En las inmediaciones del edificio del Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz, ubicado en la emblemática esquina de las avenidas Néstor Kirchner y Chacabuco en Río Gallegos, la tensión se respiraba en cada rincón este martes.
Minutos antes de las cinco de la tarde, tras más de dos horas y media de una extensa y hermética audiencia de casación supervisada por los nueve vocales de la máxima corte provincial, Gabriel Nolasco Contreras Agüero, Daniel Mauricio Mariani, Alicia de los Ángeles Mercau, Paula E. Ludueña Campos, Reneé Guadalupe Fernández, Fernando Miguel Basanta, Sergio Edgardo Acevedo, José Antonio González Nora y Juan Lucio Ramón de La Vega, se confirmó la noticia que transformó de manera irreversible el curso de una de las causas más resonantes de los últimos años: la orden de la inmediata liberación de Roberto Neil.
La confirmación oficial llegó de manera escueta pero contundente a través del vocal Daniel Mariani, quien ante el micrófono de La Opinión Austral adelantó el resultado de la deliberación de los magistrados. “Se ordenó la libertad del detenido“, aseveró el funcionario judicial ante los medios apostados en la guardia periodística, precisando además que la firma definitiva del fallo y sus fundamentos técnicos completos estarán a disposición de las partes el próximo 17 de noviembre.
Para comprender la dimensión social e institucional de esta resolución es preciso reconstruir el trágico episodio registrado en el año 2023 en el barrio Del Carmen de la capital santacruceña. Aquella jornada, Franco Cuevas ingresó en estado de alcoholización a la concesionaria de venta de vehículos propiedad de Roberto Neil, reclamando enfáticamente por una presunta deuda derivada de la transacción de un terreno.
Tal como lo informó La Opinión Austral en su momento, el desenlace de aquel enfrentamiento dentro del establecimiento comercial fue trágico: Cuevas cayó sin vida tras recibir cuatro disparos de arma de fuego. Desde aquel momento, el hecho conmocionó a la comunidad riogalleguense y dividió a la opinión pública entre quienes sostenían que se había tratado de una reacción extrema ante una agresión ilegítima en propiedad privada y quienes consideraban que el accionar del comerciante constituía un homicidio punible.
El derrotero judicial del caso estuvo marcado por posturas diametralmente opuestas. En el primer juicio oral, la Cámara Criminal respaldó el planteo formulado por Verónica Zuvic e impuso a Neil una pena de 11 años de prisión efectiva por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, descartando por entonces que hubiese mediado un cuadro de legítima defensa.
No obstante, el equipo de letrados defensores encabezado por Matías Gutiérrez y Alejandro Ruggero mantuvo de manera inalterable la hipótesis de que Neil actuó en defensa propia ante el inminente peligro que representaba la irrupción violenta de la víctima. Al elevar la causa a la instancia de casación, la estrategia defensiva logró desmontar la acusación fiscal, convenciendo al máximo tribunal santacruceño de que el hecho encuadraba técnicamente dentro de las causales de eximición de pena.
A medida que el móvil del Servicio Penitenciario Provincial hacía su arribo a la sede judicial y el personal de Infantería ordenaba el cordón de seguridad, las emociones estallaron en la vía pública. Tras más de dos años de arresto e incertidumbre, los familiares de Roberto Neil rompieron en llanto al conocer el veredicto absolutorio, abrazando a los abogados defensores en un clima de alivio.
En declaraciones a La Opinión Austral, el presidente del tribunal Gabriel Contreras adelantó que los fundamentos del fallo se conocerán a mediados de noviembre, cuando se arrojará más luz sobre la decisión de la Justicia.
Cómo fue el caso desde un primer momento
El caso se originó el 2 de junio de 2023 en Río Gallegos, en el marco de una disputa territorial y habitacional sobre una propiedad comercial. Franco Cuevas acudió a la concesionaria vinculada a Roberto Neil y, tras un enfrentamiento verbal y físico, falleció por un disparo de revólver calibre .38. Neil quedó imputado inmediatamente por homicidio y esperó el proceso en prisión domiciliaria.
También surgieron controversias sobre municiones halladas entre las pertenencias de Cuevas, las cuales la querella insinuó que habrían sido plantadas.
Finalmente, la Cámara Criminal N°1 condenó por mayoría a Neil a 11 años de prisión efectiva, rechazó los planteos de inconstitucionalidad sobre el uso de arma, solicitó revisar a los peritos y revocó la domiciliaria para ordenar su traslado a la cárcel.
Sin embargo, tras los recursos de apelación y la revisión formal del caso, la Justicia resolvió revocar la condena dictando la absolución de Neil, por lo que este martes 20 de octubre de 2026 se ordenó su inmediata liberación.
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