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Un grave episodio sacudió al Torneo Federal Regional Amateur y volvió a encender las alarmas sobre la seguridad de los árbitros en el fútbol del ascenso. Durante el partido de ida de la quinta ronda de la Región Litoral Norte, el árbitro Fernando Jesús Rekers denunció que, mientras dirigía el encuentro entre Guaraní Antonio Franco y Defensores de Vilelas, desconocidos ingresaron al vestuario arbitral y sustrajeron pertenencias personales.
El hecho derivó en una dura sanción del Tribunal de Disciplina Deportiva del Interior del Consejo Federal, que castigó al club posadeño con una multa millonaria en concepto de entradas, la clausura de su estadio por tres fechas y una suspensión en suspenso para su presidente.
El robo denunciado por el árbitro
Según el informe elevado por Rekers, una vez finalizado el encuentro disputado el 1° de febrero, la terna arbitral se dirigió al vestuario asignado en el estadio Clemente Argentino Fernández de Oliveira y constató la sustracción de celulares y billeteras con documentación y dinero en efectivo.
El árbitro detalló que no se observaron puertas forzadas ni signos de violencia, y que la Policía de Misiones realizó un rastrillaje inmediato que permitió recuperar algunos teléfonos celulares en los sanitarios del estadio. De acuerdo al informe, quienes habrían ingresado al vestuario eran personas vinculadas a la seguridad privada del club local, que tenían llaves de acceso a las zonas restringidas.
La situación derivó en la intervención policial y en la posterior denuncia en una comisaría de Posadas. Rekers también informó que ningún dirigente del club quiso hacerse cargo de lo sucedido en ese momento.
Interrupciones y agresiones durante el partido
El informe arbitral consignó además dos interrupciones del juego por agresiones desde la parcialidad local. La primera ocurrió a los 80 minutos, cuando un médico del equipo visitante recibió un golpe con un hielo en la cabeza. La segunda se produjo a los 88 minutos, tras el impacto de una botella en el hombro de un integrante de Defensores de Vilelas.
Si bien el partido pudo completarse con garantías y sin lesiones aparentes de gravedad, el Tribunal consideró los hechos como de extrema gravedad por poner en riesgo la integridad física de los protagonistas.
El descargo del presidente de Guaraní
El presidente de Guaraní Antonio Franco, Gustavo Adolfo Cardozo, presentó un extenso descargo en el que negó haber pedido al árbitro que no informara lo sucedido y rechazó cualquier responsabilidad institucional en el robo.
Cardozo sostuvo que acudió al vestuario a pedido del propio Rekers, acompañado por un jefe policial y un dirigente del club, y afirmó que el árbitro se encontraba en un fuerte estado de alteración emocional. También aseguró que el club colaboró con la investigación y que dos personas vinculadas a la institución fueron demoradas por la Policía durante varias horas.
En relación a las agresiones, el dirigente sostuvo que no existió violencia organizada ni descontrol del público y que los hechos denunciados no provocaron lesiones ni justificaban sanciones deportivas.
El criterio del Tribunal de Disciplina
Pese al descargo, el Tribunal de Disciplina Deportiva del Interior fue contundente. En su resolución recordó que los informes arbitrales constituyen semiplena prueba y que solo pueden ser desvirtuados con pruebas directas, algo que no ocurrió en este expediente.
El fallo estableció la responsabilidad objetiva del Club Deportivo Guaraní Antonio Franco por el comportamiento de sus simpatizantes y allegados, tanto en las tribunas como en las dependencias internas del estadio. También remarcó que el propio club reconoció que personas vinculadas a la institución fueron demoradas en el marco de la investigación policial.
Las sanciones aplicadas
En el Boletín Oficial N° 05/26, fechado el 4 de febrero de 2026, el Tribunal resolvió:
- Multar a Guaraní Antonio Franco con el equivalente al valor de 300 entradas generales por cada una de tres fechas.
- Clausurar el estadio del club por tres fechas para actuar como local.
- Sancionar al presidente Gustavo Cardozo con un mes de suspensión, dejada en suspenso por la falta de antecedentes disciplinarios.
La resolución fue notificada a la Liga Posadeña de Fútbol para su control y cumplimiento.
Rekers aclaró versiones sobre el dinero
Tras la difusión del caso, Fernando Rekers desmintió públicamente versiones que indicaban el robo de dólares. “Lo de los dólares es mentira”, aseguró, aunque confirmó que la terna tenía dinero en efectivo, como ocurre habitualmente en los viajes.
El árbitro explicó que recuperaron los celulares esa misma noche, aunque no así el dinero, y remarcó que nunca había vivido una situación similar en su carrera. “Después de lo que pasó con colegas en el sur, uno pone todo en perspectiva. Las cosas materiales se recuperan”, expresó, en referencia al fallecimiento del árbitro Emanuel Leguizamón.
Un antecedente que vuelve a encender alarmas
El episodio ocurrido en Posadas se suma a una serie de hechos que exponen la vulnerabilidad de los árbitros en el fútbol del ascenso, especialmente en torneos federales donde los traslados, la logística y la seguridad dependen en gran medida de los clubes locales.
La dura sanción a Guaraní Antonio Franco busca sentar un precedente y reforzar la responsabilidad institucional sobre la seguridad de árbitros y delegaciones, en un contexto donde la violencia y los hechos delictivos dentro de los estadios vuelven a ocupar un lugar central en la agenda del fútbol argentino.
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