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El 19 de agosto, Río Gallegos amaneció con la noticia de la desaparición de un conocido empresario de la localidad. Horas después, un hombre fue detenido por orden de la Justicia, y todo hacía pensar que la historia tendría un destino macabro.
Se trata del caso de Nelson Ariel Romero, un hombre que había sido visto por última vez aquel lunes. Apenas días después, el viernes 24, sus restos fueron encontrados enterrados en la periferia de nuestra ciudad capital.
Romero fue hallado por la Policía. Aunque su cuerpo estaba cubierto de tierra, el asesino había dejado su rostro al descubierto. Presentaba un disparo que ingresó por el parietal izquierdo sin orificio de salida, y sus ojos habían sido devorados por los pájaros.
El único detenido hasta el momento es José Cabrera, un suboficial del Ejército Argentino oriundo de Salta que, desde hace siete años, cumplía funciones en Río Gallegos. A pocos metros de su casa, ubicada en el corazón del barrio 366 Viviendas, se encontró la camioneta de Romero.
Tras el hallazgo del cuerpo, surgieron versiones que indicaban que Cabrera había asesinado a Romero porque supuestamente lo tenía “chantajeado” debido a un video que lo comprometería. Sin embargo, esta información nunca fue confirmada en sede judicial.
La causa está en manos del juez Fernando Zanetta, quien, en su momento, decidió apartar a Jorge Trevotich como abogado de Cabrera debido a que comprometió el derecho a la defensa de su cliente. Se dijo que otro representante legal había sido designado por la madre del acusado. Actualmente, el suboficial del Ejército es asistido por un Defensor Oficial.
Este jueves se celebró el Día del Hermano, y Iris Romero, familiar de la víctima, lo recordó en Facebook: “Doy gracias a Dios por haber tenido un hermano tan compañero, solidario y empático. Te extraño y te amo por siempre”, escribió.
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