Leonardo Riera, coordinador de Salud de la cartera sanitaria, dialogó con La Opinión Zona Norte y dio su reflexión respecto al año de pandemia y el desafío que le tocó atravesar al sistema de salud pública.
En este sentido, el médico mencionó varios aspectos a considerar, “uno es como estábamos en ese momento, para una situación a la que nos enfrentamos y claramente fue algo que desnudó un montón de falencias y cuestiones que tienen que mejorar. La lección que hay que sacar de esta etapa es que tenemos que repensar el sistema de salud de nuestra provincia en un montón de aspectos para que sea más eficiente”.
En esta misma línea, sobre su experiencia en la zona norte de Santa Cruz, la describió como única en su vida profesional, “nos tocó algo inesperado y un desafío con una intensidad inusitada. Nunca pensamos que íbamos a vernos en esta situación donde todo llegó el límite, pero la sensación posterior es que no logró sacarnos del límite”.
Destacó que las personas que necesitaban los insumos más importantes, “los más críticos, los tuvieron. Ese objetivo se cumplió”.
Trabajo conjunto
A poco de conocerse los primeros casos sin nexo epidemiológico, en la ciudad comenzó a implementarse el Plan Detectar, un dispositivo que luego fue modelo para localidades como Puerto Deseado, Pico Truncado y Perito Moreno.
La puesta en marcha fue articulada y desarrollada por el personal de Salud y Municipio local, “de esto también aprendimos. Salud claramente no es suficiente para enfrentar una situación como esta y es necesaria la coordinación y el funcionamiento mancomunado. La respuesta que se dio en la región fue maravillosa, en Caleta Olivia y en todas las ciudades se armaron dispositivos de control y seguimiento que fueron muy eficientes con diagnósticos y detección, las curvas fueron casi similares y simultáneas”, recordó.
Además, mencionó que “no hubo ninguna ciudad en que se generara una meseta como pasó en otros lugares de casos interminables y tuvimos las curvas típicas con un pico y un descenso marcados que se sostuvieron hasta este momento, en que estamos en una situación de relativa tranquilidad”.
A lo que añadió que la respuesta fue similar de todos los sistemas, tanto de Salud como de los municipios y de la comunidad, “que tuvo mucha participación en el cumplimiento de las normas, eso me parece que de todas las lecciones aprendidas es lo que tenemos que conservar”.
Futuro
Sobre las cuestiones a resolver en el futuro, Riera indicó que probablemente se tenga que rediseñar el sistema de salud, de manera tal que no necesite del apoyo externo para superar este tipo de situaciones, “ese es el gran desafío que se nos viene para adelante”.
Por otra parte, sobre el avance del virus, explicó que “teniendo en cuenta la situación a nivel mundial, un rebrote no llegaría a fines de mayo”.
Para finalizar, expresó su satisfacción personal de haber tenido que presenciar una situación crítica y muy compleja. “Al final de la historia, cuando ya el brote pasó, mirar para atrás y que logramos que nadie quedara sin la asistencia necesaria. Me enorgullece por mis compañeros, la gente de los hospitales que puso todo el corazón y toda la energía”.
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