Your browser doesn’t support HTML5 audio
La comunidad católica de Las Heras participó este viernes de la celebración de la Pasión del Señor en la parroquia San José, la liturgia propia del Viernes Santo en la que la Iglesia conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz, el momento más central de la fe cristiana.
Se trata de una jornada única dentro del año litúrgico: no se celebra misa ni hay consagración eucarística. La Iglesia se detiene ante la cruz y centra su celebración en la proclamación de la Pasión del Señor según el Evangelio de San Juan, como establece la liturgia del Viernes Santo, y en la adoración de la cruz, el gesto que resume el sentido de este día.
En ese marco, el mensaje del padre César Heltner se ubicó en el centro de la celebración, con una invitación directa a comprender qué significa realmente lo que se contempla en la cruz.
Durante su homilía, el sacerdote llamó a no reducir el Viernes Santo a una práctica más dentro del calendario religioso y a mirar de frente el sentido de la Pasión.
Señaló que la cruz no puede entenderse solamente como sufrimiento, sino como la expresión del amor llevado hasta el extremo, un amor que se entrega completamente incluso en medio del dolor, el rechazo y el abandono.
El mensaje del viernes Santo: “Hoy no estamos recordando algo que pasó, estamos contemplando el amor de Cristo que se entrega hasta el final. Si lo que vivimos hoy no nos cambia, entonces no entendimos lo que significa la cruz”
En esa línea, advirtió sobre el riesgo de vivir la fe de manera superficial, participando de las celebraciones sin permitir que lo que se escucha tenga consecuencias en la vida cotidiana. Planteó que lo que se recuerda en este día interpela directamente a cada creyente y lo obliga a preguntarse cómo está viviendo su fe.
El sacerdote insistió en que no alcanza con estar presentes si eso no genera un cambio real, y remarcó que la fe debe traducirse en actitudes concretas hacia los demás. En ese sentido, llamó a revisar la propia vida y a no vivir de espaldas al mensaje que se anuncia desde la cruz.
“No podemos venir, participar y seguir viviendo igual, la fe tiene que notarse en la vida concreta, en cómo tratamos al otro. Que este Viernes Santo no pase como un día más, que lo que contemplamos nos ayude a cambiar”
También hizo referencia al silencio que atraviesa esta jornada, explicando que la Iglesia se detiene ante la muerte de Cristo para contemplar su entrega, en un clima que invita a la reflexión y a no quedarse en lo externo.
En ese contexto, la adoración de la cruz se convirtió en el gesto central de la celebración, con los fieles acercándose en silencio para venerarla, en un acto que remite directamente al momento de la muerte de Jesús.
Leé más notas de La Opinión Austral
Noticias relacionadas
“No hay Eucaristía sin amor al otro”: la advertencia del Sacerdote Heltner en el Jueves Santo en Las Heras
León XIV cargará la cruz en todo el Vía Crucis y marcará un gesto inusual en el Coliseo
Semana Santa: el sentido profundo de los ritos que conducen del pan compartido a la luz de la Pascua
Obispo Medina en Domingo de Ramos: “Estamos pasando por necesidades muy grandes”
Compartir esta noticia
Dejanos tu comentario