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La llegada de Lionel Messi al Inter Miami en 2023 fue mucho más que un pase de un club a otro. Detrás de aquella decisión hubo años de conversaciones, distintas alternativas y una estructura contractual que incorporó fuentes de ingresos vinculadas a Apple y Adidas, además de una opción para que el futbolista pueda convertirse en accionista del club después de su retiro.
Jorge Messi, fallecido este sábado 8 de agosto a los 68 años en Rosario, fue una pieza central de aquella operación. El padre y representante del capitán argentino trabajó junto a Jorge Mas, propietario del Inter Miami, mientras David Beckham cumplió otro papel en el acercamiento futbolístico. El objetivo no era solamente conseguir el mejor contrato posible: también había que encontrar un destino que respondiera a las necesidades deportivas, familiares y patrimoniales de Lionel.
La negociación terminó dando forma a uno de los acuerdos más singulares de la historia de la MLS. En 2023, el paquete del Inter Miami fue estimado en entre 50 y 60 millones de dólares anuales, mientras que los acuerdos comerciales con socios de la liga ampliaban las posibilidades de ingresos. En 2026, Jorge Mas reveló que la compensación total de Messi ronda entre 70 y 80 millones de dólares anuales.
Jorge Messi y una negociación que empezó mucho antes de 2023
Cuando Lionel Messi dejó el París Saint-Germain, en 2023, tenía sobre la mesa tres caminos muy diferentes: un eventual regreso al Barcelona, una oferta económica extraordinaria desde Arabia Saudita y el proyecto del Inter Miami.
La decisión final no se tomó de un día para otro.
Jorge Mas contó que había trabajado durante tres años para conseguir la llegada del argentino y que durante aproximadamente un año y medio las conversaciones se volvieron especialmente intensas. Hubo encuentros y negociaciones en Barcelona, Miami, Rosario y Doha, incluso durante el Mundial de Qatar 2022.
El empresario estadounidense explicó que David Beckham se concentró principalmente en el aspecto futbolístico y en conversar con Lionel, mientras que él avanzó con Jorge Messi en la construcción de la propuesta.
“There were many conversations with [Messi’s father and agent] Jorge. David [Beckham] talked to Leo, only about football issues, because he was a player”.
Traducido al contexto de aquella negociación, la división de tareas era clara: Beckham podía hablarle al futbolista desde la experiencia de haber sido una estrella mundial que también había elegido la MLS, mientras Jorge Mas debía encontrar la manera de hacer viable una operación económica extraordinaria.
Y del otro lado estaba Jorge Messi.
La última gran negociación de Jorge Messi
Para entender la dimensión de aquella operación hay que recordar cómo había llegado Jorge Messi a ocupar ese lugar.
Su recorrido no comenzó en las grandes oficinas del fútbol internacional. Se formó como técnico químico y trabajó en Acindar, donde llegó a ocupar un puesto gerencial. Antes había jugado en las inferiores de Newell’s Old Boys, pero debió abandonar aquel sueño futbolístico.
Su transformación en representante ocurrió alrededor de Lionel.
Primero tuvo que resolver el tratamiento que su hijo necesitaba cuando todavía era un niño. Después debió acompañarlo a Barcelona. Más tarde comenzó a intervenir en los contratos y, con el crecimiento de la marca Messi, terminó liderando una estructura profesional que manejaba negociaciones deportivas, comerciales y empresariales.
La operación con Inter Miami fue, en ese sentido, la culminación de más de dos décadas de aprendizaje.
Jorge ya no era solamente el padre que acompañaba a un adolescente a una prueba. Era el representante de un futbolista campeón del mundo, ganador de múltiples Balones de Oro y convertido en una de las marcas deportivas más valiosas del planeta.
Barcelona, Arabia Saudita o Miami: las tres alternativas
En 2023, el futuro de Messi podía tomar tres caminos.
Barcelona representaba el regreso sentimental. El club donde había construido prácticamente toda su carrera europea quería volver a contar con él, pero las dificultades económicas y las restricciones financieras de LaLiga hacían que la operación estuviera rodeada de incertidumbre.
