Your browser doesn’t support HTML5 audio

Un nuevo episodio judicial generó fuerte repercusión en Pico Truncado luego de que una mujer que cumple prisión domiciliaria fuera señalada por presuntamente incumplir las condiciones impuestas por la Justicia y ausentarse de su vivienda durante varias horas. El hecho ocurrió el viernes por la mañana y derivó en una nueva intervención policial y judicial, en un contexto marcado además por antecedentes conflictivos vinculados al domicilio donde cumple la medida cautelar.

La situación salió a la luz cerca de las 9:50 horas, cuando desde el sistema de emergencias 911 se solicitó presencia policial en una vivienda del barrio 5 Viviendas, específicamente en la casa N° 05. Según trascendió, el llamado fue realizado por la progenitora de la detenida, quien alertó que desde las 7 de la mañana la mujer no se encontraba en el domicilio donde debía cumplir estrictamente la detención ordenada por la Justicia.

A partir de esa comunicación, efectivos policiales se dirigieron inmediatamente al inmueble para verificar la situación. Al arribar, constataron que Rocío Buissen, identificada como la persona sometida al régimen de prisión domiciliaria, efectivamente no se encontraba en el lugar.

Sin embargo, la situación sumó un elemento llamativo que ahora también es motivo de análisis dentro de la investigación. De acuerdo con las fuentes consultadas, el personal policial se comunicó con operadores del centro de monitoreo de Río Gallegos para verificar la ubicación del dispositivo electrónico colocado en el tobillo de la detenida. Desde el sistema habrían informado que, según la señal satelital, la mujer continuaba dentro de su domicilio.

Ante esa aparente contradicción, los efectivos intentaron corroborar la información mediante contacto telefónico directo con la propia detenida. Según indicaron fuentes policiales, Buissen respondió la llamada y aseguró que se encontraba efectivamente en el inmueble.

No obstante, cerca de las 10:50 horas la situación dio un giro inesperado. El efectivo policial que se encontraba realizando la consigna externa en el domicilio informó que la mujer regresó al lugar acompañada por otra mujer identificada como Haro y un hombre de apellido Vera.

Según consta en las actuaciones policiales, al arribar la detenida se habría mostrado agresiva con el personal, empujando a uno de los efectivos y profiriendo insultos mientras ingresaba rápidamente a la vivienda.

Frente a las consultas policiales sobre dónde había estado durante varias horas, la mujer habría argumentado que se dirigió al hospital local. Sin embargo, cuando los uniformados verificaron esa versión con la guardia del nosocomio, desde el centro de salud informaron que no existían registros de ingreso ni atención médica a nombre de la detenida durante ese período.

El episodio motivó la inmediata intervención de la Secretaría de turno del Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil N°1 de Pico Truncado, que ahora deberá determinar si existió efectivamente una violación de las condiciones de detención domiciliaria y cuáles podrían ser las consecuencias procesales para la imputada.

No sería la primera vez

De acuerdo con fuentes consultadas en el ámbito policial, esta no sería la primera vez que se registran irregularidades vinculadas al cumplimiento de la prisión domiciliaria. Algunas versiones indican que el inconveniente podría haberse originado por una falla de comunicación entre el centro de monitoreo y la dependencia policial local.

Según trascendió, el dispositivo electrónico que llevaba colocado la detenida habría tenido la batería agotada y esa situación no habría sido informada oportunamente para que personal policial realizara el reemplazo correspondiente. Bajo esa hipótesis, la mujer habría aprovechado el desperfecto técnico para abandonar el domicilio sin restricciones de monitoreo.

Además, distintas fuentes señalaron que anteriormente ya se habrían registrado episodios conflictivos en la vivienda donde cumple arresto domiciliario. Entre ellos, reuniones sociales de gran concurrencia y consumo de bebidas alcohólicas que, en algunas oportunidades, habrían derivado en disturbios y peleas en la vía pública.

Personal policial trabajando en el lugar del hecho. FOTO: POLICÍA DE SANTA CRUZ.

El caso adquiere todavía mayor sensibilidad por un antecedente ocurrido el año pasado en el mismo domicilio. El 19 de noviembre de 2025, un joven de 26 años perdió la vida tras recibir tres heridas de arma blanca en un hecho que continúa bajo investigación judicial y que, según trascendió, mantiene a una persona detenida como presunto autor.

Leé más notas de La Opinión Austral