La Policía de Puerto San Julián intervino en un insólito y curioso episodio en la jornada del miércoles.
Todo inició cerca de las 08:00 horas cuando se produjo un hecho que en principio pareció relacionarse con los fugados de Pico Truncado (NdR: tres reclusos que escaparon de la Unidad Penitenciaria y aún no son encontrados).
Personal de la Comisaría Segunda de la ciudad portuaria acudió a un presunto ilícito en calle Lavalle al 1900. Allí, mantuvieron una entrevista con una mujer de 38 años quien manifestó que cuando su hijo de 15 años estaba afuera de su casa, en la vereda fumando, tres hombres se bajaron de una camioneta color gris y lo amenazaron con un arma de fuego, para requerirle las llaves de un vehículo que tenían estacionado en el sector.
En virtud del reciente escape de Antonio Mena, Franco Pereyra y Maximiliano Baro de la UP de Pico Truncado, el martes por la mañana, se presumió que quizás habían sido ellos, pero esto fue horas más tarde totalmente descartado.
El relato de la vecina -en virtud de lo que le manifestó el hijo- fue que estas personas se llevaron su automóvil Fiat Palio color gris y huyeron con dirección a la costanera. En su denuncia, no aportó características de vestimenta ni dio detalles fisionómicos de los presuntos delincuentes.
Minutos más tarde, la Policía fue alertada que en la zona de chacras de la ciudad se encontró un vehículo de similares características. Cuando personal de la Comisaría Segunda fue hasta el lugar, un camino de tierra que une las chacras “Rutherford y Castro”, se pudo corroborar que se trataba del mismo auto denunciado como sustraído.
El joven terminó por admitir que era toda una mentira y que él tomó el auto sin permiso
Consecuentemente, de manera conjunta, se realizaron las pericias de rigor junto a la División Criminalística. El automóvil estaba abandonado y muy destruido, por lo que se intuyó rápidamente que su conductor lo dejó allí tras accidentarse.
El vehículo fue secuestrado y trasladado por la grúa de la Municipalidad hacia la Seccional, en donde quedó a resguardo del Juzgado Penal de la ciudad.
El hijo de su propietaria lo abandonó tras accidentarse. FOTO: POLICÍA DE SANTA CRUZ
No pasó mucho más tiempo hasta que la denunciante, es decir la madre del adolescente, se acercó a la Seccional de Policía para señalar que había sido todo un engaño del joven. No hubo ladrones, arma de fuego ni robo, fue todo una “excusa del momento”.
La mujer precisó a las autoridades que su hijo le confesó haber sacado su automóvil sin autorización y que cuando estaba por la zona de chacras perdió el control sobre el rodado y se accidentó. No sufrió lesiones y lo dejó allí abandonado. Por “miedo”, habría mentido.
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