El último sábado tuvo un desenlace fatal en una vivienda del barrio Máximo Abásolo, en Comodoro Rivadavia, cuando la Policía encontró a un hombre tendido en el suelo sin vida y con una herida sangrante en el pecho. Se trata de Cristian Delgado, de 34 años, quien había sido apuñalado momentos atrás durante una reunión vecinal.
El presunto agresor es un adolescente de 17 años, quien conocía a Delgado y había estado prófugo hasta el pasado lunes, cuando finalmente se entregó en la Comisaría, acompañado de su mamá.
Este martes, se llevó adelante la audiencia de control de detención al menor de edad. Según informó ADN Sur, la Justicia le dio un mes de prisión preventiva, mientras se desarrolla la investigación por el homicidio. El joven habría sido quien apuñaló a Delgado a la altura del corazón, lo que produjo su muerte casi instantánea.
Tras conocerse la medida, familiares del adolescente que estaban en el exterior de los tribunales, aseguraron que pedirán el arresto domiciliario para el menor.
El hecho
El sábado, personal policial de la Seccional Séptima, fue solicitado de manera anónima por disturbios en una casa de la calle Ignacio Rucci al 2100, pero también les informaron que había un herido con arma blanca. Varios efectivos se acercaron y encontraron a un joven desvanecido y constataron que no tenía signos vitales. Su madre comentó que el joven había protagonizado una pelea con vecinos minutos antes del desenlace fatal.
Fuentes policiales indicaron que la agresión habría ocurrido en una vivienda que se encuentra a pocos metros del domicilio que la víctima compartía con sus padres. También, informaron que por el rastro de sangre en la calle, el fallecido había intentado regresar a su casa para pedir ayuda, pero terminó muriendo en el comedor de la casa, a causa de la gravedad del puntazo.
Además, se supo que en la vivienda donde habría sido apuñalado había alrededor de 10 personas más que, inmediatamente, fueron demoradas por el personal policial que intervino. La Policía investigaba a un hombre de 25 años como el agresor, debido a que tenía manchas de sangre en las manos, pero debieron darle la libertad, ya que había intentado socorrer al herido.
Según indicó Pablo Lobos, jefe de la División de Investigaciones Policiales, el agresor y la víctima “se conocían del barrio, pero se dio una situación de discusión y se produce la muerte”.
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