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La investigación por el violento episodio que tuvo lugar durante la madrugada del pasado viernes en Las Heras incorporó nuevos detalles. Familiares de la mujer que denunció a su expareja por violencia de género precisaron la gravedad de las heridas que sufrieron al intervenir para protegerla y aseguraron que el principal acusado incumplió por cuarta vez una medida judicial de prohibición de acercamiento. El sospechoso fue indagado el domingo y continúa detenido e incomunicado.
Según el relato de los allegados, la mujer compartía una cena familiar junto a tres menores de edad cuando su expareja -identificado como B. Álvarez, de 30 años– llegó al domicilio acompañado por otro hombre –A. Herrera, de 28-. Ambos portaban armas blancas e irrumpieron en la vivienda con intenciones de atacarla.
Al advertir la situación, dos hermanos de la víctima intervinieron para sacarlo. Durante el forcejeo, uno de ellos recibió dos puñaladas en el tórax y otras cuatro en el brazo izquierdo, mientras que su hermana sufrió un corte en la oreja izquierda. Ambos fueron trasladados al hospital local, donde se constató que presentaban lesiones provocadas por un arma blanca. La destinataria del ataque, en tanto, resultó ilesa.
Los familiares sostuvieron que la intervención evitó un desenlace aún más grave. Asimismo, lamentaron que tres niñas presenciaron toda la secuencia, ocurrida durante la reunión familiar.
De acuerdo con la información policial, efectivos de la División Comisaría Segunda acudieron al domicilio tras un llamado de emergencia y encontraron al principal acusado retenido por varias personas en el exterior de la vivienda. El segundo involucrado fue interceptado cuando intentaba retirarse del lugar luego de arrojar un cuchillo, por lo que también quedó detenido.
La investigación determinó, además, que el principal imputado tenía vigente una medida judicial de prohibición de acercamiento respecto de su expareja. Según denunciaron los familiares, esa restricción ya había sido vulnerada en cuatro oportunidades.
En un mensaje difundido públicamente, allegados a la víctima reclamaron una rápida respuesta de la Justicia y señalaron que el acusado acumularía alrededor de 20 denuncias por distintos hechos de violencia. De igual manera, calificaron el episodio como un intento de femicidio y pidieron que el caso no quede impune. La causa permanece bajo la órbita del Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil N.º 1, que deberá resolver la situación procesal de los dos detenidos.
El duro descargo de la familia de la víctima
Allegados de la mujer realizaron fuertes publicaciones en redes sociales reclamando que el caso no quede impune: “B. Álvarez anoche entró a la casa de mi sobrina a matarla y gracias a Dios ella estaba con mi familia. Que esto no quede en la nada. Hay menores detrás de todo esto, menores que son sus propias hijas y ni eso le importó”, escribió su tía.
En la misma publicación sostuvo que “su cómplice Á. Castro lo acompañó varias veces a pasar por el domicilio rompiendo la prohibición de acercamiento y A. Herrera fue quien le hizo campana al momento de lo sucedido”.
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