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En una conferencia de prensa realizada en el acceso al edificio del Ministerio Público Fiscal, el abogado querellante Roberto Castillo expuso el posicionamiento de la familia en la causa por la muerte del niño Ángel López y confirmó que pedirán la imputación por homicidio agravado contra la madre del menor y su pareja. El letrado capitalino sostuvo que existen pruebas suficientes para sostener la acusación y cuestionó con dureza el rol de la Justicia en las decisiones previas al hecho.

“Son dos asesinos, tienen que estar detenidos, tienen que esperar el juicio privados de la libertad y después tienen que recibir una cadena perpetua”, afirmó Castillo al inicio de la conferencia, marcando la postura de la querella respecto a la responsabilidad penal de los imputados.

El abogado aseguró que el expediente reúne elementos contundentes que dan cuenta de un contexto sostenido de violencia. “Hay muchos elementos de convicción, mucha prueba que acredita que estas personas le dieron muerte a Ángel, que Ángel estuvo sometido en un contexto de violencia”, explicó. En esa línea, precisó la participación de cada uno: “La madre es coautora, penalmente responsable, y quien le habría producido las lesiones directas es González”.

Sobre la calificación legal, no dejó dudas: “Nosotros pedimos el homicidio agravado con los agravantes de alevosía, que entiendo que va a ser para una cadena perpetua”.

Uno de los aspectos más fuertes de la conferencia estuvo dirigido al accionar del sistema judicial. Castillo sostuvo que hubo fallas graves que terminaron siendo determinantes en el desenlace. “Hubieron negligencias por parte de distintos auxiliares de la justicia, incluso del juez”, afirmó, y profundizó con una frase contundente: “Nosotros armamos un cuadro de situación donde decimos que, si ese juez no fuera juez, sería un partícipe necesario de este delito, porque sin esa firma Ángel estaría entre nosotros”.

Recorrido del caso

En relación al recorrido del caso, el abogado explicó que el padre del niño había realizado denuncias cuando Ángel se encontraba internado y que posteriormente se ampliaron esos testimonios. “El papá lo que hace es denunciar cuando estaba internado. Nosotros ampliamos esa declaración y contamos toda la historia”, indicó, al tiempo que señaló que evalúan avanzar contra funcionarios judiciales, aunque esa decisión será consensuada con la familia.

Castillo también describió el contexto en el que el niño pasó sus últimos días y cómo se evidenció un cambio en su comportamiento. “Hay un informe de las maestras del jardín que dicen que Ángel era un chico alegre, que llegaba puntual, que asistía a clases siempre, y que de repente, las últimas semanas. Estaba triste, irascible, no quería dibujar”, relató. Para la querella, este cambio es clave: “La prueba nos dice que a Ángel lo aislaron de su familia y lo dejaron con estos criminales que le quitaron la vida”.

Otro de los ejes de su exposición fue el cuestionamiento al sistema de decisiones en el fuero de familia. “La justicia está corrompida; contaminada por la política y mucha corrupción”, disparó. En ese marco, criticó el uso de denuncias para obtener medidas cautelares sin investigación de fondo. “Ella se presentaba en la comisaría y decía ‘no quiero que investiguen, quiero las medidas’, y así logró avanzar hasta quedarse con el cuidado del niño”.

En un tramo extenso, Castillo reconstruyó cómo se habría producido el cambio en la tenencia y las decisiones judiciales que derivaron en el desenlace fatal: “Se aisló al menor de su familia y lo dejaron en manos de desconocidos. La justicia fue un desastre, una vergüenza. Lo que hicieron es una vergüenza, y lo peor es que lo hacen todos los días”.

También se refirió a las dificultades que enfrenta la investigación en esta etapa, al advertir sobre presiones externas: “Están sufriendo amenazas los testigos del barrio donde vivían los homicidas. Hay movimientos raros que evidentemente no quieren que sean evidenciados”.

En cuanto al proceso judicial, confirmó que la audiencia de imputación se llevará a cabo mañana aunque “no están obligados a hablar, es un derecho que les asiste”.

Finalmente, el abogado dejó una reflexión que expone el trasfondo humano del caso: “La justicia que nosotros conseguimos es la del proceso penal y la condena pero lo que todos sabemos es que la verdadera justicia sería que Ángel vuelva”.

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