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El gobierno del Reino Unido salió a respaldar públicamente su control sobre las Islas Malvinas después de las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien dejó abierta la posibilidad de revisar la postura de Washington sobre el archipiélago.
“Siempre reviso las posiciones, y esa es una de ellas”, afirmó Trump al ser consultado sobre la cuestión Malvinas. Sus palabras generaron preocupación en Londres y rápidamente funcionarios británicos aclararon que no existen cambios en la posición oficial del Reino Unido.
Desde el entorno del primer ministro británico señalaron que los habitantes de las islas han manifestado su deseo de continuar vinculados al Reino Unido y que el compromiso británico con ellos “es inquebrantable”.
En la misma línea, el secretario de Hacienda británico, John Healey, fue contundente: “Son británicas y seguirán siendo británicas”. De esta manera, el gobierno de Londres buscó frenar las versiones que hablaban de posibles instrucciones de la Casa Blanca para modificar el respaldo que Estados Unidos mantiene hacia la administración británica de las islas.

El tema había comenzado a generar inquietud meses atrás, cuando trascendió un correo interno del Pentágono en el que se analizaba la posibilidad de revisar la posición estadounidense sobre distintos territorios considerados herencias del colonialismo. Entre ellos aparecían las Islas Malvinas.
En aquel momento, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, había restado importancia al documento y lo había definido como “solo un email”. Sin embargo, las recientes declaraciones de Trump volvieron a poner el tema en el centro de la escena.
La posición histórica de Estados Unidos
Estados Unidos mantiene oficialmente una postura neutral respecto de la soberanía de las Malvinas. No obstante, reconoce que el Reino Unido ejerce actualmente la administración de hecho sobre el territorio.
Por ese motivo, las palabras de Trump fueron interpretadas como una señal política relevante, aunque todavía no implican un cambio formal en la posición estadounidense.
La reacción del Gobierno argentino
En Argentina, las declaraciones provocaron entusiasmo dentro del Gobierno de Javier Milei, que mantiene una relación cercana con la administración de Trump. El presidente calificó el planteo como “algo muy fuerte” y tiene previsto referirse al tema en una cadena nacional.
La Cancillería, sin embargo, eligió un tono más prudente. El canciller Pablo Quirno sostuvo que la recuperación de la soberanía argentina debe buscarse a través del diálogo y las negociaciones diplomáticas.
Además, remarcó que no existe una relación automática que garantice avances para la Argentina por el solo hecho de mantener un vínculo cercano con Estados Unidos. Según señaló, el país debe llevar adelante acciones concretas y sostenidas para defender su reclamo sobre las islas.
La cautela oficial también está relacionada con el vínculo que el Gobierno busca fortalecer con el Reino Unido. Milei analiza viajar a ese país antes de fin de año para avanzar en temas vinculados con el comercio, las inversiones y la cooperación bilateral.
La cuestión Malvinas continúa siendo un tema sensible para la sociedad argentina. El reclamo volvió a quedar presente recientemente cuando jugadores de la Selección exhibieron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” durante el Mundial, luego del triunfo frente a Inglaterra.
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