París celebra los 40 años de la Fiesta de la Música. Se trata de un gran festival popular que tiene como fin promover este arte en todas sus formas y estilos.

El evento que se realiza todos los 21 de junio, fue creado en Francia en el año 1982 por el entonces ministro de cultura, Jack Lang.

Desde entonces ha sido exportado a muchos países en donde obtuvo el mismo éxito. La receta es siempre la misma: aprovechar la noche más corta del año (en el hemisferio norte) para inundar las calles con música y dejar mucho espacio para la expresión de los grupos de aficionados.

Su objetivo es promover la música en todas sus formas y estilos. Lo hace sacándola a la calle, para facilitar a los músicos –aficionados y profesionales, adultos y niños, con o sin talento – una plataforma de expresión y un medio para ser conocidos.

La Opinión Austral estuvo presente en la celebración que este martes llenó las calles de París con gente dispuesta a festejar al compas de la música.

 

En París se montan escenarios por todas partes, especialmente en las grandes plazas y jardines de la capital. Los más emblemáticos se encuentran generalmente en los Jardines de las Tullerías, el Petit Palais, el Instituto del Mundo Árabe, el Louvre, los Jardines de Luxemburgo, en la plaza Denfert Rochereau o a lo largo de las orillas del Sena.

Sin embargo,  los grupos de aficionados, de todos los estilos, no se hacen de rogar para invadir las calles y ofrecer sorpresas en cada esquina. Para la ocasión, el transporte público ofrece un servicio de lanzaderas que funcionan toda la noche a precios reducidos.

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