Arabia Saudita ofrecía una propuesta económica de una dimensión extraordinaria. El Al-Hilal llegó a poner sobre la mesa una cifra muy superior a la que podía ofrecer el Inter Miami.
Miami, en cambio, ofrecía algo diferente.
La propuesta combinaba fútbol, vida familiar, proyección comercial y participación futura en el crecimiento de la franquicia.
Ese último aspecto fue determinante.
La decisión de Messi de irse a Estados Unidos también estuvo vinculada con una búsqueda personal. Después de años de máxima exigencia en Barcelona y París, el futbolista quería una vida más tranquila para su familia y una experiencia diferente.
El propio Lionel lo explicó al referirse a las razones que lo llevaron a elegir Estados Unidos:
“Si hubiese sido una cuestión de dinero me habría ido a Arabia Saudita. La verdad es que mi decisión pasa por otro lado y no por dinero”.
La frase sintetizó la lógica de la operación.
No se trataba de ofrecerle el salario más alto del mercado. Se trataba de construir un paquete que hiciera atractiva la totalidad del proyecto.
El acuerdo que fue mucho más que un sueldo
Uno de los aspectos más novedosos de la llegada de Messi al Inter Miami fue precisamente que el contrato no se limitó al salario que debía pagar el club.
En 2023, el acuerdo fue reportado inicialmente en torno a los 50 o 60 millones de dólares anuales, incluyendo salario, bonos y participación accionaria. Pero a ese paquete se sumaron acuerdos comerciales vinculados con empresas asociadas a la MLS.
La estructura tenía diferentes componentes.
Por un lado estaba la remuneración directamente vinculada al Inter Miami. Por otro, aparecían los ingresos derivados de acuerdos comerciales que aprovechaban el enorme impacto que Messi podía generar sobre el negocio global de la MLS.
Ahí entraron dos nombres fundamentales: Apple y Adidas.
La operación fue considerada entonces inédita porque vinculaba los ingresos de Messi con el crecimiento comercial de la liga y no únicamente con el presupuesto del club que lo contrataba.
La Asociación de Jugadores de la MLS informó que en 2023 Messi tenía un salario base anual de 12 millones de dólares y una compensación garantizada anual de 20.446.667 dólares. Esa cifra no representaba la totalidad del paquete económico que podía generar fuera de la estructura salarial de la liga.
Apple: Messi también podía ganar por el crecimiento de la MLS
Uno de los puntos más llamativos de la negociación fue el vínculo con Apple.
La empresa había firmado con la MLS un acuerdo global para distribuir el MLS Season Pass, y la llegada de Messi representaba una oportunidad extraordinaria para incrementar suscripciones.
La lógica de la negociación fue sencilla: si Messi ayudaba a que millones de nuevos espectadores se incorporaran al producto de la liga, el futbolista podía participar de ese crecimiento.
Sports Business Journal informó en 2023 que el contrato contemplaba una compensación adicional vinculada con las nuevas suscripciones internacionales al servicio de Apple.
Jorge Messi consiguió así que el valor comercial de su hijo no quedara encerrado en el campo de juego.
El impacto de Messi podía convertirse directamente en una fuente de ingresos para el propio futbolista.
Era una lógica diferente a la de un contrato convencional.
Adidas y el negocio detrás de la camiseta de Messi
El segundo gran socio comercial fue Adidas.
La marca alemana ya mantenía una relación histórica con Lionel Messi y también era uno de los principales socios comerciales de la MLS.
La llegada del argentino a Estados Unidos tenía el potencial de multiplicar las ventas de camisetas y productos oficiales.
Por eso, las versiones conocidas de la negociación incluyeron mecanismos de participación vinculados con el negocio comercial generado alrededor de Messi. Forbes señaló que el acuerdo contemplaba una participación en los ingresos asociados a socios comerciales como Apple y Adidas.
La ecuación volvía a ser la misma: Messi no solamente cobraba por jugar.
