Your browser doesn’t support HTML5 audio
El gobierno británico en las Islas Malvinas autorizó la explotación comercial del yacimiento petrolero Sea Lion, ubicado a 200 kilómetros al norte de Puerto Argentino. La medida activa licencias por 35 años o más para el Programa de Desarrollo del Área Norte.
En Argentina, la opinión publica rechazó esta iniciativa que en Gran Bretaña es promocionada como la “nueva Dubai“.
Recientemente, en una entrevista cedida a La Opinión Austral, el secretario de Gestión de Tierra del Fuego y exintegrante del Parlamento Patagónico, Emanuel Trentino, señaló: “Argentina pelea todos los años y asiste a las Naciones Unidas a realizar los reclamos para que la causa nunca decaiga, manteniendo una postura constante. Inclusive, el gobierno de nuestra provincia, a través de la conducción de nuestro gobernador Gustavo Melella, ha iniciado acciones internacionales de amparos legales en contra de la explotación de hidrocarburos y la construcción del puerto multipropósito en las islas”. “Hemos denunciado innumerables veces el poder armamentístico que está consolidando Gran Bretaña allí, así como los permisos de pesca otorgados a empresas de Israel y de España. Todas estas cuestiones son los conceptos reales que se van dando en este tiempo”, precisó.
El proyecto contempla una inversión inicial de US$ 2.100 millones y prevé iniciar la extracción de crudo en marzo de 2028. La iniciativa está a cargo de un consorcio formado por la firma israelí Navitas Petroleum (65% de participación y operadora) y la británica Rockhopper Exploration (35% restante).
La Decisión Final de Inversión (FID) se oficializó en diciembre de 2025 tras confirmar la viabilidad comercial sobre reservas estimadas en más de 313 millones de barriles. Se proyecta una producción inicial de 55.000 barriles diarios, alcanzando un flujo constante de 50.000 barriles diarios hacia 2032.
Despliegue logístico
La actividad petrolera transformará la economía de las Islas Malvinas, volcada históricamente a la pesca —que representa el 60% del PBI— y la ganadería ovina. El desarrollo en el Atlántico Sur coincide con el declive del Mar del Norte, donde la producción británica cayó un 80% desde el año 2000.
Según proyecciones de Navitas, los ingresos fiscales por regalías e impuestos corporativos podrían alcanzar £ 280 millones anuales para 2034. Esta cifra equivale a £ 80.000 anuales por habitante para una población de 3.500 personas. Para 2031, las islas recaudarían más por hidrocarburos que el propio Reino Unido (£ 100 millones).
En Puerto Argentino ya avanzan las obras de infraestructura. Se prevé la llegada en 2027 de pontones fabricados en China para el nuevo puerto, la construcción de un hotel prefabricado de 160 camas y un helipuerto. Rockhopper confirmó el alquiler de una unidad flotante de producción (FPSO) y la contratación de una plataforma de perforación.
Los fondos proyectados por los isleños se destinarán a obras públicas, una nueva central eléctrica diésel, parques eólicos y a contribuir al financiamiento de la guarnición militar británica en el archipiélago.
Tierra del Fuego y el reclamo
La decisión británica provocó el rechazo de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego Andrés Dachary calificó la medida de “unilateral, ilegal y provocadora” y exigió al Gobierno Nacional acciones diplomáticas y judiciales internacionales.
Desde el gobierno fueguino solicitaron la convocatoria urgente del Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Malvinas y cuestionaron la falta de respuestas contundentes por parte de la Cancillería, hoy a cargo de Pablo Quirno.
En abril de 2022, la Secretaría de Energía nacional dictó la Resolución 240/2022, sancionando a Navitas Petroleum con 20 años de inhabilitación por operar de manera clandestina en la plataforma continental argentina.
Respecto de la vinculación de la empresa con Israel, señalada por dirigentes como el exsecretario Guillermo Carmona, la representación diplomática israelí en Argentina ratificó que Navitas es una compañía privada y que el Estado israelí no interviene en sus operaciones comerciales.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

