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El volcán Villarrica, uno de los más activos de Chile, presentó un aumento de su actividad durante agosto y los primeros días de septiembre. Ante este escenario, el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), a través del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS), elevó la alerta técnica de verde a amarilla.

La decisión se tomó a partir de distintos indicadores registrados en el macizo, entre ellos un incremento de la señal sísmica continua y episodios de tremor vinculados con el movimiento de fluidos en el interior del volcán.

A partir del 29 de agosto, además, se detectaron explosiones menores en el cráter, emisión de piroclastos balísticos, incandescencia y anomalías térmicas registradas mediante imágenes satelitales. También se observó un incremento de la temperatura superficial.

Según el organismo chileno, estos fenómenos son compatibles con un ascenso del lago de lava hacia sectores más superficiales del cráter.

Qué significa la alerta amarilla

La elevación de la alerta no implica una evacuación ni significa que exista una erupción inminente. Se trata de una medida destinada a incrementar la vigilancia y fortalecer las acciones preventivas ante una eventual evolución de la actividad.

Sernageomin señaló que, hasta el momento, las manifestaciones permanecen concentradas en el entorno del cráter. No obstante, no se descarta que puedan producirse nuevos episodios de una energía similar o superior.

En paralelo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) estableció una Alerta Temprana Preventiva para las comunas chilenas de Villarrica, Pucón y Curarrehue, en La Araucanía, y Panguipulli, en la Región de Los Ríos.

El volcán está cerca de Neuquén

Aunque el Villarrica se encuentra íntegramente en territorio chileno, su ubicación genera especial atención en la zona cordillerana de Neuquén debido a su proximidad y a la conexión del sistema volcánico Villarrica–Quetrupillán–Lanín.

Las localidades neuquinas de Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé se encuentran aproximadamente a 90 y 100 kilómetros del volcán. Además, el paso internacional Mamuil Malal constituye uno de los principales puntos de conexión entre ambos sectores de la cordillera.

Por ese motivo, la evolución de la actividad es seguida también por organismos argentinos.

Qué informó Argentina sobre el Villarrica

El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), mediante el Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, informó que no existe actualmente afectación directa sobre territorio argentino.

El organismo mantiene comunicación con el OVDAS y continúa monitoreando la evolución del volcán debido a la proximidad geográfica y a las características del sistema volcánico.

Uno de los aspectos observados ante una eventual erupción es la circulación de los vientos, ya que determinados materiales y cenizas podrían desplazarse hacia territorio argentino dependiendo de las condiciones meteorológicas.

Sin embargo, las autoridades remarcaron que el escenario actual corresponde a un incremento de la actividad volcánica restringido principalmente al sector del cráter y no representa, por el momento, una amenaza directa para Neuquén.

Un volcán de alta actividad

El Villarrica es considerado uno de los volcanes más activos y monitoreados de los Andes. Su característica principal es la presencia de un conducto abierto y un lago de lava cercano a la superficie, lo que permite registrar variaciones frecuentes en su comportamiento.

La última erupción importante ocurrió en 2015 y obligó en aquel momento a implementar medidas preventivas en sectores cercanos.

Con los datos disponibles hasta el 5 de septiembre, el escenario está marcado por una mayor inestabilidad y actividad concentrada en el cráter, pero sin impacto directo sobre territorio argentino.

Sernageomin, OVDAS y SEGEMAR continuarán con el seguimiento permanente y comunicarán cualquier modificación significativa en el comportamiento del volcán.

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