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La celebración del Año Nuevo Chino sumó este año un elemento inesperado: una exhibición de artes marciales protagonizada por robots humanoides. El momento tuvo lugar durante la reconocida CCTV Spring Festival Gala, el programa especial que se transmite cada víspera del Festival de Primavera y que convoca a millones de espectadores tanto en China como en el extranjero.

En medio de un espectáculo históricamente ligado a la tradición, la música y las expresiones culturales, la tecnología ocupó un lugar central. Robots humanoides compartieron escenario con jóvenes practicantes de kung fu, ejecutando movimientos sincronizados que combinaron precisión mecánica y coreografía marcial. La escena no solo generó sorpresa, sino que marcó un hito en la integración de la robótica en eventos culturales de gran escala.

Robots H1: tecnología y artes marciales en un mismo escenario

Los protagonistas de la presentación fueron los robots H1 desarrollados por Unitree Robotics, empresa reconocida por sus avances en movilidad robótica y diseño de humanoides de alto rendimiento. Durante la gala, las máquinas ejecutaron una rutina inspirada en el kung fu, disciplina profundamente vinculada a la identidad cultural china.

Movimientos precisos, posturas marciales bien definidas y secuencias perfectamente coordinadas permitieron que los robots replicaran patrones propios de las artes marciales tradicionales. Lejos de tratarse de una simple demostración técnica, la puesta en escena fue concebida como parte integral del lenguaje artístico del evento, integrando tradición e innovación en una narrativa coherente.

Tras la transmisión, clips de la coreografía comenzaron a circular en plataformas digitales, acumulando millones de visualizaciones en pocas horas. Usuarios destacaron la precisión de los movimientos y la naturalidad de la sincronización, mientras otros aprovecharon el momento para ironizar sobre el futuro de la inteligencia artificial.

Frases como “ya empezaron” o “nos va a dominar a todos” se repitieron en comentarios y publicaciones, reflejando una mezcla de fascinación y humor frente al avance tecnológico. La viralización del espectáculo demuestra cómo la robótica ha dejado de ser un tema exclusivo de laboratorios o industrias para convertirse en parte de la conversación cotidiana.

La participación de robots en la Gala del Festival de Primavera refleja una tendencia creciente: la normalización de la tecnología en espacios culturales. Las artes marciales, asociadas históricamente con disciplina física, equilibrio y expresión corporal humana, encontraron en la robótica un nuevo canal de interpretación.

El contraste resultó simbólico. Mientras los jóvenes artistas aportaban energía, fluidez y emoción, los robots destacaban por su consistencia, exactitud y repetibilidad. Esta combinación permitió construir una escena que trascendió el impacto visual inicial, invitando a reflexionar sobre el papel de la automatización y la inteligencia artificial en la vida cotidiana.

El espectáculo también se inscribe en un contexto más amplio: el liderazgo de China en el sector de la robótica. De acuerdo con datos recientes de la industria, el país concentra más de dos millones de robots industriales operativos y representa más de la mitad de las nuevas instalaciones globales anuales.

Este posicionamiento no es casual. Responde a una estrategia industrial sostenida, con inversiones constantes en automatización, inteligencia artificial y desarrollo tecnológico. La presencia de robots humanoides en un evento cultural masivo como la CCTV Spring Festival Gala amplifica ese mensaje: la tecnología no se presenta como un elemento externo o futurista, sino como parte activa del presente social y cultural.

Una metáfora contemporánea: tradición e innovación

Más allá del espectáculo, la exhibición de kung fu ejecutada por robots humanoides puede leerse como una metáfora de la transformación en curso. La tecnología, tradicionalmente asociada al ámbito industrial o científico, adquiere ahora un rol narrativo y emocional dentro de experiencias colectivas.

El entretenimiento funciona como puente entre innovación y sociedad. A través del asombro y la experiencia visual, la robótica deja de percibirse únicamente como herramienta productiva y se integra al imaginario cultural. En ese escenario, los robots no reemplazan a los artistas humanos, sino que amplían las posibilidades creativas mediante una colaboración inédita entre ingeniería y expresión artística.

La imagen de robots ejecutando artes marciales en una de las celebraciones más emblemáticas de China resume el momento actual: el futuro tecnológico ya no es una promesa lejana, sino una realidad que comparte escenario con la tradición.

EN ESTA NOTA Año Nuevo Chino

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