Un hombre de 74 años de Virginia, Estados Unidos, sufrió una reacción poco común a la vacuna de una dosis de Johnson & Johnson contra el coronavirus. Sintió una leve “molestia” debajo del brazo y cuatro días más tarde se convirtió rápidamente en un gran malestar y erupción en la piel que le picaba constantemente.
Richard Terrell explicó: “Todo sucedió muy rápido. Mi piel se despegó”, dijo a Wric (8News) el hombre que al ver que su aspecto empeoraba buscó la ayuda de un dermatólogo, que de inmediato lo envió a una sala de emergencias.
Allí, le indicaron que se trataba de un efecto secundario extremadamente raro de la vacuna contra el Covid-19, causado por la activación frenética de su sistema inmunológico.
FOTO: DR. FNU NUTAN/ VCU HEALTH
La reacción del paciente fue informada a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y, cinco días después en el hospital, se recuperó y pudo volver a su casa.
Más allá de la angustia que le generó la reacción de su cuerpo, Terrell no se arrepiente de recibir su dosis e insta a todos a recibir la suya para dar otro paso en la lucha contra la pandemia.
FOTO: DR. FNU NUTAN/ VCU HEALTH
Hipersensibilidad
El término oficial utilizado por dermatólogos y alergólogos para describir este efecto secundario, según informa DailyMail, es “hipersensibilidad cutánea retardada”, dado que suele aparecer unos días después de la aplicación de la inyección.
La erupción suele ser roja e inflamada, en ocasiones es dolorosa al tacto, y siempre aparece en el brazo en el que se administró la vacuna, amplían los profesionales.
FOTO: DR. FNU NUTAN/ VCU HEALTH
De acuerdo a la publicación, hay antecedentes de este tipo de reacciones, por lo que no la asocian sólo con la vacuna contra este virus. Hay ejemplo con personas que recibieron vacunas contra el tétanos, varicela, sarampión, paperas y rubéola.
En el caso de Terrell la reacción fue mucho más allá de una leve irritación momentánea. Sus piernas y manos se hincharon en exceso y pasaron a un profundo y doloroso color púrpura.
“Sentía escozor y ardor. Siempre que doblaba los brazos o las piernas, como el interior de la rodilla, me dolía mucho la piel inflamada y frotándose”, confesó Terrell.
“Descartamos todas las infecciones virales, el propio Covid-19, nos aseguramos de que sus riñones e hígado estuvieran bien, y finalmente llegamos a la conclusión de que era la vacuna que había recibido la causa” declaró el doctor Fnu Nutan, quien trató a Terrell.
A los cinco días el paciente se recuperó y pudo regresar a su casa. Aunque todavía se encuentra débil, mientras recupera fuerzas no se arrepiente de haber vacunado. Y el médico Nutan que lo trató refuerza su idea: “Si se analiza el riesgo de reacciones adversas a la vacuna, es realmente bajo”.
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