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Lo que comenzó con la desesperada búsqueda de ayuda de una niña de apenas siete años terminó exponiendo una situación que los investigadores describen como una de las más graves registradas en los últimos tiempos en la provincia de Santa Cruz.
De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas y lo consignado por medios de la zona norte de la provincia de Santa Cruz, durante la madrugada del 26 de mayo, la pequeña logró escapar de la vivienda donde residía junto a su hermano de cinco años y salió a pedir auxilio. Según consta en la investigación judicial, la niña buscaba comida y suplicaba que ayudaran a su hermanito, quien permanecía dentro de la casa.
Ese pedido desesperado activó una intervención urgente de autoridades policiales y judiciales que permitió rescatar a ambos menores y descubrir un cuadro de extrema vulnerabilidad que derivó en la detención de la madre y de su actual pareja, señalado como padrastro de los niños.
Un presunto régimen de encierro, violencia y sometimiento
De acuerdo con las constancias incorporadas al expediente, los menores habrían permanecido sometidos a un régimen de aislamiento y dominación dentro de su propio hogar. La acusación sostiene que, al menos entre enero y mayo de 2026, los niños fueron privados de una vida normal, permaneciendo gran parte del tiempo encerrados en una habitación cuya salida era bloqueada deliberadamente mediante distintos elementos colocados para impedirles abandonar el lugar.
Las actuaciones judiciales indican además que el control sobre los menores no se limitaba al encierro físico. Según la investigación, los imputados habrían instalado sistemas de videovigilancia para monitorear permanentemente sus movimientos y evitar cualquier contacto con terceros o intento de pedir ayuda.
Los investigadores también sostienen que los niños fueron alejados del sistema educativo, impidiéndoles asistir a la escuela y desarrollar actividades propias de su edad. Sin embargo, uno de los aspectos que más preocupa a quienes intervienen en la causa es que el estado físico y emocional de los menores permitiría inferir que el padecimiento podría haberse prolongado durante mucho más tiempo que el período actualmente contemplado en la acusación formal.
La reconstrucción realizada por la Justicia describe una convivencia atravesada por episodios de violencia física y psicológica. Según la investigación, los niños sufrían agresiones frecuentes mediante golpes con las manos, cinturones y otros castigos que habrían provocado lesiones visibles. También se mencionan tirones de cabello que ocasionaron pérdida de mechones, además de amenazas y humillaciones cuando reclamaban alimentos.
El hambre aparece como uno de los elementos más impactantes de la causa. Precisamente fue la necesidad urgente de conseguir comida lo que llevó a la niña a escapar durante la noche y buscar ayuda en el exterior. Cuando finalmente fueron rescatados, ambos menores fueron sometidos a exámenes médicos que revelaron un cuadro sanitario extremadamente delicado.
Los profesionales constataron desnutrición proteico-calórica crónica reagudizada, anemia de moderada a severa, parasitosis intestinal y retraso ponderoestatural, patologías compatibles con una prolongada falta de alimentación adecuada y condiciones deficientes de cuidado.
Para los investigadores, el deterioro observado en los niños no se produjo de manera repentina, sino que sería consecuencia de un proceso sostenido de abandono y maltrato.
Otro de los puntos que forma parte de la investigación está relacionado con el impacto psicológico sufrido por los menores. Las actuaciones señalan que los acusados habrían intentado quebrar aspectos fundamentales de la identidad de los niños mediante mecanismos de presión y violencia emocional. Entre otras situaciones, se investiga la destrucción de recuerdos y pertenencias vinculadas a su padre biológico fallecido y presuntas maniobras para imponer al padrastro como única figura paterna de referencia.
Mientras la causa avanza en sede judicial, la madre de los menores y su pareja permanecen detenidos y sometidos al proceso penal correspondiente.
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