El procedimiento quirúrgico permitió que 15 afiliados de la Caja de Servicios Sociales pudieran acceder al trasplante a través del Instituto Altamira en la ciudad de Comodoro Rivadavia.

Horacio Freile, el oftalmólogo de Instituto Altamira, explicó que el tejido corneal es muy noble y presenta alta compatibilidad en las personas, a diferencia de otros, que dependen de la compatibilidad sanguínea.

El cambio más significativo se encuentra al nivel de la bolsa visual: el paciente recupera la visión y esto repercute en su calidad de vida.

Uno de los trasplantados es Fabián Aguirre, que atravesó no sólo uno, sino dos trasplantes. Uno fue en el 2015 y le permitió recuperar la visión en su ojo derecho. El otro, tuvo lugar el año pasado, para el ojo izquierdo.

Fabián contó cómo fue el proceso. Es de Río Gallegos y tiene miopíaastigmatismo y una enfermedad que degrada la córnea, llamada queratocono.

“Siempre bajo la cobertura de la Caja de Servicios Sociales logré acceder. Para esto, tenemos que estar en la lista del INCUCAI, que en las provincias es el CUCAI. Pero tuve donantes de luz que lo hicieron posible”, contó en diálogo con La Opinión Austral.

Los trasplantes, según el caso, son operaciones que duran entre 3 y 6 horas. “El queratocono es lo que complica la visual, porque sino tenés una córnea nueva, se te viene la oscuridad. Es muy difícil, lamentablemente tenés que ir a un trasplante sí o sí”, señaló Fabián.

“Con buenos resultados en general, hay que esperar siete meses, porque todos venimos con órganos originales desde fábrica, de cero, y el cuerpo tiene que adaptarse a un ser extraño, digo gracias a Dios y a los médicos porque en el 2015 con 16 micropuntos en el ojo tuvo un resultado bastante bueno“, agregó.

Luego, llegó el momento del ojo izquierdo, con la misma suerte y en la lista del INCUCAI, “la Caja de Servicios Sociales respondió de mil maravillas, por eso mi agradecimiento eterno a todos los que me brindaron un puente y pudieron darme la posibilidad de seguir viendo“, señaló.

Durante el 2015, recién trasplantado del ojo derecho, la primera intervención.

En el 2022, lo tuvieron en cuenta nuevamente: “Fue voluntad también del interventor de la Caja, hoy presidente del directorio, Favio Vázquez, que trabajó con el Instituto Altamira donde fui a hacerme todos los estudios”.

“Gracias a Dios me dio la oportunidad de sentirme muy cómodo, luego, con la noticia que ya tenia una cornea disponible de otro ser de luz”, relató Fabián.

Después de estas dos intervenciones, aseveró, “me convertí en un militante para la donación de órganos“.

¿Cómo cambió su vida? Por completo, aseguró. “Ahora estoy viendo mejor, el queratocono que deforma la imagen se centró y veo con ayuda de lentes de contacto en el ojo derecho, en el izquierdo tengo que esperar que me saquen los 16 puntos y poder llegar al 100 % de lentes descartables”, describió Fabián.

Las cosas, ahora, tienen forma y tienen color: “La verdad estoy agradecido a Dios a la vida y las personas que me dieron la oportunidad, nada más y nada menos, que de seguir viendo“, afirmó.

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