La búsqueda de Nicolás Antonio, “Toño”, Tula, el peón rural que desapareció la semana pasada de la estancia en la que trabajaba, se paralizó con el hallazgo de un cuerpo en un zanjón. Recientemente se confirmó que los restos pertenecen al hombre de 36 años que trabajaba en la estancia denominada “Establecimiento Ganadero Magallanes”, que se encuentra ubicada a 85 kilómetros al sureste del ejido urbano de la localidad de Las Heras.

En medio de los rastrillajes encontraron un cuerpo tirado en un zanjón y el Director de Protección Civil de Pico Truncado, Carlos Gutiérrez, confirmó la identidad del cuerpo a través de redes sociales: “Triste noticia, después de 28 horas de búsqueda con nuestros brigadistas y nuestro perro de búsqueda, trabajando en conjunto con las fuerzas, encontramos sin vida al peón”. Tiempo después, lo hizo la Policía.

Los detenidos son un padre e hijo de apellido Hernández, peones rurales.

Triste hallazgo

El día martes se unió a la búsqueda personal policial dependiente de la Sección Canes de Búsqueda y Rescate de la Zona Centro, dependientes del departamento de Zona III de Bomberos con los perros especializados en rastro específico “Pampa” y de grandes áreas “Kenia”, junto a la División Canes de Río Gallegos con sus perros de búsqueda de restos humanos y rastros específicos.

A las once de la mañana arribaron a la estancia Magallanes, donde los canes realizaron el reconocimiento olfativo a través de las prendas de vestir que usaba “Toño” Tula y, luego de un período determinado, el can “Pampa” detectó la impronta de rastro e inició la búsqueda.

Momentos más tarde, mientras se encontraban realizando un segundo allanamiento en la estancia “Los Álamos”, que se encuentra cerca del lugar de trabajo del peón rural -y ya había sido requisado- los integrantes de la policía encontraron restos humanos a 8 kilómetros del lugar mencionado.

Esto se dio a que uniformados con prestación de servicios en DOR de Perito Moreno se encontraban junto a un colaborador de la búsqueda y se dieron cuenta de un rastro, lo siguieron y llegaron hasta un zanjón de la zona. Ante el inmediato abordaje de los profesionales, con las previsiones del caso y resguardando la escena, determinaron que el cuerpo se encontraba sin vida.

Con la premura del caso, se convocó a los profesionales del Gabinete Criminalístico, a fines de que realicen las labores correspondientes de inspección ocular y levantamiento de las pruebas necesarias. De acuerdo a lo que conoció La Opinión Zona Norte, en el lugar se encontró una huella sobre la que estuvo trabajando el personal policial.

Además, este medio conoció que dos hombres fueron detenidos de manera preventiva y por orden del juez que interviene en la causa, el doctor Eduardo Quelín, titular del Juzgado de Instrucción Penal N° 1 de Las Heras. Se trata de un padre e hijo de apellido Hernández, que tienen 52 y 35 años, que son empleados y residen en la estancia “Los Álamos”.

Al cierre de esta edición, los restos encontrados iban a ser trasladados hasta la morgue de la ciudad para que puedan ser reconocidos por los familiares. Una vez cumplido ese paso, el cuerpo será llevado a la morgue judicial de Puerto Deseado en donde será sometido a una autopsia. Es necesario resaltar nuevamente que el lugar se encuentra a 85 kilómetros del ejido urbano, por un camino plenamente de tierra.

Denuncia y allanamiento

El sábado pasado, un hombre de 49 años de edad que alquila la estancia donde trabajaba Tula denunció su desaparición en la Comisaría Segunda de la ciudad de Las Heras. El viernes pasado, alrededor de las 20 horas, se acercó a la estancia y no lo encontró. Salió a buscarlo junto a otras personas y no halló rastros del ciudadano.

Al revisar las instalaciones determinó que no estaban las pertenencias personales del peón, faltaba un caballo, varios víveres y una perra de la raza ovejero alemán. Asimismo, el denunciante dijo que la última vez que tuvo contacto con Tula fue el primero de mayo, para el Día del Trabajador y la Trabajadora.
La perra y el caballo en cuestión no fueron encontrados todavía por el personal abocado a la búsqueda, luego de hallar los restos humanos. Y esto es llamativo debido a que se trata de animales que generalmente se quedan en el mismo lugar que está la persona o vuelven a su hogar.

En cuanto a los víveres, La Opinión Zona Norte supo un dato llamativo: entre lo que habían sacado de las instalaciones había varios kilos de yerba, algo que llamó la atención del denunciante -y se lo manifestó a los investigadores de la desaparición- ya que “Toño” Tula no consumía mate ni tampoco infusión de mate cocido.
Por otro lado, alrededor de las 14 horas del lunes pasado, la Policía de Santa Cruz llevó a cabo un allanamiento en la estancia “Los Álamos”, que se encuentra a 85 kilómetros y es ocupada por un hombre de 72 años, el cual ahora está detenido. En el lugar se realizó una inspección ocular y se incautaron elementos para cotejo y análisis.

 

 

 

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