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En la noche del 1 de abril, la localidad de Las Heras volvió a reunirse en el Centro de Veteranos de Guerra para transitar la vigilia en la antesala del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, en una jornada donde la memoria se expresó a través del encuentro, el arte y el acompañamiento de toda la comunidad.
Desde temprano, vecinos, familias, instituciones y excombatientes comenzaron a acercarse para ser parte de las actividades, que incluyeron presentaciones de escuelas de danzas folclóricas y artistas locales, en un espacio donde la cultura se convirtió en una forma de homenaje.
En ese marco, también se concretó la entrega de trabajos realizados por alumnos de la EDJA N° 14, quienes participaron activamente de la vigilia con una producción colectiva alusiva a Malvinas. “Lo más importante es el respeto hacia nuestra tierra y hacia quienes lucharon por ella. Su valentía quedará en la memoria de todos los argentinos”, expresaron durante su intervención.
Uno de los momentos destacados de la noche fue la entrega de una obra por parte del artista plástico Ángel Palacios, quien donó una pieza trabajada en relieve que representa a los pilotos argentinos en combate. En la obra, un halcón —símbolo de los aviadores— se impone junto a aeronaves que sobrevuelan el mar a baja altura, en alusión a las maniobras realizadas durante el conflicto de 1982.
En diálogo con La Opinión Austral, Palacios explicó que su intención es aportar a la memoria desde su lugar como artista. “Intento, a través de mi pintura, hacer memoria y que esto llegue a los chicos, que aprendan que Argentina tiene héroes”, expresó, al tiempo que destacó el valor del encuentro con los veteranos en cada vigilia. “Esto también es el abrazo, la charla, el volver a encontrarnos. Para mí es un honor estar acá”, agregó.
La obra quedará expuesta en el Centro de Veteranos, sumándose a otras piezas donadas en años anteriores, en un espacio que se consolida como lugar de memoria activa en la localidad.
Mientras la noche avanzaba, el clima acompañó con frío intenso, aunque con el viento característico de la región, en un escenario donde la emoción fue creciendo a medida que se acercaba el momento más esperado.
En los primeros minutos del 2 de abril, la vigilia alcanzó su punto más profundo. La comunidad participó del encendido de la antorcha en memoria de los caídos y de un minuto de silencio que atravesó a todos los presentes. La ceremonia fue presidida por los veteranos de guerra Edilio Flores, Carlos Ferreira y Jorge Suárez, quienes estuvieron acompañados por vecinos, familias y fuerzas de seguridad.
El silencio, sostenido y compartido, marcó uno de los instantes más significativos de la jornada, en un gesto que se repite año tras año y que mantiene viva la memoria de quienes dieron su vida por la patria.
A 44 años de la guerra, Las Heras volvió a decir presente. Lo hizo desde el encuentro, el respeto y la construcción colectiva de una memoria que no se apaga y que sigue transmitiéndose de generación en generación.
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