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Marisa Bircher, exsecretaria de Comercio Exterior de la Nación y actual directora de la Asociación para el Desarrollo de la Pesca Argentina, analizó en una entrevista exclusiva de LU12 AM680 Radio Río Gallegos el impacto del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El Parlamento Europeo solicitó una opinión consultiva al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. La resolución fue aprobada por un margen ajustado: 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones.
Para la especialista, este tratado representa un beneficio estructural para el comercio. “Este es un acuerdo que tiene un gran beneficio en las exportaciones de todas las economías regionales“. Destacó que la negociación es masiva, ya que “el 91% del comercio argentino entra dentro de este acuerdo“.
En 2019 formó parte del equipo que logró el cierre de la negociación bajo el mandato del presidente Mauricio Macri. Explicó que la gestión del presidente Javier Milei buscó ratificar los términos e incluyó nuevas exigencias ambientales de la Unión Europea.
Así, enfatizó la diversidad de rubros que forman parte del acuerdo: “La negociación comercial y de los productos alcanzados son casi 1500 en este acuerdo de libre comercio, incluye en la pesca y un sinfín de otros productos regionales de todo el país”.
En cuanto al sector de la pesca, señaló que históricamente ha tenido una dinámica comercial muy positiva con Europa. Productos como la merluza, el langostino y el calamar son pilares del intercambio. La especialista remarcó que la pesca no representó un foco de conflicto: “Este fue un sector que no representaba sensibilidad para la Unión Europea”. Esto contrasta con el sector agrícola, donde sí existe una fuerte resistencia por parte de los productores europeos.
Sobre la resistencia europea, Bircher consideró que es una reacción lógica ante la capacidad productiva del Mercosur. Explicó que nuestra región es el principal proveedor de alimentos del mundo: “Nosotros cuatro juntos formamos parte de una región que es el principal exportador de alimentos. Entonces, es entendible la resistencia, es entendible el temor y la sensibilidad”. Sin embargo, aclaró que esa sensibilidad no afecta a la pesca, lo cual fue “siempre un beneficio y una ventaja que teníamos cuando estábamos negociando”.
Actualmente, el sector pesquero argentino enfrenta barreras impositivas altas para ingresar al mercado europeo. Según Bircher: “El sector pesquero hoy paga aranceles que van entre el 12 y el 15%, aranceles muy altos“. El acuerdo ratificado establece un camino hacia la eliminación total de estos pagos. Algunos productos obtendrán el beneficio de forma inmediata, mientras que otros seguirán un cronograma de desgravación progresiva organizado en grupos llamados “canastas”.
Para clarificar el concepto de las canastas, utilizó el ejemplo de la merluza, que hoy paga un 15% de arancel. Este producto se encuentra en una canasta de 7 años. Según explicó: “Significa que año a año Argentina va a ir pagando un arancel menor hasta que cuando llegue el año 7 el arancel va a ser cero”. La especialista subrayó que el beneficio es gradual: “No es que en 7 años ves el arancel cero y mientras tanto pagas el 15%. No, vas a ir pagando un arancel cada vez menor hasta llegar al cero”.
El langostino es otro producto clave que tiene su propio cronograma de desgravación, con una canasta estimada en 4 años. Estos plazos son fundamentales para que los exportadores puedan planificar su actividad. La exsecretaria comparó este avance con las tendencias proteccionistas globales, mencionando que este acuerdo va en el sentido opuesto a las políticas de aranceles que proponen líderes como Donald Trump en Estados Unidos.
Bircher también se refirió a los desafíos internos de competitividad que enfrenta la pesca en Argentina. Reconoció que no basta con bajar los aranceles en el exterior si no se resuelven las barreras locales. Al respecto, afirmó: “La competitividad no solamente está dada por los acuerdos de libre comercio, sino también por una coyuntura local dada por la limitación en los derechos de exportación o retenciones, que la pesca sigue pagando“.
Comentó que mantienen un diálogo constante con el Gobierno para solicitar una baja en estos impuestos. Entiende que el Estado atraviesa una situación fiscal delicada: “Estamos en diálogo con el gobierno para ver en qué momento nosotros tenemos una baja en las retenciones, entendiendo que siguen siendo un ingreso importante para las cuentas fiscales de un gobierno que tomó un país devastado”. El sector busca un equilibrio entre la comprensión de la crisis y sus propias necesidades.
Para quita de retenciones es una decisión política que depende del momento económico y de la necesidad de recaudación. Sin embargo, se mostró optimista sobre el futuro cercano: “Estamos esperando esta ventana de oportunidad para que se anuncie, que yo calculo que va a ser en corto plazo”. Destacó que la pesca genera mucho empleo y desarrollo, pero enfrenta presiones sindicales y barreras operativas que otras industrias no tienen.
La importancia de este acuerdo radica también en el peso comercial de ambos bloques. Recordó que el Mercosur y la Unión Europea conforman un mercado de casi 800 millones de habitantes. El tratado incluye bienes, servicios, inversiones y la posibilidad de participar en compras públicas. Según Bircher: “Puede generar un crecimiento a mediano largo plazo inmenso de ambas partes, nosotros dentro de la Unión Europea y la Unión Europea dentro del bloque”.
Sobre la demora de 26 años en la negociación, explicó que se debe a la magnitud del tratado. Afirmó que “es el acuerdo más grande del mundo en términos de comercio por las dimensiones que tienen las dos regiones”. Si bien otros bloques asiáticos han crecido, este tratado sigue siendo histórico. La exsecretaria puntualizó que el acuerdo se basa en normas internacionales que hoy son puestas en duda por potencias como China o Estados Unidos.
Respecto al estado actual del proceso, Bircher señaló que la decisión final depende ahora de Europa. Mencionó que el presidente argentino incluyó el acuerdo en las sesiones extraordinarias, pero la resistencia en el Parlamento Europeo ha llevado el caso a instancias judiciales. Bircher aclaró: “Siempre va a depender que nos den luz verde del otro lado del charco. Depende lógicamente de Europa qué es lo que quiere”.
Desestimó las críticas de sectores europeos que temen por sus empleos. Aseguró conocer el texto en detalle: “Te puedo afirmar que no es así, conozco el texto, lo negocié durante 4 años. En productos sensibles fuimos muy equilibrados en la negociación de ponerlos en cuotas para que no sea libre comercio, sino un cupo”. Latinoamérica tiene la responsabilidad de ser el principal supermercado del mundo y debe seguir abriendo mercados.
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