Your browser doesn’t support HTML5 audio
Momentos de preocupación se vivieron durante el fin de semana en la localidad de Las Heras luego de que varios asistentes a un evento social manifestaran síntomas compatibles con una posible intoxicación, situación que derivó en la intervención del Hospital Distrital y de personal de Bomberos.
En un primer momento, las sospechas apuntaban a una eventual presencia de monóxido de carbono en el lugar. Sin embargo, tras una exhaustiva inspección, Bomberos descartó esa posibilidad y orientó la investigación hacia otras causas.
El director regional Norte de Bomberos, Franco Guzmán, explicó a La Opinión Austral que personal de la División Cuartel 11° acudió al salón a pedido del hospital local para verificar las instalaciones y determinar si existía algún riesgo para las personas presentes.
“Cuando llegó el personal de Bomberos no se pudo evidenciar ni determinar una fuga de monóxido de carbono”, indicó Guzmán.
Qué encontraron los bomberos
Durante la inspección, los efectivos detectaron un fuerte olor a pintura en uno de los ambientes del establecimiento.
Según detalló el jefe regional, se trataba de esmalte sintético recientemente aplicado en sectores del salón, cuyo aroma todavía permanecía concentrado en el ambiente.
“Lo que encontró el personal fue olor a pintura. Era un olor fuerte que se percibía claramente cuando llegaron los bomberos”, explicó.
Además, se realizó una revisión completa de los sistemas de gas instalados en el lugar. Los efectivos verificaron tres garrafas: una conectada a una freidora, otra a una cocina y una tercera al sistema de calefacción central.
“Todos los controles realizados dieron resultado negativo”, aseguró Guzmán.
La hipótesis principal
De acuerdo con las primeras conclusiones, una de las posibilidades es que el sistema de calefacción central haya sido encendido sin una limpieza previa adecuada luego de permanecer un tiempo fuera de funcionamiento.
Según explicó el director regional Norte de Bomberos, residuos acumulados en conductos o rejillas podrían haber generado olores al entrar en contacto con el calor.
“Creemos que cuando pusieron en funcionamiento la calefacción central se quemaron residuos que estaban acumulados en el sistema y eso pudo haber generado olores que salieron por las rejillas”, señaló.
No obstante, la principal línea de análisis se centra en los trabajos de pintura realizados poco antes del evento.
Guzmán consideró que el salón habría sido acondicionado hasta horas antes de su apertura y que la falta de ventilación adecuada pudo provocar una concentración de vapores.
“Entendemos que estuvieron trabajando hasta ese mismo día. Posiblemente pintaron y no ventilaron como correspondía. El encierro, sumado a la calefacción, pudo potenciar los efectos del esmalte sintético”, manifestó.
Dolor de cabeza y malestar
Los vapores desprendidos por determinados tipos de pinturas y solventes pueden provocar síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, irritación ocular y malestar general, especialmente en espacios cerrados o con ventilación insuficiente.
Precisamente, esos fueron algunos de los síntomas reportados por las personas que debieron recibir atención médica durante el evento.
Si bien las actuaciones continúan, hasta el momento no existen indicios que permitan vincular el episodio con una intoxicación por monóxido de carbono.
Clausura preventiva e inspecciones
A pesar de que las pruebas realizadas descartaron fallas en las instalaciones de gas, el lugar fue clausurado de manera preventiva mientras continúan las verificaciones correspondientes.
La medida habría sido adoptada por el área de Comercio municipal, teniendo en cuenta la cantidad de personas que resultaron afectadas.
Por su parte, Bomberos anunció que realizará una nueva inspección en las próximas horas para continuar evaluando las condiciones del salón y aportar mayores precisiones sobre las causas que originaron el incidente.
“Lo único que evidenció Bomberos fue olor a pintura. No encontramos presencia de monóxido de carbono ni problemas en los artefactos de gas”, concluyó Guzmán.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia