El sábado, el CEO de la compañía y su presidente, Hugo Eurnekian y el titular del Instituto de Energía de Santa Cruz Matías Kalmus, junto a Pablo Chebli y Juan Pablo Freijo, siguieron por Zoom la maniobra en el pozo SRC-10 desde la planta de Compresión y Tratamiento Sur Río Chico, ubicada a 20 km de Río Gallegos.
Si bien el proyecto aún se encuentra en etapa piloto y comenzará ahora con las pruebas de extracción de gas, estiman que, en su mejor momento, la capacidad de almacenamiento será de 180 millones de metros cúbicos de gas.

Desde el inicio hasta hoy, al reservorio se inyectaron 24 millones de m3. Los especialistas pronostican que una vez concluido, ofrecerá un caudal de inyección de un millón de m3 diarios y de extracción de 2 millones de m3 diarios.
“En CGC buscamos promover una cultura innovadora, dando siempre lugar a nuevos proyectos como Sur Río Chico, que generen valor a través de la creatividad y el impacto social positivo”, expresó Eurnekian durante la reunión del fin de semana.
Por su parte, Matías Kalmus destacó la magnitud del proyecto, asegurando que “nos llena de entusiasmo y energía ver cómo proyectos que nacieron en esta gestión se ven hoy avanzando a paso firme, beneficiando en este caso no sólo a Santa Cruz, sino a toda la Argentina, pudiendo almacenar gas en primavera/verano para poder inyectarlo en invierno, permitiendo producir al máximo durante todo el año sin depender de los consumos estacionales”.

La planta de Compresión y Tratamiento Sur Río Chico, ubicada a 20 km de Río Gallegos

Las operaciones en Sur Río Chico comenzaron luego de que la gobernadora Alicia Kirchner abriese la válvula de inyección de gas junto al subsecretario de Hidrocarburos de la Nación, Juan José Carbajales y el propio Eurnekian, el 20 de febrero de este año.
La Opinión Austral participó de esa ceremonia, en la que se cristalizó el proyecto que permite guardar el gas en verano para usarlo cuando el consumo aumenta, sustituir importaciones y mejorar regalías y que además, es la primera concesión de este tipo en la Cuenca Austral.

El proyecto es la primera concesión de este tipo que se realiza en la Cuenca Austral.

Allí, el presidente de CGC hizo una exposición sobre los beneficios del proyecto y aseguró que “el corazón de CGC está en la Cuenca Austral”, a la que comparó con Vaca Muerta a partir de la aptitud de reservorios cercanos a la ciudad de Río Gallegos y del nodo zonal de gasoductos que abastecen a la provincia de Santa Cruz.
No es para menos, CGC tiene el 90% de su producción y reservas en la zona en la que, según dijo Eurnekian a La Opinión Austral, “existe un potencial realmente enorme para la producción de gas y petróleo”.

Se extrae el gas excedente que fue acumulado durante el verano.

Los estudios muestran que hasta 2015, la Cuenca Austral mostró un declive en su curva de producción, algo que cambió con la concesión de la compañía eso se logró revertir y con el no convencional, se logró sostener la curva de crecimiento.

Almacenar gas

El almacenamiento de gas natural soluciona el problema de la estacionalidad porque acumula los excedentes de verano para su posterior consumo en invierno. Además, permite incrementar la producción y por ello maximiza el cobro de regalías por parte de la provincia, en tanto que sustituye la importación de LNG y combustibles líquidos, lo que genera ahorros económicos y en divisas para la Nación.
Sucede que, a pesar de la abundancia de los recursos, las tecnologías disponibles para extraerlos y la infraestructura existente, junto con los picos de consumo del segmento residencial en el invierno, y del sector termoeléctrico en el verano, no es posible obtener niveles constantes de consumo/producción que viabilicen desarrollos económicos.

El CEO de la compañía Hugo Eurnekian y el titular del IESC Matías Kalmus, junto a Pablo Chebli y Juan Pablo Freijo, siguieron por Zoom la maniobra

Como resultado de esta característica de la demanda, el gas natural sobra durante ocho meses y falta durante cuatro meses. De allí que la estacionalidad de la demanda de gas natural sea la principal restricción para incrementar (e incluso mantener) los actuales niveles de producción nacional.
Por eso es que, a los niveles actuales, la producción debe restringirse durante la mayor parte de los períodos estivales y es insuficiente durante la mayor parte del invierno. Consecuentemente, debe importarse Gas Natural Licuado y utilizarse combustibles líquidos, en ambos casos con precios que duplican y hasta quintuplican los del gas natural producido en el país.

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