Your browser doesn’t support HTML5 audio

La empresa de servicios petroleros DLS Argentina pasó a manos de un grupo empresario nacional encabezado por Pablo Pires, tras concretarse la venta de sus activos en la cuenca del Golfo San Jorge. La operación, que se confirmó este 28 de enero, marca la salida de Archer Limited —grupo de origen noruego y propietario mayoritario— del negocio convencional en Chubut y Santa Cruz, y consolida el ingreso de capitales locales en un sector clave para la economía regional.

El consorcio comprador está integrado por SGI y Vientos del Sur, firmas vinculadas a la familia Pires con base en Comodoro Rivadavia, junto a Petrolera Aconcagua, representada por los empresarios Diego Trabucco y Javier Basso. A partir del próximo viernes, el nuevo esquema societario comenzará a gerenciar la operación que DLS mantiene en ambas provincias patagónicas.

Una operación clave en la cuenca del Golfo San Jorge

DLS Argentina (Drilling, Logistics & Services) opera desde hace más de dos décadas como uno de los principales proveedores de servicios de perforación, terminación, workover y pulling en la cuenca del Golfo San Jorge. La compañía se consolidó a fines de la década del 90, cuando el repunte del precio internacional del crudo impulsó una fuerte reactivación de la actividad hidrocarburífera en la región.

La transacción incluye alrededor de 22 equipos operativos, mayormente destinados a tareas de pulling y workover, fundamentales para sostener la producción en yacimientos maduros.

El mapa petrolero

La compra de DLS se inscribe en un proceso más amplio de reordenamiento del negocio petrolero en el sur de Chubut y el norte de Santa Cruz. El retiro o la reducción de operaciones de compañías como YPF, Tecpetrol y grandes prestadoras internacionales abrió espacio para la consolidación de consorcios regionales, con foco en la continuidad operativa de áreas maduras. Cómo ocurrió con la explotación de las 10 áreas maduras que cedió YPF en el norte santacruceño.

En ese contexto, el ingreso de un grupo empresario con base local aparece como una señal relevante para la cuenca del Golfo San Jorge, históricamente dependiente de la actividad hidrocarburífera. La estrategia apunta a sostener los niveles de actividad y preservar el entramado productivo en una región que enfrenta un escenario adverso por la caída de inversiones en el convencional.

Pablo Pires cuenta con antecedentes recientes en este proceso de transición. El empresario participó en la firma NCY, que asumió la operación y el mantenimiento de las áreas Escalante–Trébol luego de que PECOM las adquiriera a YPF. Meses atrás, Pires se retiró de esa sociedad como parte de una redefinición de inversiones, y ahora vuelve a cobrar protagonismo con la adquisición de DLS.

El impacto laboral en Chubut y Santa Cruz

Uno de los puntos centrales de la operación gira en torno al empleo. DLS mantiene actualmente una dotación cercana a los 740 trabajadores en la región, lo que convierte a la firma en un actor relevante desde el punto de vista laboral. Si bien no trascendieron los valores económicos de la compra ni detalles sobre cambios en la estructura operativa, el sector sigue de cerca el impacto que tendrá el nuevo control sobre las fuentes de trabajo.

Pablo Pires participó de NCY (Nacimos con YPF), un grupo empresarial y sindical que pugnó por tomar áreas de YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge. Jorge Loma Ávila, Héctor Millar de Petrominera, Gustavo Twardowski de Petromark; Leonardo Pichintiniz de Copesa y Pablo Pires por Vientos del Sur y SGA.

El traspaso de los activos cuenta con el respaldo del sindicato de petroleros privados de Chubut, que conduce Jorge “Loma” Ávila. El aval gremial aparece como un factor clave para viabilizar el proceso de redimensionamiento de la compañía y garantizar la continuidad de la actividad en los yacimientos.

DLS se concentra en Vaca Muerta

Con la venta de sus activos en el Golfo San Jorge, DLS enfocará su estrategia en la cuenca Neuquina, donde se posiciona como uno de los principales proveedores de equipos de perforación de alta potencia para el desarrollo de Vaca Muerta. En ese marco, la empresa firmó recientemente un acuerdo con la firma norteamericana Patterson-UTI para sumar equipos de drilling de última generación al no convencional.

La salida de DLS del convencional patagónico replica decisiones que ya tomaron otras compañías internacionales de servicios petroleros, como Weatherford, Baker Hughes, Halliburton y SLB, que concentraron sus inversiones en el shale por razones de rentabilidad.

Leé más notas de La Opinión Austral