Your browser doesn’t support HTML5 audio
A minutos del acto por el 2 de abril en el Centro de Veteranos de Las Heras, la historia vuelve a aparecer en la voz de Edilio Flores, uno de los excombatientes de la localidad que, a 44 años del conflicto, reconstruye lo vivido desde antes incluso de llegar a las islas.
El recuerdo se remonta al entrenamiento. “Nosotros éramos chicos, no conocíamos nada. El entrenamiento era muy duro, no sabés lo que era eso”, contó sobre su paso por un centro de instrucción en la zona de Parque Pereyra Iraola, el extenso predio ubicado entre La Plata y la Ciudad de Buenos Aires, donde durante décadas se realizaron prácticas militares en condiciones de campo.
Allí permaneció durante tres meses, en un entorno marcado por la humedad, la vegetación cerrada y las exigencias propias de la instrucción, muy distinto al paisaje del sur del que provenía.
En ese proceso también se reencontró con dos compañeros de su pueblo, en El Hoyo, Chubut. “Éramos tres mosqueteros, nos conocíamos de jugar al fútbol. Después nos volvimos a juntar allá, fuimos a la misma compañía, fuimos a Malvinas y volvimos los tres. Y después de todo esto seguimos viéndonos”, dijo al recordar a Miguel Marín y Raúl Arena.

Luego llegó el destino en el sur. Fue incorporado a la Infantería de Marina 25 en Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego. “Nos decían que había problemas con Chile, que nos teníamos que preparar”, recordó sobre esos días previos, cuando el conflicto aún no tenía la forma que terminaría tomando.
El 2 de abril marcó el punto de quiebre. “Soldados, presten atención, vamos a Malvinas”, contó que les dijeron.
Días después, el traslado fue inmediato. Subieron a un avión de carga, sentados en el piso, junto a armamento y vehículos militares, y esa misma noche pisaron suelo malvinense. Así recuerda ese momento, sentado en el piso del avión junto a sus compañeros: “Íbamos contentos. Pensábamos que íbamos a conocer Malvinas”, dijo.
La misión, según entendían entonces, era ocupar el territorio que había sido recuperado. Esa expectativa duró poco ya que el 1 de mayo comenzaron los bombardeos británicos sobre posiciones argentinas, especialmente en la zona del aeropuerto de Puerto Argentino, uno de los puntos estratégicos del despliegue militar.
Flores sestaba desplegado en ese sector, en cercanías del aeropuerto, entonces recordó cómo fue el primer ataque: “A la noche empezó el bombardeo. Las bombas caían cerca, te movía todo el cuerpo”, dijo al reconstruir el incio de los bombardeos.
En ese mismo lugar, recordó, se produjo una de las primeras bajas que le tocó presenciar. “Ahí tuvimos el primer muerto”, dijo. Desde entonces, la guerra pasó a ser parte de la rutina diaria. “Nosotros en la zona donde estábamos no la pasábamos tan mal, había ovejas, comíamos”, explicó, marcando también las diferencias entre los distintos sectores del frente.
Flores permaneció en Malvinas durante todo el conflicto. El 14 de junio, con la rendición argentina en Puerto Argentino, los soldados desplegados en las islas quedaron bajo control de las fuerzas británicas hasta su posterior repatriación.
Al referirse al final, el recuerdo vuelve a una imagen puntual. “Cuando llegamos al pueblo, ya no estaba nuestra bandera. Estaba la inglesa. Creo que eso fue lo peor”, dijo al evocar ese momento, refiriéndose a Puerto Argentino, el principal asentamiento de las islas, donde tras la rendición la bandera argentina fue reemplazada por la británica en la Casa de Gobierno.
A 44 años del conflicto, su testimonio permite reconstruir ese recorrido completo: desde la llegada atravesada por la expectativa hasta el impacto de la guerra y el final marcado por la rendición, en una historia que sigue presente en la memoria de quienes la vivieron.
Leé más notas de La Opinión Austral
Noticias relacionadas
El duro mensaje del Centro de Veteranos en Las Heras: “No alcanza con recordar, hay que acompañar”
Una obra que puso en primer plano la memoria de los caídos: el homenaje de la Escuela de adultos N°14 en el acto por Malvinas en Las Heras
Homenaje a 44 años: un artista plástico donó una obra inspirada en los pilotos de los skyhawk que combatieron en malvinas
“Lo más feo fue ver la bandera inglesa donde tenía que estar la nuestra”: el testimonio de Carlos Ferreira, veterano de guerra de Las Heras
Compartir esta noticia
Dejanos tu comentario