Este fin de semana, la Policía de Neuquén recibió un llamado de auxilio que suele ser atendidos por el servicio de emergencias de salud pero la emergencia no dio tempo a otra opción. Los oficiales Néstor Monsalve, Luciano Alarcón y Daiana Páez se dirigieron en la madrugada del sábado hasta una casa situada en el barrio Valentina Sur de Neuquén capital. Alarcón y Páez ingresaron y en el baño encontraron a una mujer que sostenía en sus manos a una bebé recién nacida.
Sin dudarlo, Páez tomó a la pequeña. “Vi a su mamá y traté de calmarla, agarré entre mis brazos a la babé, pedí toallas para poder secarla”, detalló Páez. Alarcón acercó la ropa blanca, se colocó guantes de látex y -con otro protector de manos- hizo un nudo sobre el cordón umbilical. Con una tijera esterilizada con alcohol realizó el corte del cordón que alimentaba a la recién nacida mientras estaba en la panza de su madre.
“Una vez que pudimos cortar el cordón con mi compañero, acobijé al bebé y me retiré a una parte más cálida de la casa a la espera de la ambulancia”, repasó Páez.
Monsalve se encargó de orientar a la ambulancia que se dirigía a la vivienda. Cuando llegó el móvil, la oficial contó: “Los médicos me solicitaron que los acompañe junto a la bebé para darle calor mientras ellos atendían a su mamá”.
La bebé y la madre fueron trasladadas a un centro de salud, y se encuentran en buen estado de salud.
Los tres uniformados que prestan tareas en la Comisaría 44 fueron convocados a la Jefatura de la calle Richieri donde relataron su intervención.
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