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La comunidad de Caleta Olivia despidió este miércoles al subcomisario Gabriel Trujillo, el efectivo de la Policía de Santa Cruz que falleció tras permanecer varios días internado en estado crítico como consecuencia de un grave accidente de tránsito ocurrido sobre la Ruta Provincial N° 12.

Una centena de personas, entre familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecinos, participaron del último adiós al policía de 39 años, cuya muerte causó una profunda conmoción en toda la zona norte santacruceña.

Familiares, amigos, compañeros y vecinos se congregaron frente a la sala velatoria para dar el último adiós al subcomisario Gabriel Trujillo antes de la partida del cortejo fúnebre. FOTOS: TAMARA MORENO / LA OPINIÓN AUSTRAL

El cortejo fúnebre partió desde la Cochería San José, donde sus restos fueron velados desde la tarde del martes luego de que se confirmara su fallecimiento en el Hospital Zonal “Padre Pedro Tardivo” de Caleta Olivia. Posteriormente, la caravana se dirigió hacia el cementerio local para su sepultura.

Un homenaje cargado de emoción y respeto

Desde las primeras horas de la noche del martes, compañeros de la fuerza comenzaron a rendir homenaje al subcomisario. Durante su internación habían impulsado cadenas de oración en distintos puntos de la provincia con la esperanza de su recuperación, mientras que tras conocerse la noticia de su fallecimiento realizaron un emotivo cordón de honor frente a la sala velatoria.

Una extensa caravana de vehículos acompañó al coche funebre hasta el cementerio local.

Durante el recorrido hacia el cementerio, una extensa fila de vehículos acompañó al coche fúnebre, encabezada por móviles de Tránsito Municipal y de la Policía, cuyos agentes hicieron sonar las sirenas en señal de despedida.

Al arribar al camposanto, efectivos de distintas divisiones formaron un nuevo cordón de honor para recibir el féretro y rendir homenaje a quien fuera considerado por sus compañeros como un hombre comprometido con su vocación de servicio.

Compañeros de la Policía de Santa Cruz formaron un cordón de honor a las puertas del cementerio para recibir el coche fúnebre y rendir homenaje al subcomisario fallecido.

“Era una persona noble, muy buena, siempre tenía una palabra de aliento y estaba predispuesto a ayudar”, coincidieron varios de sus colegas al recordarlo.

El hijo de Gabriel Trujillo, junto a otros familiares, cargó el féretro hacia la capilla ardiente previo a la ceremonia religiosa.

Uno de los momentos más conmovedores se vivió al llegar al cementerio, cuando el hijo de Gabriel Trujillo, de 15 años, junto a otros familiares, cargó el féretro hasta la capilla ardiente donde se celebró la misa exequial.

Detrás del cortejo se pudo ver a su esposa, Romina Guzmán, visiblemente afectada por el dolor de la pérdida. La ceremonia religiosa estuvo a cargo del diácono permanente Mario Sosa, previo a la inhumación de los restos.

Visiblemente afectada por el dolor, Romina Guzmán, esposa del subcomisario, caminó detrás del féretro acompañada y sostenida por sus familiares.

Amplio acompañamiento de las fuerzas de seguridad

En la despedida participaron efectivos de distintas dependencias de la Policía de Santa Cruz, entre ellas la División de Investigaciones (DDI), Comando de Patrullas, División Infantería, Cuerpo de Prevención Barrial (CPB), División Fuerzas Especiales y personal motorizado.

Efectivos de distintas divisiones policiales, bomberos y otras fuerzas de seguridad participaron del último adiós a Gabriel Trujillo, acompañando a la familia durante la ceremonia de sepultura.

También estuvieron presentes integrantes de Bomberos, fuerzas militares y compañeros de la División de Operaciones Rurales (DORCO), área donde Trujillo prestaba servicios y era ampliamente reconocido por su profesionalismo y calidad humana.

El accidente que terminó en tragedia

Gabriel Trujillo permaneció varios días internado en estado crítico luego de sufrir un grave siniestro vial en el sector conocido como “La Chivería”, sobre la Ruta Provincial N° 12.

De acuerdo con la información de la investigación, el subcomisario circulaba en motocicleta para cumplir con una tarea laboral adicional cuando fue impactado desde atrás por un automóvil.

Su esposa, Romina Guzmán, había expresado horas antes de su fallecimiento el profundo dolor que atravesaba la familia y aseguró que buscará que el caso no quede impune. “El conductor venía en estado de ebriedad y lo destrozó. No tengo otras palabras”, manifestó en una entrevista brindada mientras el efectivo permanecía internado.

La mujer confirmó además que inició consultas legales para seguir de cerca el avance de la causa judicial.

“Yo lo voy a mover cielo y tierra para que se haga justicia. No quiero otra cosa”, sostuvo.

Actualmente, continúa la investigación para determinar las responsabilidades en el hecho. Mientras tanto, familiares, amigos y compañeros despidieron con profundo dolor al subcomisario Gabriel Trujillo, cuyo recuerdo quedará marcado en la comunidad policial y en toda Caleta Olivia.

EN ESTA NOTA Gabriel Trujillo

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