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En medio de la angustia provocada por el derrumbe del cerro Hermitte, en Comodoro Rivadavia, un operativo conjunto permitió rescatar a cerca de 20 animales que permanecían atrapados en viviendas evacuadas de urgencia en el barrio Sismográfica.

La intervención se desarrolló este domingo por la tarde y estuvo a cargo de voluntarios de Defensa Civil junto a vecinos del sector, bajo la coordinación del secretario de Control Urbano y Operativo del municipio, Miguel Gómez. Las acciones se centraron en la calle Cerro Dragón, donde se encontraron perros, gatos y conejos encerrados en patios y en el interior de las casas.

El rescate se puso en marcha luego de que, entre la 1 y las 5 de la madrugada del domingo, bomberos dispusieran el desalojo total del área ante el riesgo de nuevos desplazamientos del cerro, precisó ADN SUR.

Durante la evacuación, los residentes recibieron la indicación de retirar únicamente documentación y algunas prendas. En ese contexto, varios lograron salir con sus mascotas, aunque la urgencia y la tensión del momento hicieron que muchos animales quedaran en el lugar. Otros, además, forman parte del grupo de animales comunitarios, atendidos por distintos vecinos del barrio.

Vecinos y Defensa Civil intervinieron para recuperar animales tras el derrumbe.

“Volví solo por el perro”, contó un joven al bajar de la zona comprometida con su mascota en brazos, todavía conmocionado. La frase sintetizó un sentimiento extendido: para numerosos evacuados, la seguridad de los animales ocupó un lugar central en medio de la emergencia.

Desde temprano, dotaciones de bomberos recorrieron las calles, golpearon puertas y buscaron indicios de animales atrapados. Más tarde, se autorizó el regreso controlado de los vecinos, en grupos reducidos, para retirar pertenencias básicas y, principalmente, a sus perros y gatos. “Nadie se olvida de sus perros”, expresó un rescatista durante el operativo, que finalizó cerca de las 17 tras concretar la recuperación de la mayoría de los animales denunciados.

Los reencuentros entre familias y mascotas ofrecieron escenas de alivio en medio del desastre. Para quienes perdieron sus casas, volver a abrazar a sus animales significó un gesto de consuelo y una pequeña luz en un escenario marcado por la incertidumbre.

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