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Para contarlo en forma personal, vamos a decir que estuvimos presentes en aquel recordado encuentro en la cancha pampeana aquella fatídica tarde en la que el equipo de San Lorenzo fue boicoteado por el arbitraje y no pudo superar el trámite frente al Deportivo Santa Rosa, en su propia casa, pero para tener un panorama mas amplio, vamos a cotar desde el inicio de aquel Torneo regional 1982/83.

San Lorenzo había resultado el campeón local de 1982 por lo que le correspondía jugar el torneo Regional del año siguiente y en el sorteo correspondiente de la Zona 2 subzona A, le tocó un pentagonal con Jorge Newbery de Comodoro, Las Heras de Caleta Olivia, Belgrano de Esquel y Racing de Trelew, todos contra todos a partidos de ida y vuelta jugándose el primer encuentro el 21 de noviembre de 1982 donde Newbery venció a los caletenses por 4 a 1 y San Lorenzo derrotó a Belgrano de Esquel por 2 a 0, el fin de semana siguiente San Lorenzo empató sin abrir el marcador con Newbery y el 5 de diciembre hizo lo propio con Racing de Trelew.

El 12 de diciembre enfrentan a Las Heras como locales ganando 3 a 0 y el fin de semana siguiente tienen fecha libre, por lo que pasado el fin de año el 9 de enero juegan contra los de Belgrano ganando esta vez por 4 a 0 y el partido siguiente es otra vez con Newbery esta vez en Comodoro, donde empatan 1 a 1 para ganarles como locales a Racing de Trelew el 23 de enero por 3 a 0 y el 30 de enero a Las Heras por 4 a 0.

Con este resultado San Lorenzo había quedo invicto con 13 puntos de la época y debería jugar con el Atlético Santa Rosa de La Pampa el primer partido como visitante, por lo que fuimos a relatar ese partido y pasamos nuestras peripecias porque no había vuelo directo a La Pampa, por lo que tuvimos que ir a Buenos Aires, pasar una noche entera y a la madrugada con Luis Mendoza, Pedro Hernández y Fidel Peraggini viajamos a Santa Rosa.

El equipo estaba alojado en un hotel frente al aeropuerto y cuando llegamos todo el mundo descansaba y nos fuimos a deleitar a la pileta con el preparador físico, el “profe”  Jorge Luperti y mas tarde a ver el entrenamiento del plantel que no estaba completo, por lo que algunos de nosotros muy caraduras, completamos el cuarto y al día siguiente, caluroso y con cancha colmada, nos dieron un espacio sobre una tarima a un costado de la cancha del otro lado de la tribuna, donde armamos los equipos gracias a la magia de Fidel Peraggini.

Lo que pasó luego fue tremendo porque nos acordamos como si fuera hoy las broncas del técnico (actual presidente de la Liga Sur) Luis Jacinto Cáceres, cuando el árbitro lo echó a Borelo Maldonado, y al rato al “Rata” Rodríguez, cuando decidió que Juan Carlos Gargaglione se había ido del campo y en realidad el “Garga” tenía un pie afuera de la línea porque estaba tomando agua pegado al banco, cuando se cayó delante nuestro el “Chango” Soria con el oído explotado de un golpe, cuando no se pudo seguir porque San Lorenzo se había quedado con 6 jugadores en la cancha y así el partido no se podía jugar.

Una historia que marcó el bochorno de un arbitraje que tenía como resolución final que San Lorenzo tenía que perder y lo cumplieron y salimos del campo de juego junto al equipo, escoltados por la policía entre susto y bronca, entre angustia e impotencia, derecho al hospital con el “Chango” Soria que tenía un oído lastimado y una amargura espectacular, y al otro día viajamos todos a Bahía Blanca, donde tomamos el avión de retorno a Río Gallegos.

Tiempo de descuento para escuchar las anécdotas de Angel “Lobo” Pereyra, los silencios de algunos otros, de Pirula Cáceres, de Miguel Crossara, de “Tocoto” Di Tomnasso o de Cachito Guerrero, las broncas del “Rata” Rodriguez o de Ramón Chavez, de Quique Leguina o de Eduardo Añon y la simpleza de ideas de Luis Cáceres cuando hubo que reflexionar.

Luego vendría el empate en cancha de Ferro sin abrir el marcador, con un equipo de refuerzo porque un gran porcentaje estaba expulsado y hubo que “remendar” de la mejor manera pero la historia ya había terminado cuando subimos al colectivo en Santa Rosa, porque es tarde ignominiosa, dejaron afuera el equipo porque San Lorenzo no podía ganar, y no fue la única vez pero esta si fu la mas recordada.

Historia que se repite a lo largo de los años con los equipos de provincias periféricas que no le convienen a nadie que asuman roles importantes o que haya que viajar mucho porque están muy lejos, aunque sean maravillosos jugando al fútbol, eso no importa para los amigos del Consejo Federal que deciden dentro de la Avenida General Paz, quien gana y quien debería no ganar, como la CAI el año pasado, o como tantas otras historias que vienen desde época inmemorial en el fútbol del interior, pero siempre seguimos soñando que algún día cambiará.

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