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Un trágico accidente de ala delta en Río de Janeiro, Brasil, terminó con la vida de Adrián Guillermo Arismendi, un joven de 26 años oriundo de Puerto Deseado, Santa Cruz, y del instructor profesional que lo acompañaba durante el vuelo. El siniestro ocurrió este lunes en la playa de São Conrado, cuando ambos intentaban aterrizar y la aeronave impactó violentamente contra un muro de contención.

El episodio quedó registrado por cámaras de seguridad de la zona y dispositivos de video instalados en la propia estructura del ala delta. Las imágenes permiten reconstruir los últimos instantes del vuelo biplaza, que había comenzado en la tradicional Rampa da Pedra Bonita.

De acuerdo con los primeros testimonios, cuando se aproximaban al sector de aterrizaje, el piloto habría realizado una maniobra de giro a baja altura y fuera del recorrido habitual. Esa maniobra terminó con el impacto contra una estructura rocosa ubicada junto a la costa.

Las víctimas fueron identificadas como Adrián Guillermo Arismendi, de 26 años, y Luiz Eduardo Rodrigues dos Santos, de 45, quien tenía experiencia como piloto de vuelo libre.

Las imágenes del accidente y los últimos momentos del vuelo

Las grabaciones obtenidas de las cámaras de seguridad y de los dispositivos instalados en el ala delta muestran la secuencia del impacto. Según los registros, uno de los extremos de la aeronave rozó la arena, mientras que el otro golpeó directamente contra el muro de contención.

Como consecuencia de la colisión, ambos ocupantes salieron despedidos y cayeron violentamente sobre una rampa de hormigón.

Otro de los elementos que llamó la atención de los investigadores es que, en los registros de audio del trayecto, no se identificaron advertencias ni señales evidentes de que los tripulantes hubieran advertido algún inconveniente mecánico o una situación de peligro antes del choque.

Tras el accidente, equipos de emergencia acudieron al lugar y trasladaron a ambos hombres en estado crítico al Hospital Municipal Miguel Couto, en el barrio de Gávea. Los dos fueron asistidos durante el traslado mediante maniobras de reanimación por paro cardiorrespiratorio, pero los profesionales médicos no lograron salvarles la vida.

Investigan las causas del choque y suspendieron los vuelos en São Conrado

La investigación quedó a cargo de la Policía Civil de Río de Janeiro. En ese contexto, la responsable de la 14ª Comisaría de Policía de Leblon, la comisaria Daniela Terra, solicitó a la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) información sobre las normas y los requisitos establecidos para la realización de vuelos compartidos.

Por su parte, Bruno Menescal, titular del Clube São Conrado de Vuelo Libre, aseguró que las condiciones del viento eran adecuadas al momento del despegue.

Sin embargo, a partir de los testimonios de otros instructores que operaban en el lugar, Menescal apuntó a un posible error durante la maniobra de aterrizaje. “Fue impericia del piloto. Una curva a baja altura, un error de cálculo”, sostuvo.

Además, explicó que un impacto únicamente contra la arena posiblemente no habría tenido las mismas consecuencias, pero que el choque contra la rampa de acceso resultó determinante en el desenlace fatal.

Mientras avanzan los peritajes y se intenta establecer con precisión qué ocurrió durante los últimos segundos del vuelo, las autoridades dispusieron la interrupción de las actividades de vuelo libre en el sector de São Conrado por tiempo indefinido.

Un viaje de vacaciones que terminó en tragedia

Adrián Guillermo Arismendi era oriundo de Puerto Deseado, en el norte de Santa Cruz, y se encontraba disfrutando de unos días de descanso en Brasil junto a un grupo de diez amigos.

Durante el viaje a Río de Janeiro, el joven había decidido vivir por primera vez la experiencia de volar en ala delta. Lo que estaba previsto como una actividad recreativa y una de las experiencias de sus vacaciones terminó en una tragedia que conmocionó a sus acompañantes y a su localidad de origen.

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