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Donald Trump y Xi Jinping encabezaron este jueves una cumbre bilateral en Beijing marcada por las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, las tensiones sobre Taiwán y el conflicto en Medio Oriente. Durante el encuentro en el Gran Salón del Pueblo, ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de sostener una relación estable entre las dos principales economías del mundo.

“Deberíamos ser socios, no rivales”, afirmó Trump durante el inicio de la reunión con Xi. El mandatario estadounidense también sostuvo que ambos países “tendrán un futuro fantástico juntos” y calificó al líder chino como “un gran líder”.

La fotografía protocolar entre Donald Trump y Xi Jinping antes de la reunión (Kenny Holston/REUTERS)

Por su parte, Xi Jinping aseguró que China y Estados Unidos “tienen mucho que ganar con la cooperación y mucho que perder con la confrontación”. Además, planteó que la relación bilateral “es la más importante del mundo” y pidió que ambos gobiernos trabajen para “nunca estropearla”.

Trump y Xi abordaron comercio, tecnología e Irán

Elon Musk, CEO de Tesla, sostiene un teléfono móvil a su llegada a un banquete de Estado. REUTERS/Evan Vucci

La cumbre se desarrolló en un contexto de tregua comercial alcanzada entre Washington y Beijing luego de varios años de disputas arancelarias iniciadas durante la primera presidencia de Trump. Las conversaciones incluyeron temas vinculados al comercio bilateral, la exportación de tecnología y el desarrollo de inteligencia artificial.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, adelantó que ambos países iniciarán conversaciones para establecer protocolos conjuntos sobre inteligencia artificial y facilitar inversiones en sectores no estratégicos.

Xi Jinping estrecha la mano del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth (Kenny Holston/REUTERS)

Bessent también indicó que China analiza nuevas compras de energía estadounidense y un posible acuerdo para adquirir aviones Boeing. Según explicó, las partes discuten mecanismos para reducir aranceles sobre bienes valuados en aproximadamente 30.000 millones de dólares.

En paralelo, funcionarios estadounidenses buscaron involucrar a China en las negociaciones relacionadas con Irán y el estrecho de Ormuz. Trump pretende que Beijing utilice su vínculo económico con Teherán para impulsar una reapertura de la vía marítima y avanzar hacia un acuerdo regional.

El presidente estadounidense Donald Trump camina junto al líder chino Xi Jinping (REUTERS/Evan Vucci)

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China confirmó que Xi y Trump también dialogaron sobre la situación en Medio Oriente, la guerra en Ucrania y la península de Corea.

La relación entre Estados Unidos y China, eje de la cumbre en Beijing

La visita de Trump a China es la primera de un presidente estadounidense desde el viaje que el propio republicano realizó en 2017. En esta ocasión, el mandatario llegó acompañado por integrantes de su gabinete y empresarios de grandes compañías estadounidenses.

Donald Trump y Xi Jinping visitaron el Templo del Cielo en Beijing (REUTERS/Evan Vucci)

Entre los presentes estuvieron el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk; el CEO de Apple, Tim Cook; y el titular de Nvidia, Jensen Huang. También participaron representantes de Boeing, BlackRock, Goldman Sachs, Visa, Mastercard y Meta.

La recepción incluyó una ceremonia oficial en la plaza Tiananmén, un recorrido por el Templo del Cielo y un banquete de Estado organizado por Xi Jinping.

El líder chino mira al presidente estadounidense que gesticula antes de encaminarse hacia el Gran Salón del Pueblo (Kenny Holston/REUTERS)

Durante el brindis oficial, Trump destacó que la relación entre ambos países representa “una de las relaciones más trascendentales de la historia mundial”. Además, afirmó que “el mundo es un mundo especial cuando estamos los dos unidos”.

Xi, en tanto, remarcó que “el respeto mutuo” es la base para una relación estable entre las dos potencias y señaló que “la gran revitalización de China y hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande pueden ir de la mano”.

Taiwán y los semiconductores, entre los temas sensibles

Uno de los principales puntos de tensión entre ambas potencias volvió a ser Taiwán. Antes de la llegada de Trump a Beijing, el gobierno chino pidió a Washington que detenga el envío de armas a la isla, a la que Beijing considera parte de su territorio.

Estados Unidos mantiene vínculos militares y comerciales con Taiwán, mientras que China cuestiona las operaciones estadounidenses en la región y las restricciones tecnológicas impuestas sobre semiconductores y chips avanzados.

En ese marco, empresarios y funcionarios analizaron mecanismos para ampliar la cooperación económica sin afectar sectores considerados estratégicos por ambos gobiernos.

Trump invitó a Xi Jinping a la Casa Blanca

Al cierre de la jornada, Trump invitó oficialmente a Xi Jinping y a su esposa Peng Liyuan a visitar Washington el próximo 24 de septiembre.

La cumbre continuará hasta el viernes con nuevas reuniones bilaterales y actividades protocolares. Según informaron medios estatales chinos, ambos presidentes acordaron avanzar hacia una relación “constructiva, estratégica y estable” como marco para los próximos años de vínculo entre Estados Unidos y China.

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