También podía capturar una parte del valor económico que su propia presencia generaba para todo el ecosistema.
La cláusula que podía convertir a Messi en dueño del Inter Miami
Pero hubo un componente todavía más ambicioso.
Jorge Mas confirmó en 2023 que el acuerdo contemplaba una opción para que Lionel Messi pudiera adquirir una participación en Inter Miami una vez que terminara su carrera como futbolista.
“When he retires he will have a stake in the club”.
La idea tomaba como referencia, en parte, el camino recorrido por David Beckham, quien había obtenido una opción para adquirir una franquicia de expansión de la MLS y posteriormente terminó convirtiéndose en uno de los propietarios del Inter Miami.
No se trataba simplemente de pagarle a Messi para que jugara.
La propuesta apuntaba a que el jugador pudiera seguir vinculado al proyecto después de retirarse.
Es decir, la negociación contemplaba una vida después del fútbol.
De jugador franquicia a futuro propietario
La cláusula accionaria fue especialmente relevante porque convertía a Messi en parte del crecimiento patrimonial de Inter Miami.
Cuando el argentino llegó en 2023, el club tenía una valoración muy inferior a la actual. En los años posteriores, la franquicia experimentó una expansión extraordinaria.
Forbes estima actualmente el valor de Inter Miami en unos 1.350 millones de dólares, convirtiéndolo en el club más valioso de la MLS. La publicación destacó además que desde la llegada de Messi la franquicia experimentó un crecimiento enorme de ingresos y exposición internacional.
El efecto Messi fue inmediato.
En 2023, con apenas media temporada del argentino, Inter Miami más que duplicó sus ingresos hasta alcanzar los 118 millones de dólares, según datos citados por Forbes.
La operación que Jorge Messi ayudó a construir no solamente garantizó ingresos para Lionel.
También lo posicionó dentro del futuro patrimonial de la institución.
El impacto de Messi cambió al Inter Miami
La llegada de Lionel modificó por completo la dimensión internacional del club.
Inter Miami dejó de ser una franquicia relativamente joven de la MLS para convertirse en una marca global.
El impacto también se trasladó a las camisetas, las entradas, los patrocinadores, las audiencias y la exposición internacional.
Forbes señaló en 2026 que Inter Miami alcanzó una valoración de 1.350 millones de dólares y que sus ingresos llegaron a unos 200 millones de dólares, mientras que la llegada de Messi fue determinante para convertirlo en uno de los clubes más visibles del deporte estadounidense.
La negociación de Jorge Messi, por lo tanto, no puede analizarse únicamente desde cuánto dinero recibió Lionel.
Hay que observar cuánto valor generó su llegada y cómo ese valor fue distribuido dentro del acuerdo.
La condición deportiva: construir un equipo alrededor de Leo
La negociación tampoco se limitó a cuestiones financieras.
Lionel Messi tenía 36 años cuando llegó a Estados Unidos. El objetivo era que pudiera competir en un entorno que le resultara atractivo y familiar.
El Inter Miami avanzó entonces con la incorporación de antiguos compañeros de Barcelona.
Sergio Busquets fue uno de los primeros en reencontrarse con él. Después llegó Jordi Alba y, posteriormente, Luis Suárez. También Gerardo “Tata” Martino asumió como entrenador.
La idea era recrear parte de un entorno conocido para Messi.
No era un detalle menor.
Jorge Messi había demostrado desde la adolescencia de Lionel que su prioridad no consistía únicamente en encontrar el contrato económicamente más alto, sino en construir las condiciones para que su hijo pudiera jugar y vivir de la mejor manera posible.
El proyecto familiar detrás de Miami
La decisión de trasladarse a Estados Unidos también tenía una dimensión familiar.
Después de su experiencia en París, Messi buscaba un escenario menos hostil para su entorno. Miami ofrecía una ciudad con una fuerte presencia latinoamericana, cercanía cultural con Argentina y un entorno diferente al de las grandes capitales futbolísticas europeas.
La operación, entonces, combinaba tres dimensiones.
