Mientras personal policial de la Comisaría Primera de Pico Truncado intervenía en un hecho de violencia entre vecinos, en las calles Mitre y Don Bosco, un hombre llegó en su remise y mencionó haber sido víctima de un ataque con arma de fuego cuando hacía delivery. La situación está siendo investigada por la Policía y próximamente podría ejecutarse un allanamiento.

 

El remisero había ido a hacer un viaje para entregar un pedido y al llegar al lugar, a las inmediaciones de las calles Fructuoso Rivera y Don Bosco, lo pararon dos hombres que le decían que ellos habían pedido el auto, pero el vecino les explicó que él no iba a buscar pasajeros. En ese momento, el que se encontraba en la ventanilla del conductor le dijo “dame todo, dale” apuntándole con una pistola. Al otro lado del auto se encontraba otro ladrón, que también tenía un arma.

 

Afortunadamente fue un intento de robo fallido, pero el trabajador quedó shockeado, le dieron un culatazo con la pistola y le causaron daños en su vehículo por los disparos, que fueron más de dos. El vecino presta servicio en la Cop 100. Cuando buscó ayuda de efectivos, lo trasladaron al Hospital Distrital para revisar si había sido herido, pero no encontraron nada de gravedad.

 

De acuerdo a lo que pudo averiguar el diario La Opinión Zona Norte, el hecho está siendo investigado.Están analizando cámaras de seguridad (que serían de la casa de donde habían hecho el pedido) y tomando testimonios. En las próximas horas se podría realizar un allanamiento” comentó una fuente oficial de la fuerza de seguridad.

“Tuve miedo”

Esas fueron las palabras de la víctima, Juan Navarro, en diálogo con Radio Sur. La billetera la tenía en el bolsillo interior de la campera, y cuando lo estaban amenazando para que entregue la recaudación del día, pensó que no debía hacer movimientos bruscos para evitar que le disparen. El hombre estaba shockeado cuando llegó a hablar con la Policía.

 

“Me llamaron de una rotisería para llevar una vianda a la casa 1115. Cuando iba llegando vi a dos hombres, pero no presté atención porque tenía que hacer la entrega -comenzó contando el vecino, luego de calmarse y hablar con los uniformados– doblé y no vi bien el número de la casa así que pasé de largo hasta la casa 1123, ahí me di cuenta e hice marcha atrás”, agregó.

 

Escuchó silbidos y por el espejo retrovisor notó que las personas que había visto previamente le hacían señas para que se detenga, “como que el pedido era para ellos”. “Uno estaba en la puerta del conductor y el otro en la del acompañante. Cuando me di cuenta de que no eran los que habían hecho el pedido me pegaron con la culata de la pistola en la cabeza. Sentí el golpe, pero no me hizo daño, pregunté qué pasaba, me empezaron a decir que les dé todo”.

 

Al momento que Navarro se disponía a darles la recaudación, los agresores le exigieron que se baje del auto y le dispararon. Fue ahí cuando alcanzó a poner primera y logró huir, pero le volvieron a disparar otra vez. “No frené y doblé en contramano hasta que encontré a la Policía”, manifestó. Sus compañeros de trabajo dijeron que iban a tomar alguna medida de prevención, ya que trabajan hasta última hora del día.

 

Truncado no es todo así, no tenemos que pensar eso. Hay lugares que son así, en este caso me tocó a mí y no se lo deseo a nadie. Gracias a Dios no tengo ninguna herida ni nada, la verdad que fue un asalto con suerte para mí”, finalizó.

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