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Durante la noche del domingo, personal de la División Cuartel 7ma de Bomberos intervino en una vivienda ubicada sobre calle Mariano Moreno, en Puerto Santa Cruz, luego de que se reportara la rotura de un termómetro de mercurio en el interior del domicilio.

El operativo se desplegó con la unidad de rescate 1046, con una dotación de tres efectivos que ingresaron al inmueble equipados con trajes de protección especial Tyvek Nivel D y elementos de bioseguridad. Al arribar, procedieron a asegurar el área afectada, específicamente el sector del living donde se produjo el incidente.

Como medida preventiva, los ocupantes de la vivienda fueron evacuados y trasladados al hospital local para la realización de controles médicos de rutina. Posteriormente, el personal especializado llevó adelante un procedimiento técnico bajo protocolos internacionales para materiales peligrosos (HazMat), que incluyó la recolección del mercurio y la descontaminación profunda del ambiente.

Los residuos fueron correctamente sellados en bolsas para sustancias patológicas y entregados para su disposición final bajo supervisión del área de Medio Ambiente. La rápida intervención permitió neutralizar el riesgo de exposición a vapores tóxicos de mercurio dentro del hogar.

Cuando un termómetro se rompe, el mercurio líquido libera vapores invisibles que pueden provocar dolor de cabeza, problemas respiratorios, daños neurológicos a largo plazo y afectación de órganos vitales

Además, este metal puede contaminar el ambiente, afectando suelo y agua, lo que implica un riesgo para toda la comunidad.

¿Qué hacer si se rompe un termómetro de mercurio en casa?

El mercurio es un metal pesado altamente tóxico que afecta órganos vitales como el sistema nervioso, los riñones, el corazón y los pulmones. Su manipulación frecuente en hospitales y otros entornos aumenta la probabilidad de accidentes y exposición.

Cuando un termómetro se rompe, el mercurio líquido libera vapores que pueden ser inhalados. Esto provoca síntomas inmediatos como dolor de cabeza y problemas respiratorios, pero también puede generar alteraciones neurológicas a largo plazo. Además, este metal persiste en el ambiente, contaminando suelo y agua, lo que representa un riesgo para la comunidad.

Ante la rotura de un termómetro, es fundamental actuar con rapidez y precaución:

Pasos a seguir

  • Asegurar el área: alejar a niños, mascotas y cualquier persona que no participe en la limpieza.
  • Ventilar el ambiente: abrir puertas y ventanas para reducir la concentración de vapores tóxicos.
  • No barrer ni aspirar: esto dispersa las partículas de mercurio y empeora la contaminación.
  • Usar protección: colocarse guantes y mascarilla antes de manipular el material.
  • Recolectar correctamente: utilizar cartón, cinta adhesiva, gotero o jeringa para juntar las pequeñas esferas.
  • Almacenar de forma segura: guardar el mercurio en un frasco hermético o bolsa sellada, rotulada como residuo peligroso.
  • Disposición final: llevarlo a un punto de recolección autorizado. Nunca desecharlo en basura común, desagües o suelo.

Para reducir riesgos en el hogar y otros espacios:

  • Reemplazar termómetros de mercurio por dispositivos digitales
  • Mantener estos elementos fuera del alcance de los niños
  • Informar de inmediato a autoridades o personal capacitado ante derrames mayores
  • Promover la capacitación en manejo de residuos peligrosos

La prevención y la correcta actuación ante un accidente con mercurio son claves para proteger la salud y evitar consecuencias ambientales.

EN ESTA NOTA Mercurio

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