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Un violento episodio ocurrido durante la tarde del domingo generó alarma en Puerto Deseado, cuando una serie de disparos de arma de fuego cerca de una cancha barrial terminó con un hombre herido y un joven detenido tras una breve pero intensa persecución policial.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través  de fuentes consultadas, se pudo saber que el hecho se registró alrededor de las 19:15 en inmediaciones de la cancha de la comunidad boliviana, en un sector cercano al cañadón ubicado a unos cinco kilómetros de la dependencia policial. El alerta inicial llegó a través de un llamado telefónico que advertía sobre detonaciones de arma de fuego y la caída de una persona en el lugar.

Ante la gravedad de la situación, un móvil de la Sección Motorizada de la policía local se dirigió rápidamente al sector para verificar lo ocurrido. Al llegar, los efectivos se encontraron con un testigo que, mediante señas, indicó hacia dónde se había dirigido el presunto agresor, aportando además datos sobre sus características físicas y la vestimenta que llevaba.

De acuerdo con la reconstrucción preliminar de los hechos, el sospechoso se movilizaba en un Ford Fiesta Max de color bordó que, en medio de la fuga, impactó contra un nicho de gas perteneciente a una vivienda particular. Tras ese choque, el conductor abandonó el vehículo y continuó la huida a pie por las calles cercanas.

El arma que intentaba esconder el acusado. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

La persecución se extendió apenas unos minutos hasta que el individuo fue localizado en la intersección de las calles Crucero General Belgrano y 10 de Junio. Allí los policías observaron que el joven mantenía ambas manos dentro de los bolsillos de un buzo tipo canguro y presentaba manchas que podrían corresponder a sangre en el rostro.

Los uniformados le ordenaron detenerse y mostrar las manos, pero el sospechoso no acató las indicaciones. En ese momento, uno de los efectivos logró abalanzarse sobre él desde uno de los laterales y retirarle las manos de los bolsillos, lo que permitió reducirlo y neutralizar la situación.

Durante la requisa se constató que llevaba consigo un arma de fuego tipo pistola calibre 9 milímetros, con la numeración limada. Se trataba de una Browning de fabricación argentina que tenía el martillo montado y un cargador con diez municiones de distintas marcas, aunque no presentaba bala en la recámara.

El joven fue inmediatamente aprehendido bajo las facultades previstas en el Código Procesal Penal y trasladado a la dependencia policial. Por razones legales y de resguardo judicial, las autoridades informaron únicamente sus iniciales, F.A.T., quien tiene 24 años.

Mientras tanto, la víctima del ataque, un hombre de 25 años que reside en la misma ciudad, fue trasladado al hospital local. Allí permanece internado con una herida compatible con arma de fuego que presenta orificio de entrada y salida. Según las primeras informaciones, se encuentra fuera de peligro, aunque se aguardaba la certificación médica oficial.

El cargador del arma que fue encontrada en el lugar. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Según pudo saber este diario, en medio del procedimiento policial se presentó además el propietario del automóvil involucrado en la fuga, quien informó que el vehículo había sido robado pocos minutos antes. Según relató, lo había dejado estacionado frente a su domicilio con la llave colocada en el sistema de encendido, momento en el que fue sustraído.

Ese dato abrió una nueva línea de investigación que ahora deberá determinar si el robo del rodado estuvo vinculado directamente con el ataque armado o si se trató de una circunstancia previa aprovechada por el sospechoso.

La causa quedó bajo la órbita del Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil Nº 1 de la localidad, que fue informado inmediatamente sobre lo sucedido. En paralelo, personal de la División Gabinete Criminalístico comenzó a realizar las pericias correspondientes en la escena para recolectar evidencias y reconstruir con precisión la secuencia del hecho.

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