba la comitiva arbitral que había dirigido el partido entre Boxing Club de Río Gallegos y La Amistad de Cipolletti, comenzó a conocerse el testimonio de quienes llegaron primero al lugar. La voz de uno de esos testigos directos aporta una dimensión humana y estremecedora al hecho: “Los asistimos y pudimos tapar al fallecido”, relató con crudeza.

Se trata de Diego Díaz, vecino de Río Gallegos, quien viajaba junto a compañeros de trabajo rumbo a Buenos Aires cuando se encontró con la escena del siniestro. En diálogo con LU12 AM680, describió con precisión el punto del accidente y la magnitud de lo ocurrido. “Es en la primer bajada de Fitz Roy yendo a Caleta. La primer bajada pronunciada”, explicó, ubicando el lugar en un tramo de la ruta que combina pendiente, velocidad y, muchas veces, exceso de confianza por parte de los conductores.

Una de las víctimas siendo asistida por los equipos de emergencia. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Al referirse al estado del vehículo, su descripción fue contundente. “Calculo que recorrió unos 200 metros… la camioneta está destruida completamente”, expresó, dando cuenta de la violencia del vuelco. Según su reconstrucción, el hallazgo se produjo en pleno mediodía. “Entre 11:30, 12 del mediodía cuando pasamos ya estaba la camioneta volcada”, señaló, marcando que el siniestro había ocurrido instantes antes de su llegada.

Díaz y sus compañeros no dudaron en detenerse. Lo que encontraron fue una escena caótica, con heridos de distinta gravedad. “Cuando nosotros llegamos ayudamos… lo pudimos tapar”, dijo en referencia a la persona que ya no presentaba signos de conciencia.

Cristian Rubiano, junto a los asistentes Diego Pereyra y Yasu Muñoz, y el cuarto árbitro Emanuel Leguizamón sosteniendo dos pelotas al lado del árbitro principal. FOTO: JUAN PALACIOS/LA OPINIÓN AUSTRAL

El testigo aportó datos concretos sobre las víctimas. “Creo que uno se llama Cristian, el que tiene la pierna rota”, comentó, en alusión al árbitro principal. También describió otras lesiones. “Hay uno que tenía la pierna rota, después alguno de cabeza rota… Hay un chico que estaba fuera que salió despedido, no estaba tan golpeado”, relató. El nivel de conciencia fue otro punto clave.

Agentes de consigna policial en el lugar del hecho. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

“Había uno que lamentablemente no estaba consciente… los demás estaban conscientes, hablamos todo el tiempo”, explicó, reflejando que, pese al shock, intentaron mantener diálogo con los heridos hasta que arribaran los servicios de emergencia.

En el vehículo se trasladaban el árbitro principal Cristian Rubiano, junto a sus asistentes Diego Pereyra y Yasu Muñoz, y el cuarto árbitro Emanuel Leguizamón, todos vinculados al ámbito arbitral de Santa Rosa, La Pampa

En cuanto a las condiciones externas, su percepción descarta, en principio, factores climáticos adversos. “Estaba linda la ruta, o sea, se veía bien… No había viento esa hora tampoco”, afirmó. Esa observación lo llevó a esbozar una hipótesis personal sobre la mecánica del hecho. “Indudablemente perdió el control de la camioneta… para mí pasó largo”, sostuvo en declaraciones a la Decana de la Patagonia, sugiriendo que el vehículo pudo haber ingresado con demasiada velocidad a la zona de bajada.

Vecinos y autoridades tratando de retirar a uno de los involucrados. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

El grupo permaneció en el lugar hasta la llegada de ayuda especializada. “Nosotros quedamos hasta que lo levantamos al último, al tercero… Después al ratito llegaron los bomberos”, recordó. Esa espera, en medio de la ruta y con la tensión acumulada, habla también de la solidaridad que suele aflorar en los caminos patagónicos, donde muchas veces son otros viajeros los primeros en responder.

El accidente involucró a la terna arbitral que regresaba a La Pampa tras el encuentro disputado en Río Gallegos, un partido que había convocado a miles de hinchas y que terminó 2 a 2. Horas después de esa fiesta deportiva, la noticia del siniestro y la confirmación de un fallecimiento generaron conmoción en el ambiente futbolero, que pasó de la pasión a la consternación en cuestión de horas.

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