Este domingo terminó el cuarto curso (segundo del año) de Iniciación al Canotaje, que realizó en tres encuentros la Asociación de Palistas de Río Gallegos, con grandes sensaciones y excelentes resultados para los cursantes y los instructores.

Llevaron a cabo tres cursos en la ría, donde el agua es de mar y el trato con ella es diferente, para la persona que se sube a un kayak y para la flota en sí. Pero en esta oportunidad optaron por cambiar y eligieron desarrollarlo en el Club Pescazaike, ubicado en Güer Aike, a orillas del río Gallegos.

 

 

A diferencia de los anteriores, este curso contó con más intensidad, fueron más horas de navegación que en la ría, ya que no hay peligro por el río debido a que tiene un caudal bajo.
Seis cursantes fueron los que participaron del mismo.

El curso duró tres domingos (21 y 28 de febrero y 7 de marzo). Era prácticamente pasar todo el día en Pescazaike, con almuerzo incluido y cortado en dos turnos: de 09 a 12 y 14 a 17 horas.

 

 

El instructor y fundador de la Asociación de Palistas de Río Gallegos, Julio Millalonco, dialogó con La Opinión Austral y comentó por qué decidieron cambiar de lugar para el dictado del curso.

“Este cuarto curso de canotaje optamos por cambiar el agua salada por la dulce por una cuestión de seguridad, de protocolos, higiene y otras cuestiones que hacen a la seguridad del alumno, que no podíamos complementarlas en la ría dado que no tenemos embarcaciones de apoyo, que no las necesitábamos en Pescazaike”, expresó Julio Millalonco.

 

Las sensaciones de felicidad para él y su familia al encarar este proyecto, que se llama “Asociación de Palistas”, son a menudo reconfortantes, ya que en cada curso que dictan observan el entusiasmo de los vecinos al involucrarse en la actividad.

“Para nosotros fue algo nuevo que los alumnos tengan que hacer 30 kilómetros para hacer el curso. Estamos muy contentos y felices por la convocatoria, que la completamos sin ningún inconveniente”, destacó el instructor.

 

Esta felicidad también se debe al cambio de lugar. En Pescazaike los cursantes tuvieron la posibilidad de almorzar y compartir momentos con el grupo durante los tres fines de semana.

“Estamos agradecidos con los alumnos que hicieron tres viajes durante tres domingos y pudieron navegar mucho más de lo que se hubiese navegado en la ría”, afirmó.

El río permitió que fueran seis los alumnos que pusieron el kayak a flotar luego de las instrucciones de remado en la tierra, claves para meterse en el agua.

 

Del curso participaron 6 hombres de entre 20 a 45 años y se llevaron su diploma correspondiente

 

Por su parte, Millalonco no quiso dejar pasar la predisposición y el apoyo en este curso del presidente de Pescazaike, Horacio “Vasco” Hospitaliche: “Mis agradecimientos con él que nos hizo una tarifa cómoda para costear los gastos de los almuerzos y este domingo cerramos con un pollo a la parrilla que nos hizo”, expresó el instructor de los palistas.

 

En cuanto a lo que viene, por ser beneficioso el desarrollo del curso, desde palistas piensan y proyectan a futuro la posibilidad de seguir realizando cursos para que se vayan sumando los vecinos de la ciudad capital.

“Estamos evaluando la posibilidad de hacer un curso más en Pescazaike, es muy posible que tengamos otro más”, finalizó Julio Millalonco en diálogo con La Opinión Austral.

 

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