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Este sábado, la comunidad de Comandante Luis Piedra Buena celebra la vida de una de sus vecinas más longevas: Manuela Sánchez, quien cumplió 100 años.
Nació el 1 de agosto de 1926 en la isla de Chiloé, Chile. En la década de los cincuenta llegó a la localidad santacruceña cuando su esposo ya trabajaba para Vialidad Provincial.
Los años ’50
En aquellos años, reseñó el medio Piedra y Camino, el pueblo era muy pequeño y, con esfuerzo, sacrificio y la ayuda de sus familiares, comenzaron a construir su hogar, buscando agua del río y enfrentando las dificultades propias de aquellos años.
Para calefaccionarse, salían a buscar mogotes y matas, mientras que el agua y cada recurso requerían un enorme esfuerzo diario.
Con dedicación y espíritu incansable, cocinó, lavó y planchó para los obreros del Frigorífico Armour y para quienes participaron en la construcción del puente sobre el río Santa Cruz, siendo parte silenciosa de una etapa fundamental del desarrollo de la localidad.
También trabajó en el antiguo Hotel Internacional, donde actualmente funciona “El Nano”.
Luego, encontró otra forma de salir adelante: los domingos recorría el campo recogiendo la lana de oveja que quedaba atrapada en las espinas. Con esa lana fabricaba colchones que cosía completamente a mano, hasta que con mucho sacrificio pudo comprar una máquina de coser para facilitar su trabajo.
Junto a su esposo formó una familia y nacieron Luci, Martín y Tere. Además, tiene siete nietos, ocho bisnietos y un tataranieto.
Después de enviudar, comenzó a trabajar en Vialidad. Siempre recuerda las palabras que le dijo su jefe el día de su ingreso: “Sos una mujer muy trabajadora”.
Un reconocimiento que reflejaba perfectamente la fortaleza y el compromiso que la caracterizaron durante toda su vida.
Tiempo después, abrió el Almacén Lutemar, un comercio que durante décadas fue parte de la vida cotidiana de los vecinos de Comandante Luis Piedra Buena. Asimismo, dedicó gran parte de su tiempo a trabajar la tierra, cultivando su propia huerta y sembrando árboles frutales.
A sus 100 años es un ejemplo de trabajo, sacrificio, solidaridad y amor por Piedra Buena.
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