La primera era deportiva: permitirle continuar compitiendo y ganar títulos.
La segunda era familiar: ofrecerle una vida más tranquila junto a Antonela Roccuzzo y sus hijos.
La tercera era patrimonial: convertir los últimos años de su carrera en una plataforma para la etapa posterior al fútbol.
Jorge Messi entendió esa combinación.
Y la convirtió en una propuesta contractual.
La última gran jugada de un representante que siempre trabajó detrás de escena
Jorge Messi murió este viernes en Rosario, pero su última gran negociación dejó una marca que continuará mucho después de su fallecimiento.
La llegada de Lionel a Miami terminó siendo mucho más que un pase.
Fue la construcción de un ecosistema.
Un contrato con Inter Miami. Ingresos vinculados con Apple. Participación comercial relacionada con Adidas. Una opción de propiedad. Un equipo construido alrededor de Messi. Un proyecto de estadio. Y, finalmente, la posibilidad de que el futbolista continúe ligado al club cuando termine su carrera.
En 2025, ese proyecto tuvo una nueva confirmación cuando Inter Miami anunció la renovación de Messi hasta el final de la temporada 2028. El propio futbolista vinculó su continuidad con la posibilidad de jugar en el nuevo Miami Freedom Park.
“Es una alegría seguir acá y continuar con este proyecto que, además de ser un sueño, es una realidad hermosa: jugar en este estadio, en Miami Freedom Park. Desde que llegué a Miami soy muy feliz, así que estoy realmente contento de continuar”.
La extensión confirmó que aquella operación de 2023 no había sido pensada solamente para dos o tres temporadas.
El proyecto tenía horizonte de largo plazo.
Jorge Messi, de la carpeta azul a una operación multimillonaria
Hay una imagen que resume la transformación de Jorge Messi.
En los primeros años de Lionel en Barcelona, su padre llevaba una humilde carpeta azul con recortes periodísticos para mostrarle a distintos periodistas el potencial de su hijo.
Aquel hombre que había trabajado en Acindar terminó sentado frente a algunos de los empresarios más poderosos del deporte mundial.
Y en Miami protagonizó la negociación que llevó a Lionel Messi a cambiar Europa por Estados Unidos.
Lo hizo con el mismo método que había utilizado desde el principio: bajo perfil, máxima confianza y una obsesión por proteger a su hijo.
La diferencia fue la escala.
Ya no negociaba el tratamiento médico de un chico de 13 años.
Negociaba el futuro de una superestrella mundial.
El legado empresarial de Jorge Messi
Después de la muerte de Jorge Messi, una de las dimensiones más importantes de su legado será precisamente aquella que durante años permaneció oculta detrás de Lionel.
Jorge fue quien convirtió el entorno familiar en una estructura profesional capaz de administrar la carrera de uno de los deportistas más importantes de la historia.
Y el acuerdo con Inter Miami fue probablemente su operación más sofisticada.
No porque haya conseguido el salario más alto.
De hecho, Messi rechazó una oferta económica muy superior desde Arabia Saudita.
La importancia estuvo en otra parte: Jorge consiguió que el valor de Lionel no se midiera solamente por los minutos jugados, los goles o el sueldo.
Lo convirtió en participación comercial, crecimiento patrimonial y una posible propiedad futura.
En 2026, Messi continúa en Inter Miami hasta 2028 y la franquicia aparece valuada en 1.350 millones de dólares. Además, Jorge Mas afirmó que la compensación total del futbolista puede alcanzar entre 70 y 80 millones de dólares anuales.
La última gran jugada de Jorge Messi, entonces, no fue solamente llevar a Leo a Miami.
Fue diseñar las condiciones para que Lionel pudiera seguir siendo futbolista, vivir con su familia y, al mismo tiempo, comenzar a construir su futuro después del fútbol.
Una operación que comenzó con una conversación entre padres, empresarios y representantes terminó transformándose en uno de los acuerdos más innovadores de la industria deportiva.
Y detrás de aquella jugada estuvo, una vez más, Jorge Messi.
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